martes, enero 26, 2021

Desde Mi Tierra: Pueblos De La Cordillera De Apaneca.

"Atardecer En El Pueblo"

Recién me preguntaron que si después de todo el turmoil sociopolítico más todo el desvergue pre electorero, si después de todo el pandemonio despelote..., yo me siento satisfecho del paso que con mi esposa dimos al regresar a vivir al terruño.

Ha sido todo un completo señor año 2020, pero, simón, estamos satisfechos, si me piden porcentaje, ya que esta onda está popular en mi terruño. Estamos satisfechos en un 99.99999999 %.

Entre los Pros:

Muy poco NO se comercia en mi terruño de lo que existe comercialmente en USA.

El clima no es igual que Houston, aunque en Houston el weather es más riguroso, el clima de Juayúa es mejor que en San Salvador.

Hoy gano en salario más o menos la mitad de lo que hacía en gringolandia, pero, por ejemplo, en mi terruño pago $35-40 mensual de electricidad, $5-15 de agua, $75 cable tv-internet-teléfono fijo-celular… total en utilities $125 x mes, en USA pagaba en total $300-500 sólo en utilidades más $750 de mortgage… Mi ventaja es que aquí no pago casa.

Para los compatriotas de mi generación que están llegando a Pénjamo y pensando en retirarse. El Salvador es una buena opción, recomendando la región Ruta De Las Flores: Nahuizalco-Salcoatitán-Juayúa-Apaneca-Ataco…. Donde se produce el 60% de café que produce mi terruño anualmente.

Los contras:

Casi toda ciudad en gringolandia hay zonas peligrosas. En Chicago, cuando llegué, estaba Humboldt Park de los potorros, Cabrini Green y Robert Taylor Projects de los afros…, en Houston estaba el lado este de la ciudad y barrio Magnolia de los mexicans.

En mi tierra también hay peligrosos lugares, todos saben cuales son, aún aquí en la región donde vivo. El cantón La Unión, a unos tres kilómetros al norte de Juayúa, es el más mencionado, se dice es dominado por las maras y "ni la policía dentra".

Nunca he ido allí por supuesto, pero se dice que La Unión es un cantón enorme.

Puedo ver su Casa Comunal ya que desde el front yard de mi choza se aprecia su tamaño.

Pros y contras.

Otra buena ventaja es que no tengo que ir cada 3-4 meses donde el matasano, esperar 20-50 minutos para pagarle $50-80 chuyas porque me llene el refill de la medicina que vale entre $50-150 vergas. En el terruño se vende antibióticos, antipsicóticos, hipnóticos y otro vergo de "icos" sin necesidad de la cara receta médica, aún botox por si no les llega las arrugas. Y lo más cachimbón es que no valen $200-500 chuyas como USA, aquí es raro valgan más de cien bolas cualquier medicamento popular.

En Houston, 2019, mi aseguranza y yo pagamos casi $8 mil dolores por una colonoscopía que aquí cuesta mil a dos mil chuyas… Y aún no he visto un médico que cobre más de $60 por cita.

Me costó casi $120 hacerme examen de sangre con electrolitos, lípidos, azúcar, PSA, THS…, En USA son 2 mil a 4 mil vergas. Una limpieza de dientes en gringolandia vale $100-300 vergas, aquí vale 20-50 bolas.

Todo el valor del dólar casi se duplica o triplica, dependiendo donde se viva en El Salvador por supuesto. Más con la onda que el régimen tiene en mente sacar de nuevo el colón y desdolarizar, quizás el dólar se sextuplique, pero morirán centenas de mis hermanos que ya viven a la orilla del cráter.

Nuestro nuevo vecindario, socioeconómicamente, es completamente diferente a Houston, algo que ya sabíamos antes de decidir, el dinero segrega la sociedad en mi tierra, no la raza como en USA, pero esta vez se trata de mis hermanos raciales, pues yo soy del 95 % mestizo.

Como en Houston en mi terruño hay mestizos color negro, negro-claro, negro-negro y negro tizón. Hay achinados-siberianos, blancos como el yeso, blancos tostados y perfiles totalmente indígenas aborígenes.

Si me preguntan ¿qué clase social?, pues en mi terruño desde mi óptica, donde hoy vivo, hay de todas clases sociales.

En la comunidad amurallada donde nos hemos encerrado con mi esposa todo el año, es una comunidad de 60 propiedades de 1,500 varas cuadradas con 40 ocupados, de estos más o menos 15-30 habitamos permanentemente, los demás son fin-semaneros o casi nunca llegan, o son lotes sin construir.

Tenemos una asociación de propietarios y nos reunimos una vez al año.  Pero también residen dentro de la comuna personal del servicio doméstico, que son bastantes, también todos los días entran jardineros, albañiles, carpinteros… En mi terruño esto es "mano de obra barata".

Una de las sorpresas es que casi nadie fuma en Juayúa. Sólo en supermercados Selectos se vende cigarros, pero sólo cajetillas. En todas las ciudades de la Ruta de las Flores, y de El Salvador, hay pacotilla de bolos.

No sé de dónde sacó el ex profesor del Instituto Nacional, historiador Jorge Lardé y Larín cuando escribe que entre los juayuenses:

"Todo el pueblo es agricultor. La parte indígena viste lo mismo que su raza en la América Española…. Su inclinación más poderosa es para el baile. Para las armas sienten alguna repugnancia. Sus costumbres son algo corrompidas por la inclinación a la embriaguez que es a lo que reducen todas sus funciones… Sobre sus montañas hay buenas maderas de construcción, canta el guardabarranca y brillan al sol las hermosas plumas del quetzal; allí habita también el tigre, el león y la danta"

Yo encuentro a mi gente en Juayúa sanos, amables, cordiales, trabajadores y siempre prestos para ayudar… Por supuesto, en todas partes existe algún cabrón.

Y ya nadie viste indígena o "lo mismo que su raza en la América Española".

Lo que les puedo afirmar con exactitud es que, hasta hoy, enero 2021, después de un año 8 meses, todavía no he visto ni tigres, ni leones, ni tapires.

Quizá "despuesito".

Aquel compatriota que le ha picado en la mente la misma tripa que a mi me hizo volver para quedarme en mi tierra, yo le sugiero que no se crea de la famosa casaca "ay, es muy peligroso"…

Todos los países del planeta tienen peligros... El Salvador es buena opción para retiro.

Tamen

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