4/27/2016

Lo Nuestro: Las Islas del Golfo de Fonseca

Yo sé que muchos de ustedes en la diáspora conocen la Ciudad de La Unión en el Golfo de Fonseca, pero estoy seguro muy pocos han hecho un crucero alrededor de las varias islas e islotes del Golfo que forman parte del terruño.

La ciudad de La Unión guarda un lugar especial en mi sarcófago de recuerdos.


Conocí la ciudad en mi adolescencia y me enamoré de ella, aún sigo amándola.... pero entonces veía sus islas, o lo que mi vista alcanzaba a ver, desde las orillas de la ciudad.... porque su Malecón sólo lo visitaba de noche ya sea para tostarme un caño o amasar una jeva.

Hoy hay tours cada fin de semana y con afrontable precio para un desmigrado como yo... Por $75 chuyas lo llevan y traen desde la capital y se pasan dos días chéveres alojados en el Comfort Inn con desayuno incluido.

Salimos sábado a las 7 am en un buen vehículo y llegamos casi al mediodía al hotel, luego nos llevaron a pasar la tarde a la playa Las Tunas, mi favorita de siempre... A las 7 de la noche nos llevaron a visitar la ciudad de Conchagua en las faldas del volcán del mismo nombre.

¡Un bello pueblo!

Un guía local, parte del paquete, nos dio un tour por el pueblo mientras nos instruía sobre la historia de la ciudad, de su iglesia, el campanario, los tigres de la fuente en medio del parque... y luego a tramar al pupusodromo enfrente del parque.

Increíble, eran las 9pm y el parque y pupusodromo estaba repleto de gente local y visitantes... ¡Conchagua es un pueblo libre de maras!

Tan sabroso dormí esa noche en el hotel que no me quería levantar a las 7 am que el teléfono me despertó: ¡El gran tour de las islas del golfo iba a comenzar!

Nos embarcamos en el viejo Malecón, hoy tan diferente, modernizado, antaño me sentaba en su orilla con las patas colgando... hoy me daría la pálida hacerlo... 

Volver a ver El Malecón me recordó que hubo una vez, hacía un repijo de años, nos amasamos allí con una preciosa unionense que quise mucho... esta vez, junto a 10 personas, el capitán del bote-cayuco y el guía turístico, zarpamos a un inolvidable gira en el Golfo de Fonseca que el español Andrés Niño había descubierto hacía casi 500 años.

Nunca había visto la costa unionense desde el mar. Pasamos por Cutuco, Punta Ruca, Punta Gorda, Playitas... lugares escasamente poblados durante 1971-1972 cuando los había conocido, pero hoy tan poblados que son casi irreconocibles.

Después de cruzar unas cuevas marinas llegamos a Punta Chiquirín, allí el bote de motor se alejó de la costa y se dirigió mar adentro hacia las islas Conchagüita y Meanguera...

Increíble pero estas islas también están bien pobladas, con casas modernas y bien cultivadas.

El bote se metió en el pequeño estrecho entre las islas de Meanguera (la isla más grande de todas las islas salvadoreñas) y la pequeña isla de Meanguerita, Pirigallo, o también apropiadamente llamada Isla de Los Pájaros por la enorme
cantidad de aves marinas que tiene la isla..., el bote circunda casi toda esta pequeña isla y se escuchaban pájaros por doquier... El gobierno ha declarado esta isla patrimonio nacional y los destructores terrícolas tienen vedado habitar allí.

De regreso casi al mediodía pasamos almorzar en la isla Zacatillo del lado costero que mira al mar hacia las islas Ilca y Martín Pérez de la cual el guía mencionó un gobierno pretendió convertirla en presidio, no pasó de planos el volado.

Anclamos y bajamos en un chalet comedor de los 4-5 que había y me clavé un boca colorada que parecía tiburón de lo grande que era.

Todo estuvo perfecto..., hasta que por las 3 de la tarde zarpamos de la isla Zacatillo de regreso a El Malecón.... teníamos que navegar por mar abierto.

El "capitán" del bote-cayuco nos dijo que nos agarráramos bien porque el mar estaba "picado"... Puta, si eso es picado, pensé socando en medio del despelote, qué será cuando el mar está "bravo"... Olas y hondonadas de a 2-3 metros se abrían ante mi vista, cuando el bote fibra de vidrio golpeaba y rompía el oleaje el bote crujía...

"Esta mierda se va partir en dos" pensaba en medio del griterío de todos... Y ¿qué tal si se vuelve a quedar sin gasolina como sucedió con mar tranquilo en la mañana?

El guía nos había dicho durante la charla antes del viaje que el chaleco salvavidas duraba con aire por 24 horas y que si se daba el caso que el bote se volcara tratáramos de mantenernos agarrados al bote.

Pero ya montado en el macho yo estaba seguro que con esa correntada arremolinada, y los ventarrones de 20-30 millas por hora, si el bote se volcaba, cuando yo saliera a flote –si salía- ya anduviera flotando por Honduras o Nicaragua.

Pero la casaca campeona del guía fue cuando nos dijo gritando en medio del desvergue que "no se preocupen porque no hay tiburones estos sólo llegan al golfo en octubre-noviembre, pero agárrense bien.."

Gracias a Dios nadie pudo comprobar si el guía pajeaba porque cuando después de 30 minutos de mar abierto el bote alcanzó la costa la mar se calmó... todos estábamos como que nadando cruzamos esos 30 largos minutos.


Pero fue un inolvidable y aleccionador viaje que yo les recomiendo a todos cuando visiten el terruño.

De plano conozcamos nuestro pequeño terruño primero antes de sacar pecho que somos trotamundos.

Tamen
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4/12/2016

REFORMA DEL IMPUESTO A LA VEJEZ. Utopías. Por Juan-cho

Trillado repetir que a nadie le
gusta  pagar impuestos. Obviamente no somos masoquistas sin cura. Sin embargo, entre el gusto, el hecho (o el acecho) hay mucho trecho. Efectivamente, el LEVIATAN tributario, indefectiblemente siempre encuentra variado casi ilimitado nicho fecundo del cual alimentarse.

Tan es así de porno-imaginativo, que como sabemos universalmente opera hasta un ácido inocente impuesto a los tontos, sobrecargado a un club de contribuyentes voluntario planetariamente por mareado satisfecho de su existencia, presente sin avistarse solución, al que deshonrosamente el suscrito se inscribe muy frecuentemente ‘de cuando en vez’: El angelical juego de lotería, a cuya membrecía tributaria de los participantes nadie protesta, excepto murmuras proverbiales por recurrentemente NO ser afortunado ganador.

Nada escapa a las garras de los impuestos. En esa marea grado tsunami tenemos la vigencia del que podríamos llamar sin pena ni gloria, viendo sus propósitos y efectos, el IMPUESTO A LA VEJEZ, encarnizado “jovialmente” por las cotizaciones para pensiones. En USA se habla de aportes al Seguro Social, en otros laderos contribuciones para la jubilación, retiro o simplemente pensiones.

Por lo que aquí toca, queremos compartir algunas reflexiones impertinentes alrededor  del tema y escenario emergente con la actual propuesta de reformar el régimen de pensiones del pulgarcillo, afirmando en primera instancia sobre esta misiva, que para no saltarse el libreto político recurrente en nuestro país, llega como siempre tardía pero con la sana advertencia de poder ser proclamada clarísimamente mejor que nunca, con piadosos deseos que convoque impulsar un real y significativo (¿lo será?) primer paso, no obstante quizás –lo más probable- insuficiente, sospechoso, y merecedor de cualquier otro adjetivo calificativo cierto o falso acompañado de otros etc. irrelevantes. Pero paso al frente.

Gran primer-inicial-ojalá GERMINAL utilitario paso que rompe la inercia de la inmovilidad indolente en que han transitado las pensiones, que al margen de lo acertado o no del proyecto presentado por el Gobierno, y no obstante como siempre en estos menesteres no hay interés de que la ciudadanía lo conozca a profundidad, ha estimulado que emerja a la palestra pública, con las típicas ‘alegrías’ de un velorio, la conveniencia, necesidad y urgencia de discutir, debatir, atender y entender el menjurje de los retiros y jubilaciones, e interesarse espiritual y materialmente, sin drama y con seriedad sobre el ámbito de las pensiones.

Reformar el régimen de pensiones, entre otras, es una demanda social en deuda que ostenta el pulgarcillo, que gracias a la bulliciosa jerigonza en curso, hace recordar la histórica frase “un pequeño paso para el hombre y un gran salto para la humanidad”, y preguntarse forzosa, especulativa y esperanzadoramente:

¿Verdaderamente asistimos en
la coyuntura actual a un evento que provoque reflexionar en serio al respecto? Por parte de los obligados políticamente, usufructuarios del negocio derivado y resto mayoritario-masivo interesado en primera persona (ya cotizantes o con derecho potencial), a veces con pasivo contemplar sobre sus próximas necesidades pecuniarias al envejecer. Al decir esto “suena pachito el riachuelo”.

 ¿Será el paso Armstrong para y por los impulsores y acompañantes de la medida de reforma que se sumen… y un gran paso terrenal (o lunático) para los presentes y principalmente futuros pensionistas? Para gestionar las necesidades de pensiones en al menos los próximos 50 abriles y noviembres por venir, mientras llegamos a Marte y vemos que ondas. La respuesta depende si se aborda y hereda, sin resquicio a duda:
·       
   Un contenido legal que resguarde férreamente la SOSTENIBILIDAD de las pensiones a largo plazo, con un horizonte que no sea mentiroso por fantasioso. 
  
    1ª Utopía.

·       El manejo/uso financiero seguro y “útil” de los recursos que componen el fondo, acompañado de un mandato insaciablemente claro e ineludible que reciban por ello la rentabilidad decente, honrada e integra requerida en al menos la tasa de mercado. ¿Utopía o mercantil financiera sin-ceración?

·       Reducir márgenes (comisión) de cobro por su administración y seguros por muerte e incapacidad. Hay derecho a que unos hagan negocio sobre estos temas, pero no atraco a plena luz del día. Por lo tanto reducción a niveles pudorosos y no de botín, cerrando posibilidades para resarcirse encubiertamente vía administrativa con amaños en salarios, remuneraciones u otros; y por supuesto con interpelación de serios requisitos contundentes en exigencia de capacidad profesional y honorabilidad para los responsables de su administración y manejo.

·       Auditoria eficiente y eficaz con sanciones ejemplarizantes a los responsables que por acción o inacción de mano peluda o negligencia no detecten “movimientos raros” que signifiquen peligros de la sanidad y fortaleza del fondo de pensiones.  Sin faltar mediana y prudente independencia del Gobierno, sindicatos, cúpulas empresariales, y otros grupos de poder, con historia conocida de mañoseo sobre la piñata financiera que dan cabida
inocentemente los fondos de pensiones.

    2ª Utopía.

·  No se repitan los mismos vicios de derroche financiero que significan fiesta para los funcionarios ejecutivos y empleados de las instituciones que barajan el fondo DE LOS VIEJOS de hoy, mañana y jóvenes de siempre que incursionen en el mundo de cotizar (impuesto por envejecer), cualquiera sea la denominación de molde público y privado pactado, de reparto o capitalización, Al final terminan hermanándose cuando los fondos acumulados individualmente bajo el régimen de capitalización se acaban, algo que nula o escasamente menos que susurro se publicita para información de la ciudadanía.

·   Como otros entes, la historia del IMPEP ilustra como para la mayoría de los dueños del circo (cotizantes sin privilegios) tenían, tienen que suplicar misericordia en sus miserables pensiones, mientras sus “empleados” (ejecutivos y trabajadores) viven en carnaval eterno (13-14 salarios jugosos en la realidad pulgarcilla, bonos bondadosos vergonzosos, asignaciones superfluas para esto y lo otro y más etc. ¿?).

·       Por supuesto, aislar / escudar al fondo de pensiones de un uso esclavo o meretriz gratuita de las necesidades fiscales del Gobierno, como históricamente ha sido durante ha estado vigente este instrumento básico de un Estado de Bienestar.

·  Ello no significa la "herejía" de impedir que el Gobierno pueda financiarse con estos recursos, pero sí que exista en contraprestación la debida remuneración respectiva, por el gobierno o quien sea favorecido de financiación con recursos del fondo de pensiones, pues de lo contrario parece más violación con estupro monetario artero.

·       Aplaudible la idea de ampliar la cobertura de beneficiarios, pero no a costa simplemente de aliviar la carga financiera que demanda en el corto y mediano plazo las pensiones en curso o por otorgarse, pues ello significaría postergar el problema presente de la abrumadora deuda previsional a cargo del Estado, y aumentar los efectos perniciosos para los nietos, biznietos y siguientes generaciones.

·       Hay que racionalizar el gasto público presente, empezando con desaparecer o reducir a su mínima expresión inevitable, el derroche obsceno que alardean los gastos bochornosos en asesores sin seso (nada que ver con los reales); gastos superfluos que rayan
ignominia, tal es el caso flagrante del "turismo oficial" inserto en la ‘viajadera’ oficial innecesaria sin que falte la complicidad de viáticos onerosos; pago de boletos de viaje; gasolina y carros (peor de lujo), laptops, becas oprobias como son las plazas de diputados y magistrados del parlamento y corte centroamericana de justicia, etc.), para liberar recursos que se destinen a la deuda con el fondo de pensiones, y otros asuntos de interés público insuficientemente atendidos.  Una 
   
    3ª  utopía  de grueso calado que es necesario comenzar su aterrizaje, como ya en muchos países sucede. Si ni siquiera se puede resistir a usufructuar estas pequeñeces… ¿cómo podría tenerse la mínima esperanza de ser superadas mayores tentaciones?
·       
   Ojalá, pedido a santa Claus y oraciones a Júpiter para que se promueva una reforma constitucional que garantice el nuevo sistema de pensiones pactado (aunque nadie lo pueda creer o esperar). 4ª utopía.
·     
    Poner a disposición de la majada (‘Ay ta’ la internec’ para estos propósitos), a velocidad luz, el proyecto de reforma a fin de conocer más allá de la noticia, pues en estos menesteres no valen simples brochures como si se está vendiendo hamacas, gallinas, pupusas o servicios especializados en atención íntima, siendo ultra necesario y conveniente conocer “la letra pequeña”. Y los estudios (si los hay) que sustentan la medida.
·        
    Llenar de sustancia los ‘guiri guiri’ que corean y corretean promesas para vender la medida como pensión digna (¿Cuánto, cifras?). Explicación pormenorizada tal cual se exige en materia judicial para basar la defensa o condena, que haga factible verificar si el discurso es de contenido realista o simple humo. Respetar que no son borregos feligreses los cotizantes.

·       
   No hay bronca porque se mencione que… dependerá de las disponibilidades presupuestarias… o realidad financiera del fondo, las actualizaciones (aumento) de las pensiones; amenaza importante habida cuenta que la inflación es un mal o bien que nos acompaña eternamente y hace decrecer el poder de compra de las pensiones otorgadas.  Ello es natural, siempre se agregan estas advertencias que suenan como “amenazas” etéreas; siempre se ha hecho, siempre se hará.
·       
    Pero es honesto desnudar con explicaciones dirigidas a un “chiquillo del kínder’ para que entienda su significado. Obviamente nunca hay interés en ello por parte de promotores u opositores, pero es conveniente y necesario para no masturbarse con panoramas disneylandia o quemarse con atmosferas infernales ambas inexistentes pero que brillan en la propaganda a favor y en contra sobre el futuro promisorio o traicionero de reformar el régimen de pensiones. Si hay batallas “campales” por quien tiene el turno de gobernar, para gestionar fondos en favor de las elecciones que “legitimizan” a quien ejerce el poder… ¿Por qué no replicar obteniendo los fondos suficientes, bien administrados y escogiendo los indicados y medios pedagógicos para educar a la ciudadanía sobre las pensiones y retiros? Otra  enésima mini-utopía como tantas más.

El problema de las pensiones es un rechoncho asunto que teniendo o no conciencia y con-ciencia, resulta trascendental para los pobres y resto de la clase media con esperanzado y aspirado derecho a retiro remunerado, y los que la ven pasar de lejos únicamente. Otros con futuro asegurado real o en apariencia les vale menos que un H o cacahuate para decirlo Cabralmente Cortez; quizás a lo sumo interesados únicamente en las oportunidades de negocio o de empleo lotería.

La cobertura actual del 25% del universo potencial de la ciudadanía demandante del beneficio de pensionarse, es notoriamente baja. Pero a continuación del discurso que se ampara en esta realidad para justificar la reforma, surge la pregunta ineludible ¿Se quiere beneficiar al excluido o simplemente se ve la oportunidad de aumentar los fondos para pagar las pensiones del corto y mediano plazo? Aumentando el número promedio de cotizantes por cada pensionado… y que la incertidumbre y otros insulsos escenarios y dramas futuros fuercen, más temprano que extra tarde nuevamente, rebuscarse por qué diablos hacer cuando el problema sea profética exactamente PEOR que el presente.

Esta sería una solución equivalente a financiar gasto público corriente con cuasi-ilimitada tarjeta de crédito haciendo crecer sin límite la deuda en compañía de ingresos cuasi estancados. Pero el Estado no puede declararse en bancarrota ¿verdad?

Importa para los interesados (pobres y cercano status social trabajadores) quienes son los sujetos que en primera y exclusiva instancia encarnan este tipo de experimento, por cierto independiente de que santo ideológico adoren o rechacen, siempre los mismos de siempre … Que el ‘guiri guiri’ en boga alrededor del tema de las pensiones, provoque al final del camino, pronto sin dilación, un proyecto diseñado con conciencia, entendido en lo inmediato
conciencia por efectiva responsabilidad con quienes han trabajado y ¡lógica! e invariablemente ENVEJECEN!, históricamente olvidados y atropellados….

Y con con-ciencia para abordar con eficiencia y eficacia el problema latente de administración, diminuto mercado local de capitales en que invertir el fondo, edades de retiro, años de cotización, tasa de rendimiento (interés), a fin de que no rebuzne la musa fraudulenta de una droga alucinógena que cocina brillo efímero y subsiguiente ‘goma’ repulsiva.

De manera general, hay que reconocer sabiamente que en cualquier aspecto que acosa con penuria el frágil e insípido bienestar de la  ciudadanía, son enfadosas las medidas que postergan soluciones de grueso potencial, imponiéndose remedios que disfrazan la agonía, abrazan circo distractor, y que sigamos abrazados por la misma estupidez de siempre.

Con la distracción de siempre, circula la opinión creciente que se ocultan negocios rentables para unos que lamentablemente no rebalsan para el resto, cuando se implementan reformas y proyectos de ley. Negocios con rentabilidad financiera para unos pocos y rentabilidad política para otros pocos al lado. Rentabilidad política en el ejercicio (o aspiración) del poder, que puede significar, por ejemplo, hacer o decir lo políticamente ‘correcto’, pero en realidad falso, fraude, espurio, evitando no meterse en problemas electoralmente por atender con responsabilidad y “H” actitud un problema presente y san joder heredárselo al siguiente o siguientes gobernantes, sea de la misma o diferente familia política.

Obviando encarar los llamados parámetros: años de cotización, edad de retiro, cuantía de las cotizaciones, y suficiente etc. que muestren aterrizaje a su efecto final (el más importante): ¿Cuánto sería la pensión? ¿Por cuánto tiempo? Una
tabla presentando estimaciones con ejemplos representativos del universo de cotizantes por rangos de ingreso (incluyendo herederos del derecho). Nada difícil o imposible, simple esfuerzo de carpintería, informativa más que publicitaria.

Callando poner sobre la mesa la necesidad de discutir la enfermedad financiera que padecen las pensiones, particularmente cuando la esperanza de vida viene aumentado. Sin lugar a mínima duda hoy se vive más años aunque tal vez peor.

Por cierto, nada fácil tratar esta realidad de las edades de retiro, considerando que en la escaza oferta de trabajo del sector privado, ordinariamente aparece el requisito MENOR DE 35 AÑOS, por lo que embarga TORTURA el que sea necesario cotizar y por tanto trabajar, 30 y tantos casi 40 años CONTINUAMENTE o más si es “salteado”, lo que significa ser demandante de empleo 25 o 30 y pico años por encima del provocador requisito de edad citado.  

Con esta realidad laboral y requisitos de un régimen de pensiones sostenible, ya parece que habría de “sobra” razones “crueles” para analizar la conveniencia irónicamente pragmática por las que aprobar legislativamente la ¡eutanasia por causa de la imposibilidad de trabajar para mayores de 35 abriles…! Con la simple certificación del Ministerio de Trabajo, no importando si se está sano de mente y cuerpo y en capacidad plena de trabajar.

Se necesita realizar (por expertos) o conocer si existen los estudios actuariales  (matemático / estadísticos / financieros) que den luz comprensible e ilustren fehacientemente sobre los diferentes escenarios futuros de las pensiones. Obviar esta demanda significa elucubrar sospechosas motivaciones que expliquen su omisión. Incluyendo la acusación, interesada porque se dejen las cosas como están, de que hay simplemente un propósito inmediatista irresponsable de quitarse la espina que conlleva la deuda previsional que se arrastra, prescindiendo decir los acusadores que ello es por causa del régimen de pensiones que dio vida a las AFP.

De lo contrario es caminar evadiendo la guía del GPS matemático-financiero modernamente vigente, sin la excusa de imposibilidad tecnológica válida para el otrora navegante Cristóbal Colon, quien también zarpó (ahumado por alguna hierba “electrizante” –sobre las neuronas-) sin realmente saber si se llegaría a puerto seguro y cuál de los posibles, si es que finalmente se llegaba a algún
lugar.

Pero ni se recicla la suerte de Cristóbal Colón y se reitera que los protagonistas pasivos (cotizantes) no son devotos sumisos a quienes tratar como simples tragones o glotones de bla bla bla superficiales que informan lo menos. Informar, educar, es lo importante, no balbucear si unos u otros son comunistas, imperialistas, aliancistas, atracadores, robo del siglo, etc. etc. etc.

Las canciones de ruiseñor en unos y rugidos de cuervo en otros, tienen mucho de escaramuza adulterada y envenenada. El promotor alardea de su propuesta, y el crítico –opositores múltiples y multivariados- someten a fuego artillado la medida. Pareciera que hay un común divisor en  martillar con medias verdades que bordean los límites de las falsedades.

Calenturas ‘sospechudas’ señalan que el ahorro de los trabajadores será objeto de robo. No es cierto. Como tampoco lo son el cobro de impuestos. Lo cierto, como en todo negocio bancario que es el escenario de fondo, muestra que las cotizaciones están lejos de los  (modestos poblanos) propietarios, y no se pueden disponer no sólo porque en el caso del ahorro forzoso que sustenta los regímenes de pensiones, prohíbe un retiro previo sin llegar al momento de cumplirse edad y etc. requisitos (largo plazo), sino porque igual que los bancos inversores y prestamistas, los administradores de fondos de pensiones colocan en terceros clientes usuario financiero demandantes, los fondos que los humildes protagonistas oferentes integrantes del público o universo trabajador cotizante les conceden voluntaria o a ‘huevitis’ el negocio de sus ahorros por confianza o a ‘huevo’ inconsultamente.

siglo es FALSO. A menos que aceptamos que es un equivalente de hurto el que los bancos no tengan más que, a manera de ejemplo, el 3 o 5%  (cifra variable) de los ahorros en caja y resto 97 a 95% concedidos en préstamos. Si los ahorristas en bloque quisieran retirar sus fondos de las instituciones financieras en que los tienen depositados (las indeseadas estampidas financieras), la gente se daría cuenta que dichas instituciones no podrían atender dicho requerimiento masivo. Es el perfil de la banca de reserva fraccionaria moderna. No hay nada de extraordinario o menjurje diabólico en ello. Es la lógica financiera, por cierto ineludible para tener el rendimiento que paga los intereses a los ahorristas e inversionistas; y el quid es rezar y procurar el regreso al acreedor los fondos puestos a disposición del deudor prestamista.

Prestarle al gobierno, incluso forzosamente, no es robo. Fraude, hurto, sinvergüenza acción es NO retribuir, por el uso del fondos de pensiones, la tasa o rendimiento financiero que decente económicamente corresponda, no necesariamente equivalente a lo que se paga a financistas extranjeros según pregonan algunos analistas financieros; foráneos inversionistas quienes lógicamente valoran y adicionan otros factores, incluyendo el riesgo país.

Una diferencia crucial en el caso de los ahorros para pensiones es que no hay posibilidad de ser embestidos por PANICO BANCARIO… pues son un ahorro forzoso sin dominio por los dueños (trabajadores principalmente y otros ahorrantes), quedando únicamente como defensa el recurso hostil de socar sin ser Aniceto e implorar que el supremo, Chespirito o el poderoso viento que construye olvido sin perdón,  defienda a los derecho habientes, con manifiesta y holgada compasión durante toda la larga pesadilla de espera para ser agraciado de recibir pensión, y que alcance mientras dure su estadía  terrenal como pensionista o mantengan el derecho a cobro sus beneficiarios supervivientes.

Pero, también los alardes de que ahora si vamos pa’lante, habrá pensiones dignas (nada más vago que ello), esbozado por el promotor, dejan muchas dudas sobre su veracidad.

Empezando porque el tema vital de discusión en torno a estos flujos financieros, es si están casados con una rentabilidad efectivamente “ventajosa”, recibiendo un pago de intereses decente.  Llevamos rato, particularmente desde que se aprobó su uso como fuente cuasi-gratuita en el 2006 con el chanchullo saca-ndo del fango una aberración Drácula-financiera llamado fideicomiso de fondos previsionales, que han percibido intereses lagartijas, y eso si es un robo, porque no se consultó si los dueños de los fondos aceptaban y autorizaban que se les pagara con artero descuento.

Intereses lagartija cuyo atropello
se perfeccionó a mansalva deplorablemente contra la mayoría no privilegiada de cotizantes, mediante la aprobación del decrépito decreto 100 que daba paso a pensiones vitalicias, mentor de exclusividades que dispensan aislarse a los favorecidos de la realidad financiera que acompañe al fondo de pensiones. ¿Si hay rapiña velada: habrá que corregir esta burlona discrecionalidad?

Lo mismo ha sucedido con las comisiones que reciben los administradores de las pensiones, aunque es de reconocer que este atropello ha disminuido ligeramente en el tiempo. E incluso en la reforma se propone un tibio descenso adicional.

Hasta la fecha el negocio de pensiones manejadas por AFP ha reportado más de $ 225 millones, cifra complacientemente jugosa sin menor duda para los administradores. Una pregunta obligada es si los cotizantes que han verificado su conversión en pensionistas, detentan sonrientes y felices similar sentimiento de realización, conforme presagiaban los promotores del actual régimen de pensiones y subsiguientes agentes ejecutores. 

El ahorro tiene como premisa básica conceptual, que los perceptores de un ingreso deciden no ocuparlo en consumo (sacrificio), con la promesa que su sacrificio presente se compensará regresando mayor poder de compra futuro, y eso significa que debe ser el interés superior incluso a la tasa de inflación y algo más (más que depende del mercado y otros factores coyunturales incluso discrecionales). Y si el ahorro nada tiene que ver con una decisión individual sino que es forzoso dicha premisa cobra mayor relevancia.

La esperanza de mayor consumo futuro, o simple posibilidad de consumo cuando se sale del mercado de trabajo, recuperando el ahorro incrementado con los intereses ganados y que alimentan el fondo de pensiones, supone certeza de que los recursos del fondo de pensiones no cursen desnutrición o peor se pierdan en el camino largo que implica jubilarse. Y aquí indudablemente, si es el gobierno el beneficiario del financiamiento, da mayor relativa seguridad que no salgan sin regreso los ahorros; puesto que al menos el Estado no se declara en bancarrota. O, se evita llorar sobre la leche derramada por haber colocado fondos en fuentes externas “familiares”  (con cero control) de las que se vieron afectados por la reciente crisis financiera internacional

Pero, pero, pero, la tasa que se pague, no tiene, no debería, no se justifica, que por que el dueño de los fondos, bajo invisible pero real arma financiera, no puede ni oponerse a lo sumo protestar, se adjudique el uso de sus ahorros previsionales sin pagar el rendimiento económicamente
decente, es decir, tasas reales al menos de mercado. Por ejemplo, si correspondiera un rendimiento del 3%, y se paga 1%, por el gobierno o sector privado, local o foráneo, se está en la práctica ROBANDO el 66.7% que le corresponde al trabajador. Obviamente nadie estaría de acuerdo en vender un carro de su propiedad que valga 10,000 en 3.000. Un caso insólito de aceptación significa “solidario” pendejismo en el virus motivante o es atraco bajo la pistola de la legalidad. Teniendo con-ciencia, se diría que seremos pobres pero no imbéciles eternamente.

Este primer paso “Armstrong” debe servir para que la ciudadanía / electorado se involucre sin misericordia en estos temas para proteger sus intereses, tome conciencia de su relevancia inobjetable, y los aborde con con-ciencia para apoyar, criticar y exigir modificaciones a las mediadas de solución que les arrojen / ofrezcan los responsables de su aprobación y manejo.

Cuidado con la musa peligrosa  de simple incrementar el universo cotizante incorporando a los que están afuera, porque a pesar que se ve reivindicativo, podría esconder el engaño de obviar otras medidas, que en conjunto por acción y omisión significa para los nuevos miembros: USTEDES FINANCIARAN LAS PENSIONES DE LOS PENSIONISTAS ACTUALES Y FUTUROS QUE A ‘HUEVITIS’ NOSOTROS EL ESTADO ESTAMOS OBLIGADOS, POR EL PESIMO, IRREPONSABLE, Y ESTUPIDO MANEJO HEREDADO DEL REGIMEN DE PENSIONES, LO QUE A SU VEZ SIGINIFICA QUE PARA USTEDES HABRA QUE AMPLIAR A FUTURO LA COBERTURA, CON POTENCIALES MARCIANOS  DEL PLANETA MARTE, A ESAS ALTURAS ESPERANZADAMENTE DESCUBIERTOS Y AMIGABLES, DE LOS QUE SUPONEMOS EN TANTO EXTRATERRESTRES NO TENDRAN NECESIDAD DE REIVINDICACIONES TRIBIALES COMO LAS TALES PENSIONES, BAJO EL SUPUESTO AGREGADO QUE TIENEN CUBIERTO DIVINAMENTE CUALQUIER PENURIA RELATIVA A LA VEJEZ.

En el mundo foráneo
(particularmente desarrollado) ya se comienza a discutir la pertinencia, urgencia y necesidad de utilizar los recursos ordinarios del presupuesto público, impuestos por lo tanto, para conformar el escurridizo y dinámico nivel sensato del fondo de pensiones necesario para atender esta premisa elemental integrante de un estado de bienestar, como es la posibilidad de retiro de la vida laboral con menos penurias.

Por cierto, esa demanda por soluciones integrales es independiente que se logre incluso manejar celestialmente las pensiones. Pero, en el pulgarcillo “semos” a fuerza de un entramado de líderes y dirigentes con sabia neurálgica estupidez obstinada, ojalá en acelerado peligro de extinción, no de los mandantes sino de sus ocurrencias, macondo aisladas a las alertas positivas o sugerencias de solución que otros avizoran en el exterior.

Recibir pago de intereses ventajosos (decentes, rentables, de mercado…) no es una garantía excepcional para la sostenibilidad del fondo de pensiones, No es suficiente ser abrigado con esta circunstancia positiva, pero inexcusable e ineludible para apuntalar su sostenibilidad. .

Según lo poco que se conoce la reforma estaría corrigiendo esta adversidad del no pago decente por el uso de los fondos de pensión. Lamentablemente sin faltar acudir a la frecuente maña legislativa de siempre, que significa empezar un futuro mañana (¿Por qué no ya?), a partir del 2do, 3ro o 5to  año de vigencia de la reforma. Es decir, cuando quizás sea otro el ministro de hacienda que le toque tener que hacer reajustes.

Esta imaginativa troglodita solución de postergar correcciones, es equivalente a si con el alcoholismo se dijera: bajaremos la cuota de embriaguez perniciosa actual… lentamente y a partir del próximo febrero que tenga el día 29, comenzando por lo tanto el siguiente año bisiesto que será mucho después… en 2020. O que a una víctima diariamente de violación,  “enérgicamente” se le prometa, que será beneficiada con la reducción de perpetrar el delito que la tortura, a partir del siguiente año, procurando que la violen menos y menos hasta que nunca más tenga que afrontar este sufrimiento. ¿FELICES TODOS? Seguramente no por quien afronta violación (PENSIONISTAS).

3/22/2016

Memorias de Un Desmigrado: Don Luis Lulú

Don Luis "lulú" decía que era ateo, pero tapándole el ojo al macho por estar en esta procesión religiosa de semana santa se defendía que sólo era  antirreligioso de misa, aborrecía ir a misa.

Lulú consideraba, como mi tata, alero de chupa, a los evangelistas "fanáticos tontos", los curas "vivianes mentirosos", y a los mormones "espías de la CIA"...,

… Sacando pecho, y mientras se empinaba un vergazo, Lulú se jactaba decir que nunca se había perdido la Procesión del Silencio y por eso estaba esa noche allí.

Era tarde en la noche cuando comenzaba esa popular manifestación religiosa, vieja tradición en mi terruño.

Extraño nombre porque para mí esta era una procesión bulliciosa…

…"candelitas, velas"…, pasaba diciendo el cipote y la cipota que quizás como yo y como muchos en esa noche, era noche especial como la Nochebuena, en que se permitía andar en las calle a monos como yo a "altas horas de la noche".

Adelante de la procesión iban mujeres de toda edad y de toda clase cantando coros tristes tapadas en sus mantillas oscuras y con fe y fervor apresando entre sus manos y su pecho la Biblia…

…"pachas, tragos de a peseta, cigarros..."…, pasaba diciendo sin agüitarse un hombre barbudo, color tizón, y apestando a etílico.

Por allá se oía un niño de pecho llorar, quizás por la incomodidad de dormir en brazos en vez de su usual cuna de colchón de trapos viejos.

En una esquina cuatro o cinco chuchos se daban verga por cogerse una chucha en el basurero…

Yo, un mono chaquetero de 10 años, llegué con la marita de mi barrio amparado en dos o tres adultos vecinos, en ellos iba don Luis "lulú", motorista de la universidad, quien me llevaba los domingos al Flor Blanca…

Yo le había rogado a Lulú para que me "prestara" con mi tata para ir con él a la Procesión del Silencio, nunca había ido a una, y como todo mono a esa edad, yo quería saber. A mi viejo "no le llegaban esas mierdas", como tampoco visitaba iglesias, pero cedió a su chero de tragos Lulú y me dejó ir.

Eran tiempos inocentes como el rostro puro y benévolo en el cuadro de Julio Hernández Alemán que encabeza lo que escribo.

Me gustaba ir con los grandes más por curiosidad que fe religiosa, más por quebrar el "curfew" que para ir a cantar el perdón Dios mío…. Puta!, como odiaba esa canción…, la odiaba porque la oía como entonaciones de pipianes…, al menos así decía Leonel "pirulí", uno de la mara tres años mayor… y yo le copiaba.

Pirulí era bueno para los culos, un Pachín González para fútbol, y bueno para los vergazos… pero no le gustaba estudiar…, también era pequeño como yo, quizá un pelito más grande…, e iba con nosotros en la Procesión tocándole las nalgas a las chavitas que pasaban.

La Procesión del Silencio llegó a catedral alrededor de la medianoche. Don Luis Lulú, como los otros machos grandes del barrio ya estaban bien a verga después clavarse todo el ropero de muñeco.

Y yo, pirulí, y la demás marita, estábamos cansados y extrañando la cama….

Pasarían ocho meses hasta navidad para que me volviera a desvelar así.

Ya había vivido como los grandes la Profesión del Silencio y no me gustó esa onda… decidí nunca más ir a otra y hasta hoy lo he cumplido.

Tamen
.

2/20/2016

CUANDO LA LOCURA PREVIENE Y CONTIENE LA ESTUPIDEZ (II parte) - por Juan - cho

Se dice que cualquier preponderancia de la fantasía sobre la razón es un grado de locura.. Pero el progreso se ha edificado con innovaciones que pudieron en sus inicios ser fantasiosas pretensiones… quizá locuras.

Con modestas gracias a la memorable Mercedes por “Soy pan, soy paz, soy más”, y  recordando reiterativamente a Mario Benedetti advertir que un pesimista es un optimista informado. En resignada condición de discípulo sin autorización ratificada, precisamos que lo que sigue es una carta que desafortunadamente no alcanza para ser canción, que no vuela, y es remitida a “ninguna parte a ningún buzón”.

Escasez de virtudes que no impiden su uso destartalado 
al propósito de compartir una ruidosa versión pesimista alternativa a otras optimistas que, erradas según nuestro latoso juicio, pululan ejerciendo su justo, plausible y reconocido derecho, en quienes las asumen para respaldar 
esas felices percepciones responsables (por activa o por 
pasiva) que se repitan insistentemente, las mismas carencias que convierten en fracaso la gestión del gobernante, lo que explica la histórica decepción reinante en el pulgarcillo, y en consecuencia cautela que las recetas aplicadas son similares en los frutos, aunque se tapicen amistosas, opuestas o criticas las ideas que las apadrinan.
Si anticipadamente ameritan las disculpas por soberbia no pretendida, citamos al maestro declamando “perdón si me propasé y me puse moralejo, nadie puede dar consejos, no hay hombre que sea tan viejo”.

¿?        ¿?        ¿?         ¿?        ¿?        ¿?

¡Habemus! muchos quienes siendo de ordinario aturdidos incrédulos, también franqueamos la dicha de ser desbocado-creyentes sin religión, pero con religiosa afición a una magna acaudalada divinidad universal. No es extraño, en consecuencia, resultar (¿ingenuamente?) denodadamente ¡luciados! con las exóticas y peregrinas imágenes descubiertas, producidas e impresas, de esos cuerpos celestes llamados estrellas, constelaciones, galaxias, planetas (enanos, gigantes o Chespiritos), mostradas en grado inteligible para ser compartidos por aquellos nosotros llanos infantes ultra-neófitos frente a esos menjurjes, con la suficiente obviedad que facilita digerirlos con las escuálidas neuronas que habitan en el estuche corporal superior, bajo cuya tapadera se alberga el cerebro.

Ello gracias a la posterior traducción a un lenguaje visual, que permite y vuelve factible masticar los rayos ultravioletas, infrarrojos, Xs, gama o con “goma bar etílica” que captan los telescopios Hubble, IRAS, SOHO, SPITZER y otros satélites artificiales que hacen el trabajo centinela como modernos esclavos espaciales, observando a los tales oscuros brillantes cuerpos azulados e infinidad de inversos y reversos colores.

Tan entendible progresivamente resulta ser, que no hay dificultad en aceptar gracias a las virtuosas polémicas que comenzaron con las revolucionarias formulaciones de Copérnico y los insignes descubrimientos del impropiamente acusado Galileo Galilei, que esos chunches cielo celestiales se mueven. Y por lo ‘tantísimo’, que CAMBIAN. Cambian al menos y para empezar de posición en el mapa universal.

13700 MILLONES años de existencia, es el cálculo barato que mínimo en oferta de compra se estima para el vasto universo, según sugieren científicamente los expertos y afanosos estudiosos en la materia. ‘Chiche’ se verifica que aquello que comenzó finalmente siendo un pun pum, ron rom o Bing Bang, es o se ha convertido en un fenómeno con dimensiones infinitas, armónico y fundamentalmente dinámico, logrando apreciarse las hormigueantes verificadas imágenes, con nuestros ojos, que aun dando “gracias a la vida que me ha dado tanto, me dio dos luceros que cuando los abro, perfecto distingo… en el alto cielo su fondo estrellado”,  traslucen ciegos ante potente indescifrable tenue luz, por lo que únicamente son perceptibles (incluso recién audibles) con la invaluable ayuda de nuestros esclavos tecnológicos, asimilables augustamente, bajo el medidor milimétricamente cuantificable de los insurgentes años luz. Así de fácil ¿? digestión los indicios por harto difícil que realmente se presuman.

Maravillosamente magistral resulta ser tal evento de indiscutible mega voluminoso movimiento, vale recalcar, cambio universal. Todo cambia. ¿Todo?


Que TODO cambie es una ley universal. Bueno, casi todo. En ese colosal universo, hay infinitesimal minúsculos micros super reducidos espacios que se resisten al cambio. ¿Cómo? Si. Y ese es el pereque’: hay pelos en la sopa. Hay de aquello, aquellos y aquellas que NO CAMBIAN. ¿Porqué? Ya Juan Gabriel (ante reticente terca pregunta) expresaba a su entrevistador que lo obvio no se pregunta.
Sin embargo, sobra mencionar que el pulgarcillo es un botón de muestra bajo nuestro interés entre otros pedazos terrícolas que sufren estancamiento con estoicismo involuntario, en el que orbitan quienes no cambian, incluso aun cambiando en la forma y/o mudando el formato verbo-rreico. Ciertas insultas realidades y ciertos ingentes seres humanoides que las habitan, de carne y hueso no diferenciables con el resto parecido, toscamente intransigentes, no cambian.

Han nacido en diferentes décadas, diferentes siglos. AQUELLOS que consideran “imposible” estar equivocados; que presumen ser embestidols de MECIAS, autoproclamados contendores salvadores de la vorágine transitada; aferrados a un sinfín multivariado de biblias terrenales. Y como por los frutos los reconoceréis, certeramente podemos saber que son quienes nutren los contingentes que nos han gobernado, por los últimos cinco siglos. Aquellos qué al contrario de la gente inteligente, lúcida, reconocedora de estar llenos de duda, por el contrario, se muestran y venden abrigarse de glorificada insensata confianza que produce verdades e ideas infalibles. “Ingeniebros”, aboga o ahoganster, puercolíticos y economicidas, con la carbonizada ‘virtud’ de ser ginecólogos de partos fósiles, cuyo energúmeno producto:

“son aquellas pequeñas cosas… que como un ladrón te acechan detrás de la puerta… que el viento arrastra allá o aquí, que te sonríen tristes y nos hacen que lloremos cuando nadie nos ve” ... en su versión virulenta sustitutiva de la original romántica.

Nos deleitamos coreando que 20 años no es nada”. Bien. ¿Pero será el mismo sentimiento si hablamos de centurias? Por 5 y pico enjundiosos siglos hemos vivido, vivimos una eterna fiesta entre invitados privilegiados, asilados, marginados y no bienvenidos. Sin pretensiones denigrantes, únicamente anunciar los apellidos invisibles de multivariados gobernantes en nuestra historia, digamos que hemos estado mal rodeados y regentados por avaros, pedros pica-piedra y casampulgas, en cuanto a pensamiento y capacidad gobernante se refiere, que en conjunto, más allá de alguna que otra individualidades en ocasiones audaz, conforman (han conformado) un relajo de Anicetos que no socan ni son Molina, que en amañada conveniencia degustan tararear olvidar “que cada uno es cada cual” tal cual es en el mal oficio del resistir.

Sin embargo, damos gracias al poeta que nos despierta mostrando qué si bien uno se cree que los mató el tiempo y la ausencia”, ciertamente… “su tren vendió boleto de ida y vuelta, al personaje y a su cosecha, reiteradamente en resurrección sucesiva sin fin hasta el ingrato presente. Una especie de clon histórico inmerecido para este indefenso pulgarcillo.

Como ayer y desde muy antier, sin desaparecer, con visible y mocetona efervescencia, hay en el terruño desnutrición mezclada con gordura, agua bebible insuficiente de dudosa condición potable; paupérrimos desdichados servicios médicos poco más que curanderos; formación académica productora a lo sumo de muchos títulos de bajo contenido pero que no educa y si deforma; balaceado medio ambiente deteriorado bajo inclemente tortura por la contaminación y el ‘vale verguismo’ por ignorancia, vasto pendejismo y/o truculenta predominancia del principio indiferente que esboza máxima ganancia al menor costo; infausto y desesperante elevado desempleo; capacidad (¿cuál?) innovadora especializada exclusivamente (99%) para el chunchucullo ‘bisne’ maloliente en multiplicidad de escenarios… al tono ‘ton tin’ del  “guacata” que hay les va “chibola o nada”.

Al emerger el mínimo de conciencia requerido para aspirar/procurar tener con-ciencia de la perfidia que transitamos, como pronostica el canta-autor catalán… lloramos en soledad con frustración, interrogantes contra el optimismo en coma que pregona insistente un sospechoso de aquí en delante perdón y olvido, que ‘agora’ si vamos pa lante’ (en enésima enunciación). El aludido Joan Manuel nos revela que “el olvido solo se llevó la mitad”, frente a esas pequeñas cosas, pequeños deplorables masivos detalles que inundan las noticias de siempre. Además de vivirlas, recitarlas no deja de ser religiosa santa atea tortura masoquista justificable de evitar.

Suficiente memoria para reconocer que el resto recordable, documentado, confirma que ‘semos’ los mismos de siempre, con los ‘mesmos’ problemas de un plus ultra siempre, retratados en leyendas campechanas, fotografiados en blanco y negro o el a todo color en vigor, cualquiera sea la alteración, cualquiera sea el precio-costo social por ella pagado, se hayan cambiado los caites por zapatos, las carretas por camiones, machetes por fusiles; cualquiera hubiese sido el gobernante de turno o pasado.

La estupidez crea y reproduce una suerte patógena
enfermiza y contagiosa de mediocridad al gobernar, y consecuentemente se cultiva y mantienen una producción multivariada de resultados mediocres, que arrojan satisfacciones sosas en los gobernados. Se han promovido (¿cuándo no?) proyectos, políticas, y programas de gobierno, con o sin inútil presentación en mamotretos impresos llamados planes de… lo que sea, irreversiblemente cultivadores de frutos incansable y esperadamente mediocres de generales conocidas.

¿Pruebas? Terco podría respingarse al inquisitivo fan de san tomas que reclama dubitativo comprobar lo obvio, cual requerimiento si efectivamente es la tierra la que orbita al sol o lo que resulta evidente ser Juan Gabriel. Por supuesto, siempre estará disponible la respuesta cortés: “destapar” los ojos y “abrir” los oídos… pues, como decía mi madre no hay mayor ciego que el que no quiere ver ni sordo que el que no quiere oír; tanto como para que hallan algunos desorbitados que cuestionan quien orbita a quien.

Con la mediocridad, como cualquier vicio, se convive 24/7/365 en la inercia del pulgarcillo, minuto a minuto, día a día, año con año, décadas, siglos (cronometramos casi 5), taciturnamente disfrazada (y por lo tanto cuasi invisible) entre las necesidades, aspiraciones, intenciones y respuestas que pugnan por batallar contra las múltiples penurias que abruman la vida diaria.

No es una peste cuzcatleca exclusiva. Es compartida por otras muchas pulgarcillas naciones del planeta, no importando si son de menor o mayor kilometraje cuadrado, diferente lenguaje, ubicación continental y/o clima, cercano o inferior desarraigado subdesarrollo alcanzado y abonado como inmerecida penitencia. Aunque como siempre toda regla tiene su excepción, en estas malaventuradas provincias, post conquista+colonización, desfila rimbombante un cromosoma cultural enfermizo en el ejercicio dirigencial de larga data. Síntomas de dicha lacra: harto conocido el atraso, pobreza, contaminación, deterioro ambiental, etc., que colorea la geografía del país. Como causa probable crucial de su ejercitar recurrente, la estupidez que nos desayunamos a diario, mesclada con otras imbecilidades de menor calado.

Entre tales etc. y etc. síntomas, el mal mayor asociado se consolida y expresa en la vigencia eternizante de un analfa-bestialismo político conductor de las riendas estatales; energúmeno aparentemente cándido, irremediablemente culpable, que se ha mostrado por periodos independentista, gritón, purgante, golpista, contra o pro insurreccionista, es decir, permanente guerrerista hasta la cepa, por lo que el estridente ruido ambiental asociado, impide ver a muchos el drama de verse exclusivamente preocupados por sobrevivir, sin percibir que otras aspiraciones no son, nunca han sido decentemente atendidas. ¿Se le podría pedir peras al olmo?

A lo largo del tiempo, hay variedad de gemelos actores protagonistas autoproclamados amigos, enemigos/adversarios con viceversa y reversa en la trama de gobernar (o lo que algunos vociferan campechanamente “guebiernar”), quienes flotan (flotaron… ¿flotarán?) frente a los “gobernados”, los que a fuerza del conformismo, cual paciente indefenso ataviado con hipo crónico, decide con fortaleza vivir atrincherado al margen, disfrutando en calidad de espectador desahuciado, siendo convidado de cuando en vez a la fiesta sin festín que disfrutar, focalizado inconscientemente en superar escasamente con penuria la cotidiana tarea de subsistir.

Condiciones contra las que permanentemente urge mantener en uso y oportunamente alguna CAJA CHINA coyuntural. Entre las últimas tenemos las parodias sobre ex presidentes, previamente en torno al recién fallecido Paco F…, y la que comienza su curso saleroso alrededor de Mauricio F…). Figura orquestadamente bulliciosa cuyo mecanismo operativo destapa (ilustra visualmente) con lucidez jocosa los entretelones de la Dictadura Perfecta. Una variedad de recurso distractor moderno que ayuda con actualizado ropaje, auxiliarse de las iluminaciones del padre de la política moderna, Maquiavelo, a quienes abrazan, se regocijan, instrumentalizan el poder, los príncipes contemporáneos del presente en la era de las ondas hertzianas, la caja idiota (tv) y la internet con su ‘esgunfiado’ embrujo ‘despijes.com’.

Padecer cáncer (el que nada tiene que ver con nacer entre el 22 de junio y 22 de julio) es un tormento insoluble para la magistral maravillosa construcción de nuestra ingeniería médica corporal dotada bajo el patrocinio de la naturaleza, puesto que se ve atrofiado su poder destructor de cuerpos extraños que invaden o crecen sin licencia en nuestro cuerpo. Aniquilar al cáncer es una tarea desconsolada para nuestro organismo, ya que su ingeniería inmunológica resulta engatusada con el pasaporte falso de amistad diplomática que acompaña al monstruo microbiano que distorsiona el crecimiento y estructura de las células que pueblan masivamente con diversidad de formatos nuestros cuerpos.

El engaño inhabilita nuestras defensas naturales contra ese bicho pernicioso del cáncer. Lo mismo sucede con su equivalente (conductualmente): la insulsa fastidiosa estupidez (obviamos el apellido “humana” por redundante).
Lo que permite muy a lo mula en Caballo de Troya, que estos engendros se acerquen, se instalen, carcoman y aniquilen o anulen: el cáncer vidas y por parte de su hermana gemela humana, la estupidez, pasaderas esperanzas de vida.

Hay una prudente confianza que tanto la estupidez como el cáncer a estas alturas de la civilización, abandonen su cualificación de enigma lógico o biológico. Hay cura, en proceso de fortalecimiento. Cual alcoholismo atormentante tiene solución. El primer paso es reconocer que vegeta alrededor e identificarlo, que acongoja, acosa y maltrata nuestra existencia.

Se dice que quien es alcohólico lo será toda su vida. Lo mismo pasa con la estupidez. Pero, precisamente a pesar que el camino de la civilización transita cuesta arriba, uno de sus frutos es que va reduciendo la invisibilidad de su presencia y, lo más importante, de sus efectos, a quienes “voluntariamente” busquen y practiquen el o los tratamientos pertinentes a sus nacional condiciones y naturaleza particular.

Reafirmado sin relatividad por el autor de las ‘múrmuras’  (revolucionaria predicción) sobre las ondas gravitacionales en el universo, recién al fin verificadas, con la complicidad protagonista de dos inocentes hoyos negros desconocidos, invisibles, sentados en el banquillo de los acusados, inconcientes del delito probativo que se les adjudica, NO OLVIDAR que la estupidez (humana) es infinita, a lo que agregaríamos el agravante de involuntaria genética invitación. Por intención a fuerza de imbécil insuficiente conciencia y/o falta de visión, esa amarga genética es la que explica que tengamos medio oculto apuntando mortalmente nuestra existencia, y la de ajenos inocentes compañeros de viaje, en esta nave llamada planeta tierra, un destructivo monstruoso poder nuclear a nuestro alrededor y una inmensa creciente basura espacial sobre nuestros cabezas. Y paremos de contar, para no provocar innecesaria invitación a la depresión.

Es dado afirmarse que un loco es aquel que sufre de una enfermedad que le tiene trastornadas las facultades mentales. Pero habría que preguntarse cuáles podrían ser esas facultades agobiadas por la locura, en tanto algunas contrariamente resultan inspiradas para la creatividad. No es insensato discurrir en ello, si urge de respuesta explicarnos porqué, a diferencia de otras afortunadas comarcas, sin distinción de ser grandes o pequeñas, más o menos pobladas, con más o menos sentimientos fríos o calientes, capitalistas o “comunistas” con el común divisor de ser consumistas, con más, menos o nulos dioses, y otras más o menos etc., las provincias nuestras ni por traspié corremos la “suerte” de un mejor y digerible destino.

Otros pueblos, otras naciones que en algún momento han dejado de resistirse a la ley universal que todo cambia, han experimentado progreso, han confirmado que es terrenal imaginarlo, por imposible e inverosímil que pueda parecer a nuestra enjundiosa experiencia histórica. Cambio en los hechos, en los frutos, vale decir con decentes mejorías en las condiciones de vida de la población.

No simplemente en las propuestas y en el discurso. Costa Rica, Chile, Noruega, China, son ejemplos, entre otros, que meridiana envidia provocan. Con o sin la presencia de ejércitos. Independiente de cual sea la mano que sostenga el micrófono anunciante. Con mayor o menor ‘san jodiendo’ agobio sobre el medio ambiente planetario.

¿Entonces cuál es la provocativa diferencia que no obstruye y si favorece/promueve el cambio notable, sustancial, deseable y aspirado desde siempre en nuestras pulgarcillas mentes?  Puesto que no hay que rendirse ante ese vicioso estancamiento persistente en el tiempo por irresistible a desaparecer, y que por tanto “nos coma el tigre”. Aquella es una reclamación que apremia respuesta, ya que los multivariados protagonistas que han asumido, bajo cualquier método de ascenso, a la administración de la cosa pública pulgarcilla, han heredado el mismo sarcástico pobre arrebatado bienestar.

No puede calificarse como irreverente e impaciente inconformismo contra el optimismo imperante quejarse sin límite cuando nos acompaña un parvo, exiguo, gris y exasperante mofo devenir social a nuestro alrededor, conforme sin lugar a mínima duda, las estadísticas respectivas, las noticias, los chambres, y otras etc. fuentes lo confirman y reafirman históricamente desde la enjundiosa colonización hasta el presente y probable futuro. Peripecia vivencial vehemente terca, empecinada, caprichosa, recalcitrante, que firme y consistentemente rehúye y rehúsa ser corregida en los hechos, a pesar que en los ‘guiri’ ‘guiri” discursivos, se rezonga, se promete, se jura, se garantiza lo contrario ayer, antier, ahora y mañana; máxime cuando hay nuevos gobiernos continuadores en favor de intereses previos o diferente signo y/o color publicitario, pero al final de cuentas pertenecientes al mismo zodíaco. No se avizora la luz al final del túnel puesto que ni siquiera hemos comenzado avanzar por el pasillo del progreso, únicamente por periodos efímeros uno que otro cuasi progreso que culminan ahondando en el lodazal, lo que dificulta más la salida.

Cuando se revisa diferentes momentos de nuestra historia patria, es frecuentemente ineludible calificar que los protagonistas políticos lideres mandantes en ejercicio o auto propuestos sustitutos desde la oposición, padecen lo que a veces se llama el complejo de creerse FERTILIZANTES, puesto que dicen que con su [sacrificio] y brillantes aporte todo crece.  

Serán retro-zica-químicos fertilizantes de la incapacidad dirigencial que históricamente nos ha acosado… anulando, bloqueando cualquier desarrollo, incluso asomo de motores pensantes que rompan el circulo de la mediocridad que explica nuestro presente… por el éxito persistente de una orientación demencial.

Cada vez que, a fuerza de repartir camisetas, tamaleadas (con o sin tamales), trompadas, culatazos, real o candente amenaza de balaceras y/o morterazos, o himnos estridentes acompañados de plástica cumbia y salsa, ha figurado como ganador una nueva propuesta de gobierno, los gobernantes y patrocinadores (los menos) se han recuperado con éxito religioso del sacrificio que dicen justifica los jugosos beneficios, lo que deriva en plegarias de agradecimiento por los dueños del circo, capataces y chaneques, recibido el pan nuestro de muchos o muchísimos días.

Ello per-se, aunque opción valorativa voluntaria de asumir bajo un régimen democrático y consecuentemente libertad de pensamiento, no es, no debería ser un problema que provoque envidia vengativa, angustia, impaciencia o ansiedades. Lo que si asegura tales sentimientos y percepciones es el lamentable hecho que los ciudadanos gobernados fuera del fragor hegemónico (los más que son muchos), ni siquiera por azar o truculento accidente histórico, observan ser receptores gozantes de beneficios; o los cambios que cantan esperanza no cuajan en vigorosas mejoras de sus condiciones de vida. No es extraño el conformismo por lograr descifrar cómo al menos asegurarse la vigencia de la máxima “coyol quebrado coyol comido”.
Imaginemos, tocando madera, que se elimina el flujo de remesas familiares (pequeños y minúsculos billetes verdes que suman arriba de $ 40 mil milloncillos en los últimos 12 años), real cuantiosa y efectiva cuasi silenciosa fuente de política social por los subsidios gratuitos que conlleva tal voluminoso flujo monetario voluntario, que no tiene pleito impositivo, tributario sino el noble gesto de la solidaridad. ‘Trá cá tá’ se acabaría el tenue sosiego social que temporalmente aseguran tales ayudas. Más que crisis que albergue oportunidades que explorar, habría explosión social, económica y política incalculable de predecir. Recordar que durante los 12 años del conflicto el gobierno recibió únicamente alrededor de $ 3 mil millones en ayuda militar y conexa. Cae por su propio peso y obviedad numérica la borbollante relevancia del ‘chingo’ de $$$$ en remesas familiares.

Si seguimos manteniendo esos dólares lejanos muy cercanos, como el largo presente actual, se advierte que no hay tampoco futuro prodigioso que pronostique salida sostenible a la falta de empleo, insuficiencias del aparato productivo, recuperación eficiente y útil del sistema educativo ¿Y la salud? ¿Y la seguridad ciudadana? ¿Y muchos otros esto, y aquello, y lo otro, y lo que sigue, y lo que se olvida de muchos etc. desvergues imperantes? Para un mientras eterno, seguir con el debate que abate en cansancio sobre si prevención y/o represión… que resulta en místico bla bla bla.

No es suficiente, aunque aplaudibles por necesarios y convenientes, proyectos como los existentes de obras públicas y transporte, útiles escolares, ciudad de la mujer… Es triste y algo decepcionante, que ni siquiera el fútbol sea una opción potencial de progreso al menos para pequeños contingentes de la población como es el caso de los argentinos, uruguayos y brasileños, y que en nuestro caso las escazas oportunidades de empleo queden restringidas a las expectativas de llamado a nuevo ingreso que vierte la PNC.

Y qué hacemos con la gama de bachilleres que año con año salen… ¿Enseñarles inglés y un curso de comando para travesías migratorias?; ¿técnicas, tácticas, y estrategias de comunicación para como ser convincente y exitoso en la gestión solicitante de ayuda con los parientes lejanos? ¿entrenamiento para ejercer profesionalmente en pinta y pega durante las campañas electorales y amaños sobre como competir, post sudada la camiseta, para las plazas de diputados, asistentes y rejuntados partidarios? ¿y las mareas oceánicas de jóvenes fuera del andamiaje social y productivo por ser ya miembros de pandilla o acosados para ser incorporados?

Si los diferentes en fila histórica gobernantes que han transitado en el pulgarcillo post conquista-colonización hasta el amoldado presente, disque han ejercido racionales inspirativos formatos de manejo del Estado, si cualquiera sea el color del chaleco, saco o uniforme que calcen, la venta de esperanzas prometidas no se ha cumplido, y no aceptamos ni complace lo que hemos tenido y tenemos; si incluso el reciente inspirativo informe de la Comisión de la Verdad asumía provocativamente el título De la Locura a la Esperanza…

Únicamente queda rescatar por el contrario la bondad, fineza y virtud que alguna clase de locura racional pueda arrastrar a favor de genuinas, factibles y realistas ilusiones, para verdaderamente comenzar a transitar la ruta de la esperanza hacia el desarrollo, que fomente un cambio eficiente, y eficazmente cultive el cambio que merece, que añora el pulgarcillo… para rotura del estancamiento centenario que nos aqueja y deje de estar ausente el progreso que causa real bienestar. Recordando que es estúpido pretender diferentes resultados si se repite lo mismo. Y si se contra verifica que la cosecha educativa, económica, social etc… es la misma…. Mediocre hasta la saciedad… no hay duda que lo trabajado, fuese o no “variado”, aglutina la maldita invocación de la estupidez.

Ni por romanticismo de fugaz coliflor, o cualquier variante disfrazada de estupidez experimentada en nuestro hoy pasado reciente o lejano, se alude invitar a caminar bajo el influjo de parlanchinas locuras inoperantes. Se propone transitar guiados por “locuras” que llevan el gen real del progreso. Pero no hay que inventar la orilla azul de la bacinica.

Las experiencias exitosas externas con esfuerzo imaginativo tropicalizadas y confiadas a la conducción de dirigentes capaces, honestos, democráticos, eficientes y eficaces, imperativamente cuasi santos (necesariamente con “un montón de cosas santas, mescladas con cosas humanas… cosas mundanas”), terrenalmente fértiles que cosechen cuasi milagros si es preciso. Tales son referentes que, aunque no garantizan a rajatabla la lotería de resultados mágicos, indican macizas posibilidades de encaminarse a cambios cualitativos perceptibles en el destino de nuestras sociedades.

En el arte de gobernar rezongamos necesaria e imperativa cuasi santidad, pero reconociendo que santidad sin honestidad es droga espuria acompañada de ineludible pronto raterismo hormiga y elefante. Igual, honestidad sin capacidad resulta en santidad inútil e infértil. Y capacidad sin imaginación garantiza segura repetición, solo de repente, casualmente innovante con alcance desnutrido.

Por Cabral sentencia, no hay que renunciar a lo aparentemente imposible, visto el presente, pasado. Asumir que no hay electricidad que encienda una ruta marcadamente distinta, es subyugarse a la inclemencia de un futuro que amenaza reproducir la misma mediocridad de frutos que tendremos que tragarnos desayuno, almuerzo y cena en el pulgarcillo, según venimos purgando desde siempre.

Puesto que para que la cuña apriete tiene que ser del mismo palo, sabiendo intuitivamente que solo un clavo saca otro clavo… recordando nuestro ADN geográfico sinsonte, en tanto pulgarcillo el país que nos asila y acobija nuestra diurna y nocturna existencia. Quizás, talvez, por supuesto que si… podría ser sublimemente conveniente prestar atención con sabios oídos esas insinuaciones que dicen …. si no creyera en la locura  de la garganta del sinzontle…si no creyera en la razón del equilibrio … para repensar que tipo de maza (neuronal-dirigencial-pensante) requerimos para exorcizarnos de la savia que nos hace presa de cualquier “testaferro del traidor de los aplausos… servidor del pasado en copa nueva… eternizador de dioses del ocaso”. Que son los mismos de siempre que en su ingente estupidez repiten con igual o diferente cocinada las recetas conductivas que en consecuencia generan los mismos frutos mediocres.

Ese Ilobasco cuasi platónico previamente pregonado, con seguridad tiene ya matices de partida en los habitantes dentro de los 22 mil kilómetros cuadrados o en tierras lejanas. No hay mínima duda. Forjemos una oportunidad al inesperado destino para romper la mediocridad que desde siempre garantiza carencias estructurales irresistibles a desaparecer.

Demos paso, promovamos a líderes, dirigentes, técnicos, guerreros del progreso con virtudes como las susurradas, escogidos con sigiloso trabajo de selección. Única posibilidad para que emerjan fórmulas gobernantes que ejerzan eficiencia en el uso de los recursos escasos disponibles, que aprovechen el talento marginado, que rompan y barran el obsoleto esperpento dirigencial (¿será demencial?) que trunca la insurrección contra el pasado mediocre que perpetúa un presente sin esperanza, que reproduce docentes que no enseñan y entorpecen el aprendizaje creativo; que administra prestación de servicios sociales desnutridos; que reproduce una capacidad en organización e ingeniería rancia improductiva. 

No es la edad sino la habilidad. No interesa algo nuevo simplemente diferente sino lo innovador.  Lo que sí es claro, que los ‘mesmos’ de siempre de sobra conocidos, cosecharán lo ‘mesmo’ de siempre. Estos, sean viejos o jóvenes, hijos o parientes cercanos y arrimados a conveniencia, claramente no podrían ser candidatos, si estamos concientes de que aspiramos un cambio que si cambia.

Solo así podemos los ciudadanos ver otro amanecer. Por cierto, en España un fenómeno como el aludido ya ha germinado en la palestra política, atrapando aceleradamente un peso respetable y sustantivo dentro del sistema político y
congresista en particular. Por cierto, incorporando dichos sugestivos nombres (PODEMOS… CIUDADANOS), con amplio espectro por el que satisfacen la variedad fértil de gustos ñurdos y saturnos, priorizando los temas que espinan al ciudadano. Su bandera común, rechazar etiquetarse como sutil recurso que les de valor político con feligresía (de voto duro rebuznante); impulsando implacable intolerancia contra la corrupción. La mayoría de sus integrantes provienen fuera del estatus quo dominante, tradicional, arcaico, llamado casta (¿suena pachito el rio?), lo que garantiza fructífera independencia frente a ese pasado reprobable, compromisos con financistas, etc. etc.

Guerrear por lograr algo similar, al menos u ojalá mejor, sería una locura racional, en efecto revolucionaria por constructora de un fecundo inicio del cambio que si cambia. Decidida victoria en proceso contra las cadenas de la estupidez que reproducen similares frutos, no importando la denominación conexa o lejana de los protagonistas que gobiernen desde la parca tradición.

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Juan - cho