1/02/2012

Desde la Diápora: El Artista y El Cura

Le enseñé esta foto a mi múcura y me dijo que las figuras a los lados de la puerta parecían brujos, se las mostré a mi hijo y me dijo eran extraterrestres... se la enseñe a una sobrina que nunca ha estado en El Salvador y me dijo “uy, qué feos, pero me gustan las casitas”.

A estas figuras en mosaicos que adornaban la fachada principal de Catedral y que acaba de destruir el cura Alas, Arzobispo de San Salvador, se les podían dar muchas interpretaciones bien diferentes, pero eso es arte.

La última  vez que entré a la Catedral de San Salvador fue en 1972, para el cuarto aniversario de la muerte de mi madre… nunca más volví entrar…, pero vi crecer esa catedral porque en parte ella creció conmigo.  Parte de su infancia fue mi infancia. Como Lobato del grupo scout de Catedral “quinto el Cid Campeador”, 1964-1967, Catedral me vio cipotear y joder adentro de ella durante su reconstrucción después del incendio.
Cuando regresé al terruño en 1999, vi la iglesia por fuera con el nuevo look me dijeron era trabajo de Fernando Llort, artista nuestro... me gustó su fachada, le vi un toque casi nuestro, que por supuesto otros no le ven, porque así debe ser el volado, discordamos tocante a gustos, y olvidamos, mayoría de veces sin rencores, lástima grande que no aprendemos, porque lo repetimos de nuevo.... y de nuevo... Ya sean figuras en mosaicos, o sitios arqueológicos.
A los lados del enorme umbral en la entrada de la iglesia había figuras que a mí me parecieron tótems, figuras-símbolos, que antes que llegara el hombre blanco a América los aborígenes lo consideraban su emblema, y le arrimaban cualidades mágicas… y en la parte de arriba vi las coloridas casitas blancas tejado rojo, que vergón que así fuera en la vida real, pero estas casitas han llegado a ser trademark del arte artesanal cuscatleco, especialmente en la diáspora…, nos guste o no.
Yo supe de Fernando Llort cuando una vez, en 1972, tuve en mis manos el  disco Abriendo Caminos y leí era cantante en la Banda del Sol, él cantaba el Planeta de Los Cerdos, El Perdedor… me era desconocido como artista pictórico cuando vivía en el terruño, pero me llegaban sus canciones.
Por el otro lado, El Salvador tiene un Arzobispo Opus Dei que el monopolio de prensa derechista tradicional quiere hacerlo campeón como Hollywood hizo a O.J. Simpson, y la mafia hizo a Primo Carnera. El cura Alas ha tratado de mostrar imagen imparcial en sus comentarios dominicales, pero así también falazmente hizo su antecesor extranjero.
Yo pienso que el cura, y sus asesores, saben por seguro que las mayorías pobretarias, o dependientes de remesas (la cual conforma buena tajada de su feligresía), y quizás como él, por seguro como yo en los 70s, no saben ni papa de arte y destruir una obra de arte ícono para ellos será como hablarles de la “partícula de dios” que buscan en Suiza… El resultado de 200 años de  caudillismo criollo-extranjero.
El cura la regó de amores...
Pero no se puede hacer ya nada más que olvidar nuevamente, porque es como dice el gringolandés “he´ll get away with murder, anyway”, ya muchos aceptan sus disculpas y hasta excusan al cura por destruir la obra escribiendo en secciones de comentarios que  “los mozaicos estavan feyos”.
Tamen
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