viernes, enero 15, 2010

Lo Nuestro: Pintor San Avilés

Yo recuerdo que en mi plan básico en el INFRAMEN llevé la materia de dibujo, pero el hijo de Imery, mi profesor, nos ponía a dibujar botellitas, frutas, jarrones…, pero nunca nos enseñó sobre los pintores que el País ha dado. Yo me gradué de bachi sin saber de Mejía Vides, Mena Valenzuela, Pedro Espinoza, etc.

En el año 2000, siendo estudiante de medicina, interaccioné con la juventud guanaca de entonces y me di cuenta que tampoco sabían nada sobre los artistas nacionales.

En mi diáspora y desde 1997, estoy tratando de sacudir el colorazo que nos da la sub cultura importada de las maras y la violencia que genera en el terruño, y he tratado de exponer que también tenemos una cultura completamente distinta a los tatuajes y grafitis mareros. Dar a conocer que El Salvador tiene arte y cultura muy radicalmente distinta a la que violetamente muestra las maras.

Hoy, que la izquierda tiene el tamal vamos a ver si las cosas cambian, y la educación se orienta a enseñar que tenemos valores nuestros en las artes y literatura.

SAN AVILÉS

Ernesto Avilés, conocido bajo el seudónimo de San Avilés, nació en Santa Ana en 1932, fue estudiante de la Academia del Maestro Valero Lecha de 1950-1954. Recibió buena opinión de la crítica que juzgaban sobre la perfección en los detalles de sus obras y se agenció una beca gubernamental para estudiar en la Real Academia de Bellas Artes de Madrid y en la de Julien en París.

Ha presentado diversas exposiciones en Europa y América. Su obra se encuentra representada en la colección del Duque de Edimburgo y del Príncipe Felipe de Inglaterra, y en otras colecciones privadas...


"Retrato de un Hombre Desconocido" (1973) A pesar del nombre de la obra, no se observa ningún hombre, y la mano es el único elemento humano, la parte central es ocupada por una sábana que obstruye el cuerpo humano, el espectador está supuesto a develar la naturaleza detrás de la sábana...

Una de las singularidades en las obras de San Avilés estriba en la fruta y la mosca que inalterablemente se perciben en muchas de sus obras. El significado del detalle podría variar, pero es un "trademark" del pintor, o sea, un toque de distinción.

"San Sebastián" Una alegoría al santo que fue martirizado desnudo y en público.

El desnudo no era tema popular entre la conservativa población cuscatleca en esos años cuando San Avilés pintó este cuadro. El estilo parece surrealista y en esta obra de Avilés ... se vuelve a percibir la presencia de la fruta y la mosca...



Los detalles anatómicos con precisos relieves musculares impresionaron a la crítica de entonces que lo alabaron por este detalle y sus obras empezaron a ser apreciadas.

"La Casa de Adán y Eva" Una obra de naturaleza muerta o Bodegón. un término que deriva de la palabra italiana bombocciata.


La manzana, el marco de la ventana y la mosca sobre el vidrio de la ventana, además de un par de ramas de planta que brevemente asoman, llenan todo el cuadro del artista.

Sus cuadros, y los títulos que escogía, llevaban el sello del misterio, como en los temas surrealistas, dejando al vidente la conclusión perceptible...

Tamen

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