10/24/2010

Desde La Diáspora: Votar en USA

De 305 millones viviendo en gringolandia los hispanos somos casi 45 millones, y casi 2.1 millones somos salvadoreños. En Houston, por ejemplo, acabamos de ser nombrados segunda minoría hispana después de los mexicanos… De dos millones de salvatruchos casi 800 mil estamos registrados para votar y podremos votar en las elecciones del 2 de noviembre.

Pero para quedar claros, cuando digo “millones” yo mezclo el cebo con la manteca.

Los gringos dicen que votar –contrario al aforismo constitucional salvatrucho- no es un derecho, sino un privilegio. Realmente este es el juego que despierta gran pasión en los gringolandeses, además del fútbol americano, la bolsa de valores, y el “weather”.

Olvidémonos que es una pajera “democracia” de sólo dos partidos, olvidémonos que tácitamente los puestos de congresistas y senadores se compran con millones de dólares, olvidémonos que estamos desproporcionadamente representados a nivel federal, olvidemos que las decisiones claves y los candidatos no los escoge el votante sino la élite…, el volado es que en gringolandia votar es ser tomado en cuenta y hay que jugar su juego.

Existe actualmente intensa propaganda liderada por Fox News y el partido fascista republicano para que los hispanos nos abstengamos de votar. Se quejan que votamos demócratas pero en lugar de parar el harrasment que día a día hacen contra nosotros en sus medios y ganarnos, lo exacerban.

“La desilusión de los hispanos con los demócratas y su rechazo a los republicanos es comprensible…” estas son palabras del “salivoso” Ramos de Univisión en la Prensa Gráfica, una media verdad subliminal: Los hispanos en gringolandia NO estamos desilusionados con los demócratas, esa es la paja que el sionista Murdoch y sus cajas resonantes republicanas pregonan en su imperio informativo para que no votemos.

Votar en USA es como escoger entre Alien o Predator, el conde Drácula o el Monstruo de la Laguna Negra... Hay dos males, pero los demócratas son un mal mucho menor.

La crisis económica fue herencia de Bush y los Neocons con su “regúlense ustedes” libre mercado, o less government, como sutilmente lo ponen ahora, no fue Obama, la regazón que achacan a éste es seguir la desesperada política de Bush de “bail out” bancos y automotrices en quiebra debido al robo de los subprimes del free market.

Los cuatro millones de gringolandeses, fuera de 305 millones, que ganan más de 250 mil chuyas al año, están usando “witch hunt” para atacar a los hispanos legales e ilegales y enlazar inmigración a demócratas para lograr su principal propósito: detener a los demócratas de parar la enorme evasión de impuestos que están teniendo gracias a Bush/2001.

Es la mismo que los nueve mil ricos en El Salvador (aún a los que ARENA le “perdonó” los impuestos por veinte años), que ganan más de 74 mil vergas al año, están usando al diputado Parker, lacayo del loco quiquito, y a la derecha currunchunchera para seguir evadiendo impuestos y robarle al pueblo… y para que más duela, ¡la mayoría son extranjeros!.

Bush y el sionista neocon Chertoff levantaron el vergonzoso muro porque políticamente no tenemos peso y ellos necesitaban sacar pecho con fascistas y rednecks, a la vez dar apoyo moral a la entidad terrorista con su muro en la tierra robada de Palestina…. Obama acaba de parar el malgasto de mil millones en ese proyecto que nunca nos hubiera parado de venir a gringolandia.

Cuando me hice ciudadano by choice, en 1991, llegó el escozor que el sistema de votación gringa de pinchar hoyitos iba ser muy yuca de descifrar e iba hacer el ridículo cuando no supiera que hacer…, me he dado cuenta que al hispano recién naturalizado ese temor es común, pero hoy día votar se hace golpeando teclas de computadora en mi propio idioma si quiero.

Lo primero por hacer al ser ciudadano gringo es registrarse para votar, se usa tarjeta de votación, y cada vez que me mudo obtengo nueva dirección, tengo que volver a registrarme. Registrarse es mamado, es gratis y se hace por internet, también se puede registrar en cualquier biblioteca pública.

En esta elección la papeleta de votación es larga, voy a cliquear casi 80 veces entre gobernador, pijo de congresistas federales y estatales, vergo de jueces, síndicos y otro tanto en propositions a la población, una de ellas es aceptar o rechazar cámaras en las esquinas para multar a los que se cruzan el semáforo en rojo… esto caería al pelo en el terruño.

Yo voto straight ticket. Al comienzo la computadora me da la opción de votar, si quiero, por todos los candidatos demócratas o republicanos, y yo escojo los demócratas, luego reviso uno por uno. La última vez me tomó cinco minutos, esta vez será más… pero todo mundo tiene derecho a tomarse cuanto tiempo quiera y pedir ayuda en español si se necesita.

Yo incito a mis compas salvadoreños que votemos en estas elecciones venideras sin miedo y juguemos su juego y sus reglas, no importa si votamos republicanos o demócratas, el volado es votar, después de todo estamos en su cancha... estoy seguro que siguiendo sus reglas, nuestro tiempo, o el de nuestros descendientes, llegará eventualmente.

Tamen
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