1/17/2010

También Tienen Que Pedir Perdón

Cuando le dije esto que escribo a un chero me dijo: “Ya vas a culpar a USA otra vez…”, pero contra todas las exculpaciones habidas y por haber, yo siempre insistiré que los gringos también tienen que pedir perdón al pueblo salvadoreño, porque, como imperio dominante, no permitieron que el pueblo salvadoreño decidiera su propio futuro a través de las elecciones de 1972 y 1977, ambas ganadas por las ideológicamente moderadas coaliciones de izquierda, pero violentadas a través de masivos fraudes ocurridos bajo la asesoría y protección de la élite imperialista gringa.

El pueblo salvadoreño no ha sido siempre “conservativo”, como los oligarcas extranjeros que nos dominan y sus lacayos hoy tanto cacarean , el salvadoreño sólo estaba calladito sufriendo, y esperando por un líder…, pero especialmente la iglesia católica salvadoreña no estaba domesticada ni era tan materialista como hoy.

Las dos fuerzas se encontraron y combinaron en la década de los 70s.

La iglesia católica y su curia fue la primera en denunciar públicamente "el estado de cosas donde los perros y gatos viven mejor que el pueblo salvadoreño", como dijo Monseñor Aparicio y Quintanilla, Arzobispo de San Vicente en 1974... La jerarquía católica entonces era más pro pueblo que la pro oligarquía de hoy.

El cura católico joven, en contacto con el pueblo más refundido del país, se dio cuenta de la miseria y explotación en que un grupúsculo de camarillas familiares tenían al País… lo demás cayó por añadidura.

La élite gringa sabía bien de este estado injusto de cosas, pero en vez de permitir corregir como imperio dominante, apoyaron a esta egoísta minoría de familias oligarcas resaca colonial en su oposición a cambiar lo más mínimo el estatus quo que la izquierda “light” socialista de Duarte, Ungo, Claramount, y la UNO representaba en 1972 y 1977.

El comunismo entonces sólo fue caballito de batalla, como el “terrorismo” es hoy. Llegó un momento en 1972 que enseñar a leer al embrutecido campesino era comunismo, curar parásitos en los niños de los mesones y tugurios era subversión, y era terrorismo pedir mejoras sociales… el marxismo llegó después, cuando ya era tarde… y no nos demos paja, todo fue con el beneplácito de la élite gringa…

¡Divide y dominarás!

Que no vaya a venir hoy el procónsul gringo diciendo que “Funes hizo la decisión correcta al pedir perdón” porque ellos principalmente tienen que pedirle perdón a mi gente por ser los causantes principales de 12 años de guerra, 100 mil muertos y cerca de 3 millones de inmigrantes salvadoreños esparcidos por el mundo.

Es la élite fascista anglosajona, representada en el terrorista radial Rush Limbaugh, en el terrorista de la “palabra de dios”, el jesusero Pat Robertson, o en el racista Glenn Beck… etc., quienes tienen que pedirle perdón al pueblo salvadoreño porque a través de su escuela terrorista de “Las Américas” nos dieron esos monstruos inhumanos tales como Dabuisson, Monterrosa, Ponce, Casanova… etc.

Fueron estos dominadores, no Cuba ni Venezuela (entonces poseída y despilfarrada por su oligarquía colonialista) quienes dieron entrenamiento terrorista a los batallones Atlacatl, Atonal, Belloso, y proveyeron con aviones, bombas, artillería pesada y munición, para que masacraran a los pobladores de El Mozote, Sumpúl, Las Vueltas, San Sebastián, Las Hojas, Soyapango, Zacamil...

Fueron ellos, como hoy han hecho con Honduras, los que detuvieron el avance del pueblo salvadoreño a través de la misma paja “democrática” impulsada llamada elecciones, donde el pueblo salvadoreño decidió cambiar su destino en 1972 y 1977, no se lo permitió el imperio, y en vez de avanzar como pueblo, El Salvador consiguió 12 años de sufrimiento y décadas de retroceso en todos los ámbitos.

Por supuesto que el imperio nunca pedirá perdón, eso es como pedirle a Fidel Castro Ruz que se quite la barba, pero tampoco debían quejarse de los millares de salvadoreños que, como yo, llegamos a gringolandia debido a la carencia de oportunidades, la endémica pobreza, las inexorables plagas infecciosas, la carencia de esperanza y futuro que 12 años de guerra fratricida y sus secuelas ocasionaron, todo para mantener un injusto y estúpido status quo...

Al pueblo salvadoreño le robaron su inocencia, le violaron su moral, le violentaron su futuro y tiene derecho a exigir perdón y resarcimiento.

Tamen
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