2/13/2012

Desde La Diáspora: Un Salvatrucho Repugnante


En todos los países del planeta hay terrícolas admirados, venerados, apreciados, recordados..., gente que traspasa barreras ideológicas y raciales.
Allí está John F Kennedy en gringolandia, sólo estuvo de macizo tres años y muy poco hizo en su administración pero es recordado y respetado por viejas y nuevas generaciones, demócratas y republicanos, y constantemente se le cita y recuerda.
Lo mismo se puede decir de Alfredo Espino y Jorge González Barillas en el terruño, de Evita Perón y Maradona en Argentina, Pelé y Lula en  Brasil, Rubén Darío y Sandino en Nicaragua, Benito Juárez y Cantinflas en México…
Así mismo hay terrícolas odiados por todos que desgarran murallas ideológicas y raciales como los violadores de mujeres, los asesinos en serie, los pedófilos, los genocidas tiranos golpes de estado.
Pero hay gente aborrecida por un segmento racial o ideológico pero amada y venerada por otros. Hitler es el mejor ejemplo, pero también Fidel Castro, Hugo Chávez, O.J. Simpson, Martin L. King, George Bush, Roberto Dabuison, Domingo Monterrosa, quiquito Altamirano…, no hay unanimidad en el odio o veneración, todo depende de la raza o ideología.
Pero en el terruño hay cierta unanimidad filosófica en el rechazo tocante a ciertos personajes. Ciro Cruz Zepeda, para empezar, es indigerible por izquierda y derecha, rico o pobre, católico o gnóstico, hombres y mujeres, perro o mula...
Pero hoy existe este otro personaje que me quiero referir: Ulices del Dios Guzmán Canjura, abogado, juez miembro de la “honorable” Corte Suprema de Justicia, y de acuerdo a numerosos comentarios en muy diferentes medios izquierda-derecha que visito (incluyendo los pasquines de quiquito y robertillo), hay unanimidad en el rechazo, repudio y hasta odio contra este prepotente personaje.
Pero el aborrecimiento general tiene sus hechos y orígenes.
El abogado Guzmán es el medio y figura primordial en el nido rampante de corrupción que impera en el seno de la Corte Suprema de Justicia, institución de la cual hace mofa con sus acciones.
Cuando los four fab llegaron se destapó la botella y salió a luz la gigante corrupción en malversación de los fondos del pueblo en esa insitutución… y era sólo la punta del iceberg.
Los “cuatro jinetes del apocalipsis” denunciaron que alguien en la Corte tenía el negocio de vender plazas de trabajo por mil dólares.
A un juez en San Vicente se le detectó vendiendo las plazas de la corte en 2011, este juez entregaba cartas con logotipo de la  Corte y autentificadas por un memorándum firmado por el juez del Dios Guzmán.
En gringolandia hubiera sido escándalo y abierto investigación de oficio, en el terruño está olvidado y engavetado.
O sea, en la CSJ este juez del Dios Guzmán, elegido en 2003, es el Alí Babá que cuida de sus cuarenta ladrones, y quien quita ésto payback en las recientes elecciones donde salió tercero con mayor votos!
El gran clavo es que de los 15 jueces titulares de la Suprema Corte al menos 9 ó 10 son totalmente corruptos y han convertido la Corte y el sistema judicial en un nido de ladrones impunes que actúan con libertinaje que espanta.
¿Quién eligió éstos malacates? Los diputados “padres de la patria” del criollo, por supuesto.
Este repugnante individuo que se le apoda “pupusa” por haber usado 16 mil dólares de los fondos de la Corte para ir en “misión oficial” a California a un festival de “pupusas power”, es apoyado por la derecha más rastrera de El Salvador encabezada por Cruz Zepeda, Merino, Parker, Cristiani… de éste apoyo proviene su prepotencia.
Pero como dice Rubén Blades “sorpresas te da la vida”, Ulises del Dios Guzmán, cuatrero político, fue el tercero en obtener más votos entre los candidatos para elección y reelección de la próxima Corte Suprema de Justicia, y aspira a ser por nueve años más el nuevo Presidente de la “honorable” Corte Suprema de Justicia.
De nuevo, pobechito Mi País.
Tamen
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