7/27/2011

Articulitos, Articulotes, y Articuleros

Yo nunca me he considerado un “escritor” con el mero sentido que los “expertos” le dan a esta palabra, lo que pasa es que me gusta hacer pininos de escritor, o sea, soy escritor como soy futbolista, guitarrista, jardinero, poeta, político, y gringolandés, etc.…, pero nunca me he pajeado la mente de querer ser articulista, ensayista, prosista…, pero en buen salvadoreño me rascaba los huevos cuando leía articulitos como los de quiquito y la derecha racista en USA sin poder rebatir o dar mi punto de vista, sencillamente porque no había como hacerlo.

Entonces un día, en 1995, compré una computadora Packard  Bell 1.2 MB de disco duro en mil 200 chuyas y descubrí Wordpad, AOL, e internet… y ardió Troya…, al menos en mí.

Gracias a internet hoy me gusta visitar los diferentes sitios web que gratuitamente están allí para leer y opinar.

Hay noticias que me despiertan el deseo de dar mi punto de vista sobre ello en mi blog y dejar que otros lo lean y opinen, sin esperar nada material a cambio, o tratar de buscar hueso en la farándula política de mi tierra. Dios me guarde de ello.

Pero estaba leyendo en Contrapunto un articulote de un tal Álvaro Rivera Larios. Un escritor, y digo es escritor porque lo he visto escribir en El Faro y ahora en Contrapunto, pero que sinceramente es la primera vez que leo completo un artículo de él, y es porque desde la primera vez noté que sus artículos destilaban una arrogancia y un inflado ego más alto que la ex torre Sears en Chicago… Además que son artículones para mi mente currunchunchera yuca de entender, y me dije que él quizás escribe para los ”sesudos” y siendo yo de la currunchunchún pues no es conmigo el volado.

En el largo y tedioso artículo que escribe en Contrapunto y que él titula “Las élites del pueblo”, escribe lo siguiente… Quienes ahora critican a Mauricio Funes y al FMLN no son la humilde gente del pueblo (personas que no tienen por costumbre leer o escribir sesudos artículos y que rara vez participan en los foros periodísticos); quienes hoy critican a este gobierno socialdemócrata son personas que pertenecen a un sector más “distinguido”, democrático y radical de la izquierda que, como es lógico, lucha por ganar influencia e imponer su visión, aunque no sepamos con claridad qué alternativas reales ofrece más allá de juzgar determinadas acciones gubernamentales bajo la luz de ciertos principios normativos”.

Pienso que “la humilde gente del pueblo” en mi terruño no tiene “ni donde caer muerto”, como dice mi suegra, mucho menos para tener computadora y acceso a internet, o tener por “costumbre leer o escribir sesudos artículos”.

Yo dudo mucho que este articulista haya venido a leer lo que posteo en mi blog, pero como yo he escrito mi punto de vista criticando los desmadres que Funes y el FMLN, por quienes yo voté en 2009, están haciendo en El Salvador, pues, tuve que ponerme el saco.

Veamos, me dije, tanto El Faro, como el mismo Contrapunto y los blogueros de El Trompudo, Opinión CiudadanaValquiria, El Salvador, Fosforito, y otros que visito y se me escapan, han estado haciendo lo mismo, o sea, criticar a la élite del FMLN y a Mauricito el rojo, a pesar que apoyaron a éstos -como yo hice-, en las elecciones del 2009.

Cuando en política se critica no necesariamente significa que se ande buscando hueso o untadas de mano, influencias, imposición de visones u otros menjurjes, los que buscan todo esto y más no lo pueden esconder, en su critica, para mí, son obvios, dejan huella, raramente saben esconder el volado.

Pero como soy terrícola quizás me equivoque tocante a los blogs que visito, pero yo no les he visto esa huella pedigüeña y lambiscona, y por eso hoy por hoy me llegan estos sitios web y blogs.

Sin esa crítica por la izquierda “distinguida” la élite monopolista del FMLN no se hubiera retractado tocante al 743.

A  mí se me ubica como izquierdista por estar en contra del actual status quo en mi terruño, aunque ya lo he manifestado decenas de veces que el marxismo me pela la charnela de la verga tanto como el capitalismo libre mercado y he manifestado mi visión a lo que me gustaría ver en mi terruño, pero tampoco me hago la fantasía de enfrentarme sólo contra el mundo y cambiar de romplón el volado.

Pero al menos hoy tengo un medio de expresar y es gratis y sin censura. Tengo un blog y le doy mecha al volado.

Honestamente yo sigo extrañando en El Faro los artículos de Ricardo Ribera, artículos que mente simplonas como la mía asimila, saborean y comprenden.

Tamen
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