11/25/2009

Desde la Diáspora: Los Extranjeros

Se me ha cuestionado el que yo afirme que familias dañinas para las mayorías en Mi Tierra tales como Poma, Cristiani, De Sola, Simán, Hill, Essersky, Kriete, son extranjeros. Los cuestionadores aluden que ellos son nacidos en El Salvador y de acuerdo a la Constitución son salvadoreños... La mejor respuesta que pude encontrar fue una plática que una vez tuve con mi hijo aquí en USA.

-¿Y por qué los ricos en El Salvador no llevan apellidos como el tuyo, apá?... Me preguntó mi hijo de 14 años nacido en Estados Unidos... entonces recordé que esa misma pregunta me había hecho yo mismo, a la misma edad, en mi tierra salvadoreña pero sin responderme.
-Porque son de descendencia europea. -respondí
-¿Son extranjeros cómo tú en Estados Unidos...?
-¿Lo preguntás por el apellido? Vos también llevas el mismo apellido,... ¿Vos te considerás extranjero?
-¡Yo nací aquí!... replicó sacando pecho.
-Una patria no es sólo haber nacido en ella, eso es egoísta, a lo más sólo sos estadounidense de papel, porque así lo dice el papel que le llaman constitución gringa. Pero en la práctica se requiere mucho más que la simple vanidad de haber nacido en este país para ser “gringo”. Mirá, si los que viven con vos en la patria donde naciste no te consideran suyo, no importa hayas nacido mil veces dentro de esa patria, siempre serás un extranjero entre ellos.
-¿Y qué es patria entonces?
-Mirá mijo, así yo lo veo. USA es una nación de mayoría blanca europea, y El Salvador es mayoría mestiza, o sea, aunque a vos no te guste, sos diferente raza que la mayoría viviendo en este país... Nosotros los hispanos emigramos aquí por diferentes razones, pero la más común es “un mejor futuro...”, o sea que emigramos porque en nuestros países no hay futuro y aquí sí. Entre la diáspora hay algunos que de corazón hacen o intentan hacer de este país su patria, y yo los he visto tratar a tal extremo que hasta se vuelven malinches, pero se han topado con un gran clavo, y es que los anglosajones nos quieren nada más para que les cuidemos sus yardas, atendamos sus niños, nos quebremos la espalda recogiendo sus frutas y verduras ellos sólo quieren utilizarnos para mantener su estándar de vida, o morir en sus guerras imperiales, y talvés llegar un tantito alto, pero no más alto que la verja del rancho de Bush... ¡pero hasta allí nomás!... Y es porque la gran mayoría de anglosajones quizás nunca nos querrán como sus iguales, y si no mirá la gran muestra de desprecio hacia nosotros que se está viendo en las ciudades y suburbios de todo Estados Unidos, el vergonzoso muro, etc. Para los gringos, hoy mayoría, USA no puede ser nuestra patria porque no somos de su raza, aunque seamos piel blanca como la tuya, o “light skin” como ellos dicen, y peor si es morena como la mía... Además, y con natural razón, los anglos están chiveados por que con el censo hispano creciendo, el temor los obliga a sacar a relucir su racismo hoy día tan abierto y elocuente.
-Pero no son todos racistas pá, quizás unos cuantos de ellos...
-Exacto, hay otros que no lo manifiestan abiertamente, parecen esconder su racismo, te dan palmaditas en la espalda y con una risa carcajada de burro te dicen “honey, sweety”... pero tené cuidado y no te sorprendas si descubrís un día que por dentro ellos siempre te han despreciado y visto diferente, inferior...
-Ok, ok... y que tiene que ver el racismo con que los ricos en El Salvador no lleven tu apellido...

Por un momento me enchiboló con su pregunta... nos quedamos viendo como si pasara una estrella fugaz... pensé haberla regado y quizá él quería terminar la plática.

-El volado es que en El Salvador es al revés mijo, pues una minoría no quiere ver como su igual a la mayoría... pero no es chiche explicarlo si vos nunca has vivido en el terruño y hacértelo corto sería confundirte y crearte más preguntas...
-Tengo tiempo, contáme...

De nuevo me sorprendí por el interés mostrado...

Y pasaron cuatro horas las cuales comencé así...
-Ok, pero tené en cuenta que esto es mi opinión personal y para otro puedo estar errado, y para mí ese otro estará equivocado... y así la dinámica del hombre... si querés formarte tu propia opinión investiga las dos o más caras de la moneda como yo hice.

En El Salvador, de acuerdo al Registro Nacional de Personas Naturales (RNPN), la mayoría de la población tiene apellidos patronímicos de origen español, siendo los apellidos Hernández (Hernán)y Martínez (Martín), los más comunes. De acuerdo con el RNPN, el perfil del cuzcatleco promedio es raza mestiza, ojos café, pelo negro, piel morena, y 1.62 metros de estatura.

Mestizo “puro” se considera al hijo(a) de mujer india y padre español, pero en la mayoría de hoy, tal como vos y yo, somos muchas generaciones con el cruce mestizo con mestiza, o viceversa, o sea somos lo que yo le llamo mestizos “super puros”.

Apellidos agringados en familias de mi nivel no existían, pero mi mesón de los años 60s estaba rodeado de remanentes caserones y ricas mansiones de familias criollas y extranjeras del otrora San Salvador. La familia Dueñas, por ejemplo, tenían su mansión en mi camino de tres cuadras al Parque Infantil, y había otras familias que nunca veíamos, excepto la sirvienta o ama de llaves, y las llamábamos "nombre gringo".

Tampoco recuerdo existía familias con apellido indígena, quizás eso se perdió en la esclavitud, tal como el negro africano perdió la suya en gringolandia, pero cuando mi madre me llevaba al mercado #5, por el Calvario, veía esas caras indígenas. Y el único negro que alguna vez conocí (no contando futbolistas importados), e interaccioné fue el negro Campbell, de origen panameño, era el mejor patinador en la cancha de patines del Parque Infantil, allí nos reuníamos todos los sábados por la tarde a inicios de los 60s.

En mi diáspora, siendo un extranjero viviendo en el corazón del sistema capitalista, entendí de lleno el significado del término segregación racial. Hasta entonces no distinguía racialmente el color de la piel; en mi Patria no recuerdo haber puesto atención que fulano es blanco, zutano moreno, y mengano amarillo... ¿y no que todos éramos salvadoreños?... al menos en el medio que crecí así me lo hicieron entender... fue en Estados Unidos cuando descubrí la importancia adjudicada al color de la piel como base subsiguiente a la segregación racial.

En Mi Tierra conocí la segregación y discriminación social, tampoco ignoraba que buena tajada de la clase alta del país, segregada en la colonia Escalón o San Benito, tenía apellido extranjero

Dejáme aclararte que le llamaré “extranjero” a los apellidos no originados del español... pero una incidencia en gran parte había neutralizado en mí cualquier prejuicio contra todo lo que sonaba apellido extranjero, y este fue el hecho de haber conocido la ciudad-puerto de San Carlos de La Unión en el Golfo de Fonseca. En La Unión testifiqué que hay familias salvadoreñas con apellidos y perfil extranjero, que veían a su semejante como su igual, no veían con aires de superioridad el color de la piel o el apellido... Y sabía ésto mismo sucedía en varias aisladas regiones en los distintos departamentos en todo el país, por otro ejemplo Chalatenango.

Pero estos salvadoreños unionenses, con apellidos “raros”, se preocupaban y mutuamente se ayudaban en su comunidad, en su diaria lucha por mejorar el bienestar social colectivo y el progreso de su ciudad, no había ese descarado egoísmo, ni patológica ambición, ni segregación... este fenómeno lo vi en 1971, cuando conocí esa bella ciudad y me di cuenta que en este pueblo de 18 mil salvadoreños, un enorme porcentaje de familias tenían apellidos “agringados” y siluetas que en nada se parecían al perfil mestizo.

La mayoría de habitantes de la ciudad de La Unión se enorgullecían de ser salvadoreños y se preocupaban por el bienestar y menester de su vecino y su comuna...

Eso le llamo yo Patria y ser salvadoreño mijo.

Entonces, este fenómeno, me hizo iniciarme y enviciarme con la historia y su lectura, no sólo en la nuestra, sino también en la Historia Humana.

James Hill nació en Inglaterra y llegó a El Salvador en 1889, su casamiento con una criolla de la familia cafetalera Bernal, lo convierte en potentado cafetalero. Hoy su familia descendiente conforma uno de los ocho grupos globaligarcas de El Salvador.

Leyendo entendí que a partir de 1492, fecha del descubrimiento de América, el planeta virtualmente pasó a ser dominio de la raza blanca europea, y sigue siendo la raza dominante del mundo. Aprendí que fueron blancos europeos y sus descendientes en toda Latinoamérica, los que llevaron a cabo la Conquista, Colonia, e Independencia, donde expropiaron la tierra, expulsaron, o aniquilaron la población aborigen, y explotaron los sobrevivientes como esclavos para laborar la robada tierra... pero principalmente esta élite blanca, no quiso asimilarse con las mayorías y se aseguró para ellos mismos el poder y privilegios político-económicos, tanto como el estándar de vida europeo, sin importarles ni un pepino los demás. Y finalmente trataron, y siguen tratando a los pueblos indígenas sobrevivientes y los mestizos con extremo prejuicio, creando leyes para proteger sus intereses y denegarles sus básicos derechos,... la población mestizo-india, o sea, las mayorías, llegó a ser un ente de segunda y tercera clase en la "democracia" latinoamericana.

Dice CEPAL: Mientras la conquista fue un proceso de sometimiento, exterminio y avasallamiento de la cultura de los pueblos indígenas, durante la colonia la estratificación y organización de la sociedad estuvo plenamente ligada a patrones de jerarquización cultural y racial. Sobre esos patrones se construyó la pirámide social, cuyo escalón más bajo era ocupado por los esclavos africanos y en cuya cúspide se ubicaban los lusohispanos. Indígenas y mestizos estaban a medio camino entre ambos. La movilidad se restringió a algunos estratos de mestizos. El mestizaje permitió mitigar esta jerarquización en alguna medida, poniendo en cuestión el concepto de "pureza de raza" que operó como resorte ideológico de la discriminación y el sometimiento forzado. (La Pobreza en Conceptos, Realidades y Políticas: Una Perspectiva con Énfasis en Minorías Étnicas- Por Martín Hopenhayn)

Me di cuenta que las agencias noticiosas aluden a la raza dominante como "occidente", o "comunidad internacional", valiéndoles un comino los restantes terrícolas.

¡Y finalmente me di cuenta que yo vivía en "occidente"... Pero en vez de blanco, era mezclado o mestizo... ¡Qué jodida por la gran puta!

La Élite Dominante en El Salvador

Richard Kriete nació en San Francisco, California, y buscando aventuras, llegó a El Salvador en 1920. Su alianza matrimonial con la familia criolla Cárdenas lo convierte en terrateniente. Hoy la familia que lleva su nombre posee el monopolio del transporte comercial aéreo de El Salvador y conforma otro de los ocho grupos globaligarcas que dominan la nación.

Desigualdad racial podría pensar sea el problema del porqué El Salvador, y la mayoría de Latinoamérica, son estados económicamente dispares y sociopolíticamente inestables. Y mientras la clasista lucha izquierdista, marxista, comunista, o la nueva palabra de moda “populista”, se centre exclusivamente en la desigualdad social, será un rotundo fracaso como hasta ahora lo ha sido.

La lucha ideológica es una lucha entre la misma élite blanca. Con raras excepciones, los líderes históricos izquierdistas han pertenecido a la misma élite blanca a la que pretenden luchar. Lo mismo que fue la gran paja de la "guerra fría".

El episodio de 12 años de guerra no solventó más que la tragedia de vivirla, y, por supuesto, el cambio de mando de familias criollas a extranjeras... pero igual, el país siguió en manos de una élite blanca, hoy descendientes de extranjeros reacios a ver a las mayorías como sus iguales, y como la élite blanca criolla antes de la guerra, se niegan a compartir del hueso, y al contrario, han apretado la tuerca en 20 años usando la doctrina gringa de “globalización” y “dolarización”... la versión guerrillera del sistema capitalista blanco para subyugar pueblos.

El periodista salvadoreño Juan José Dalton en su artículo “Los Mandalotodo” dice lo siguiente: Alfonso Goitia, destacado economista y académico, ha realizado una investigación, en conjunto con otros profesionales de su gremio, acerca de la transformación que han sufrido los grupos de poder en El Salvador y que en un sentido simplificado podría decirse que de 14 familias oligárquicas que predominaron durante el siglo pasado, en la actualidad se han convertido en ocho grupos empresariales, muchos de ellos herederos de los clanes cafetaleros... La economía de El Salvador está dominada por ocho grupos empresariales: Cuscatlán, Banagrícola, Banco Salvadoreño, Banco de Comercio, Agrisal, Grupo Poma, Grupo de Sola y Grupo Hill. Cada uno está relacionado con inversiones financieras, comerciales, agroindustriales y de la construcción... Por ejemplo, el Grupo Cuscatlán, que tiene al ex presidente Cristiani como uno de sus principales accionistas, domina el sistema financiero local, junto con el Grupo Banagrícola y el Grupo Simán (dueños del Banco Salvadoreño). El actual Grupo Cuscatlán, es dominado por tres familias: Cristiani, Llach y Hill. El Banagrícola, por las familias Dueñas, Kriete, Palomo Déneke y Araujo Eserski.

Herbert De Sola, hebreo-español nacido en las Antillas, llegó a El Salvador en 1896. Magnate del comercio internacional. Hoy su familia posee uno de los ocho grupos empresariales.

Leí separadas fuentes con relación a la población total salvadoreña y supe que era “95% mestiza” (blanco con india, mestizo con mestizo, o ladino), 4% indígena, 1% era blanca, y no había negra.

¿Cómo explicar que un grupúsculo 1% poseyera el poder político, financiero, informativo, religioso, y manejara los destinos del 99%?

-“Son más inteligentes” me dijo mi amigo mexicano/polaco en Chicago.
-“Tienen suerte” subrayó mi esposa.
-“Todo es por la gracia de Dios” me dijo mi vecina cristiana,
-“Han trabajado más duro” me dijo un aspirante a psicólogo.
-¡Achís! Es la gran hueviadera que han hecho” me dijo en Houston mi recién fallecida tía, que aprendió a leer a los 50 años.

No es Lo Mismo Raza que Clase Social

Es probable lo mismo que a mí me pasó cuando viví en el terruño, de nunca asociar la raza en el eterno conflicto social que ha engolfado mi nación desde su incesto como república, les pasará a los hoy más de 6 millones que viven en la Patria...

¿Por qué será que los políticos e historiadores nuestros, principalmente los izquierdistas, prefieren hablar de “clase”, en vez de “raza”, cuando es tan evidente el factor racial...? Si no, veamos a Bolivia, Perú, Venezuela, Guatemala, México, Ecuador...

Luis Poma Bottero nacido en México, en 1915. Hijo de Bartolomé Poma y Génova, barcelonés. Llegó recién nacido a El Salvador en 1915. La familia Poma hoy encabeza uno de los ocho grupos económicos.

Tanto en El Salvador, como en Latinoamérica, hay una relación entre ser rico y raza blanca, y ser pobre o miserable, e indio, negro, o mestizo.

Leer me ha persuadido que hay un factor racial en la historia y presente situación sociopolítica de mi nación y el continente... Es un tópico que yo nunca escuché durante viví en El Salvador. Quizás por que desde me cortaron el ombligo se me aleccionó, predicó e inculcó la ficción que todos éramos la misma raza, o sea, salvadoreños, y los curas se encargaron de explicarme que si vivía hecho mierda, como mi familia vivía, era por designio de “dios, porque dios ama los pobres”.

Pero este martille en mis años claves de formación se empandilló y me hizo crearme la errónea idea que el salvadoreño era una sola raza: ¡la raza salvadoreña!...

¡Qué gran paja!

No fue sino hasta 1973, cuando ingresé a la Universidad Nacional, donde tuve por primera vez contacto con miembros de la clase alta y oligarca del país, y esto a huevos porque el doctorado en medicina lo ofrecía una sola universidad en todo el país. Entonces, testosteronizado por mi juventud en el ambiente académico, y llevando asignaturas propicias para mi personal investigación sobre nuestra historia... fue como abrir un ojo que no sabía tenía y ver más allá de lo que se me enseñaba ver, pude tocar y sentir lo que pensaba virtual... ¡y descubrí la enorme disparidad que había entre la “raza salvadoreña”...! ¡una disparidad que encachimbaba!

¿Cómo este segmento reacio a diluirse en el pueblo ha logrado subyugar a una mayoría, no sólo en El Salvador, si no en toda latinoamérica?...

Su mejor arma ha sido el secuestro de cuatro poderes vitales: El poder político, financiero, religioso, y especialmente el cuarto poder: los medios de difusión masivos... Esto ha sido 100% efectivo en El Salvador desde su “emancipación”... en Latinoamérica... y en el mundo actual desde el fin de la Segunda Guerra.

Siempre habrán ricos y pobres mijo, como siempre habrá conformismo y superación individual, como siempre nacerán y se extinguirán imperios y naciones. La energía creadora de la grandeza de los pueblos y naciones son las oportunidades, oportunidad de trabajar, aprender, desenvolverse, si eso esta allí pero secuestrado, no se vive en paz.

Para un emigrado sólo hay dos opciones: llegar a ser pueblo o quedarse extranjero. Pero en 1971 descubrí que no es difícil llenarse de pueblo, pero tan fácil quedarse extranjero, pues entonces ya era dificultoso llegar a la bella ciudad de La Unión... que estaba tan lejos... ¡pero por la puta!... ¡el amor y lealtad de su pueblo se sentía tan cerca!.

Desgraciadamente, desde 1492, en la América actual, con raras excepciones, para ser un pueblo próspero parece que se tiene que ser un pueblo racialmente homogéneo... algo así como un axioma judainesco, o hitleriano.

Mirá mijo, para terminar, yo lo pondría de esta simplista manera: Nuestra historia nos señala que un grupúsculo étnico, asistido y servido por familias mezcladas y enriquecidas para su propósito, desde la independencia han logrado el control total de la vida de los cuzcatlecos, y han ignorado las necesidades básicas de las mayorías, en especial tocante a nutrición, educación y salud. Todo esto con el propósito de mantener privilegios, perpetuarse en el poder, y enriquecerse...

-Pero el pueblo está nutrido si no ya se hubiera muerto, pá!

Nutrir al pueblo no es solamente darles maíz, y frijoles. El tener a las mayorías sujetas a esta doctrina desde la independencia ha generado el conformismo en ellos, cuando a un pueblo se le mete en la mente colectiva el conformarse a sobrevivir “con un poquito”, este poquitear les hace perder el motivo de superación.

Educar al pueblo no significa sólo subir peldaños en la tasa de alfabetismo para que otros países digan que estamos vergones. Si queremos implantarle a las mayorías un sistema económico, al menos eduquémosla para que sepa que es ese sistema y no lanzar al país al ruedo sólo para que los que sepan se hagan millonarios.

Un pueblo sano es un pueblo educado y nutrido de sus necesidades básicas, es un pueblo tranquilo, y como no es un pueblo encachimbado, no jode con manifestaciones y protestas callejeras...

¡Pero un pueblo emputado hace despelotes y revoluciones! Y para esto no importa el color de la piel.

En fin mijo, como al principio me corregiste, no todos los extranjeros se han quedado extranjeros en el terruño, una pequeña fracción se ha hecho pueblo y han tratado y luchado por mejorar el estándar de vida de las mayorías, pero como dice el dicho “una golondrina no hace verano”. La mayoría de inmigrantes y sus descendientes en El Salvador se han quedado extranjeros, por eso estamos hechos mierda, comparado a Costa Rica, y cientos mueren tratando de llegar a Estados Unidos, porque los extranjeros que dominan el país, con apoyo total gringo, nos han robado el futuro.

Tamen
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