5/15/2011

Lo Nuestro: Pintores Cuzcatlecos

En el invierno de 1997, en Chicago, decidí abrir una sección de pintura salvadoreña en la página web CUSCATLÁN, un proyecto que recién había comenzado, y me dediqué a buscar y leer todo lo que lo American Online (AOL),  las librerías y bibliotecas de Chicago, y mi tata, pudieran ofrecerme…

Entonces en AOL se escribía “El Salvador” y sólo 10 enlaces salían, no había LPG, EDH, UES, UCA, blogs, etc.… en la biblioteca central de Chicago no hallé un pinche libro, folleto o pasquín que expusiera el arte pictórico de mi terruño…, ¡ni una pinche pintura!

Internet entonces era neonato.

Mi tata, mi viejo que este mes está cumpliendo años en otro Cuadrante, me sacó del agüite y me proveyó dos libros que hablan y muestran el arte pictórico en El Salvador, éstos libros son “Panorama de la Literatura Salvadoreña” de Gallegos Valdés, y “La Pintura en El Salvador” de Ricardo Lindo.
Abrí  la sección GUANACO en CUSCATLÁN, en 1998, y usé estos dos libros para promocionar entre la entonces escasa mara guanaca e hispana en AOL, y contar que además de políticos corruptos, oligarcas extranjeros, mareros y criminales, también teníamos buenos escritores, talentosos pintores, escultores, grabadores… ¡chis!, que teníamos arte pué.
La tecnología digital estaba en pañales y era local, no globalizada como hoy día.
Me di cuenta que la mayoría de pintores salvadoreños hasta 1970 eran clase alta en el país, ellos dominaban esta rama como la clase acomodada en la Francia del siglo XIX dominó y proveyó a los iniciales Impresionistas.
Una respuesta parcial a este fenómeno se debe a que el rico puede fácilmente costear buena escuela a sus hijos, el talento se desarrolla desde temprana edad. Pero en el terruño, donde la mayoría estaba y sigue coyol partido, para los talentosos currunchunchún, su formación artística se basaba en la incompleta Escuela Nacional de Artes Gráficas “Carlos H. Imery”, pero para la clase pudiente  existían las becas al exterior gubernamentales, esta era la clave, para el rico estas becas, aún teniendo plata, era casi la norma, para el pobre conseguir una beca era como sacarse la lotería…, o una inesperada casualidad.
La primera escuela de pinturas en El Salvador se llamaba Escuela Nacional de Artes Gráficas  Carlos H. Imery, porque se dice este artista de origen italiano sugirió y luchó por su creación, hoy esa escuela pública ya no existe y su nombre hoy lo lleva la escuela de pinturas de la universidad Matías Delgado, privada, costosa..., e inaccesible a las mayorías.
Carlos Humberto Imery, de origen inglés, fue uno de los primeros becados gubernamentales en salir a estudiar al extranjero, se alega que gracias a influencias familiares obtuvo esta beca al renombrado Real Instituto de Bellas Artes en Roma, Italia, en 1905.
Entre los pocos cuadros que pude encontrar de él no muestran gran cosa cuscatleca, sino campiñas italianas, lugares y gentes italianos…, como este a la izquierda, “Campesina Italiana” y a la derecha “Plazoleta de las Hierbas” el cual visualiza un mercado veronés.
Sin embargo Carlos H. Imery se preocupó por impulsar las artes en El Salvador y fundó una escuela de dibujo y pintura que después llegó a ser la institución que albergaría la gubernamental Escuela de Artes Gráficas.

Pedro Ángel Espinoza (1891-1939). Este era un guanaco del pueblo, de la currunchunchún, pero que gracias a una casualidad logró desarrollar  y formar su talento artístico en el exterior. La casualidad fue que un día, en los jardines de Casa Presidencial, se paseara un consejero de un presidente salvadoreño de la dinastía Meléndez y viera a Espinoza, vigilante de Casa Presidencial, y en su hora del almuerzo, pintando al aire libre, al ver sus cuadros el ayudante presidencial se impresionó y le consiguió una beca para ir a estudiar al exterior.
Cuenta Ricardo Lindo en su libro que al regresar Espinoza a El Salvador se negó socializar con los artistas de familias acaudaladas de entonces los cuales eran la mayoría… “hombre humilde, no participó en las tertulias de los intelectuales de entonces.”.
Espinoza fue, en su comienzo, rechazado debido a su origen humilde por la mayoría mucha plata de entonces.


Ana Julia Álvarez fue la primera pintora femenina de El Salvador. El arte hasta entonces era dominado por hombres. Las figuras semejan las pintadas por los grandes muralistas mexicanos, sin embargo, es una evocación de nuestra cultura... Arriba: "Ojo de Agua" (1939) obra de Ana Julia Álvarez, quien se reporta aun vive en Canadá. Estudió pintura en la Escuela Nacional de Bellas Artes, y en la década de los 30s, ganó el concurso Sociedad Amigos del Arte... Abajo: "Vendedora de Frutas" (1939)  otra obra de de la señora Álvarez. Una famosa pintura nacional que adornaba una pared de mi escuela primaria Joaquín Rodezno #1, mi primera infantil impresión fue que eran tres hermanas vendiendo frutas.


Pedro de Matheu para mi fue un “salvadoreño” de papel, nacido en El Salvador pero de ancestría española, vivió muy pocos años entre nosotros y su vida prácticamente la vivió en Europa donde murió.
Arriba "Parque María Luisa" (1946), abajo "El Jardín de María", muestran parte de su obra pictórica. Educado en Francia desde su infancia, estableció relación con varios maestros de la pintura española y francesa. Su pintura aprecia la influencia impresionista y favista que imprime en sus temas paisajistas.
Tamen
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