9/01/2009

CADENAS














Gritar, aunque es peligroso gritar,
cuanta falta hace un buen tango,
o bien una ranchera que de cólera,
talvés un mural de Diego Rivera
o un poema de Miguel Hernández,
un Che Guevara, un Bolívar, Martí,
Sandino, o Monseñor Romero...

Escribir, aunque es jodido escribir,
que hay amos, esclavos, y ataduras,
hay imperio con siervos y lacayos,
que el paraíso de mercado es quimera,
y su rival un chasco fosilizado,
y el proletario especie en extinción.

Decir, si bien entristece el decir,
que ya no hay vecino ni barrios,
no se ven bueyes y no hay cerros,
que la villa es mercancía de valía,
el árbol de Navidad ya no es verde,
y la luna ciega tanto como el día...

Contar, si bien no se debe contar,
que el sol no se espera, él llega,
pero se siente cual noche sin fin,
y el dogma es paradigma inútil
que avasalla, impone, y somete,
y quien se opone es aplastado...

Rebelar, no obstante este vedado,
que el primero es media mentira,
y el último solo es media verdad,
pero todo primero tiene crepúsculo,
como todo último es hijo de una luz,
pues uno es mentira de la verdad,
y el otro la verdad de la mentira...


Tamen
.