2/14/2009

Amistad

-"Mis amigos son mis huevos"... Así nos decía el líder de mi marita hallá en mi barrio del viejo San Salvador. Con esto nos quería decir que desconfiada de todos.

-Mi mejor amigo es mi perro"... Esto se lo oí a mi teacher de ciencias políticas en Chicago. El gringo decía que no hay Amistad sino conveniencia, por lo que una Amistad es pasajera, no permanente.

-"Hoy son cheros tuyos porque te necesitan, ya cuando no les servís, te apuñalan por la espalda"... Esto lo dije yo más de una vez cuando buscando Amistad me topé con la hipocresía.

Hay muchas versiones distintas del concepto Amistad. Un sentimiento tan terrícola como el amor, tan individual como colectivo, y tan real como el espejo.

Hubo quizás un corto tiempo en que yo comulgué con el concepto que la Amistad es pura culerada. ¿Cómo puedo querer a un amigo? se quiere a las mujeres, pero de hombre a hombre no puede haber "querer"... Hasta que hallé un amigo, y desde entonces, paso a paso, comencé a diferenciar el multifacético verbo querer.

Hoy sé que Amistad es un don divino, una dádiva maravillosa y es porque desde hace 40 años, en El Salvador, yo tengo un amigo.

¡Me brindaste Amistad!
cuando en mis aciagos momentos,
torturado por mis tormentos,
escuchaste mis lamentos,
en mi afligida soledad.

¡Te brindo Amistad!
hoy que tu alma herida,
triste y desabrida,
se siente enardecida,
por una loca maldad.

¡Compartiremos Amistad!
si nuestras vidas un día,
enfrentan con osadía,
esa triste pesadilla,
de una misma verdad.

¡Hagamos Amistad!
pero aquella en flor,
que no existe el color,
y comparte amor, amor
lleno de sinceridad.

¡Vivamos en Amistad!
así puedan nuestras almas,
vivir armoniosa calma,
sin hipócritas armas.
¡Esa es Hermandad!

Tamen