2/10/2010

Nuestra Historia: La Patria del Criollo

Política del Azadón, Imperio del Garrote

La palabra "oligarquía" (hecha tan famosa por Monseñor Oscar Arnulfo Romero en la década de los 70s) es un vocablo que deriva del griego. Mi diccionario Pequeño Larousse (1990) precisa la raíz: Oligos = pocos, y Arkhé = gobierno. Y lo define como "Gobierno ejercido exclusivamente por algunas familias poderosas".

Pero, ¿cómo se consolidaron en el poder definitivo estas ascendientes oligarquías criollas? ¿Cómo es que un grupúsculo 2% de la población ha doblegado las aspiraciones de una mayoría por casi 200 años?

Todo comenzó con la pujante industria del café que había crecido a su máximo en 1900. La semilla de café fue traída a El Salvador por un brasileño en 1832. La tierra se manifestó propicia para su cultivo industrial. Entonces el gobierno, en 1846, decretó exenciones de impuesto de exportación para las haciendas que cultivaran el café, aún liberó del reclutamiento forzoso a los campesinos que trabajaran en los cultivos. El cultivo del café se volvió rápidamente en la única industria lucrativa de la nación.

El Salvador sin abundantes metales preciosos, sin petróleo, escasa extensión de tierra fértil..., el café fue una rara dádiva pero no constante ni segura, y dependiente a los cambios de clima y la especulación en precios.

El nuevo siglo encontró una creciente clase de terratenientes enriqueciéndose con la industria y cultivo del café. Además, esto atrajo a los extranjeros de todas partes: De Sola, Cristiani, Hill, Simán, Wright, Essersky, Dabuisson, Choussy, Poma, Bahaia, Saca, Schwartz, Schonemberg… Árabes, hebreos, gringos, ingleses, alemanes, españoles, franceses, etc., todos llegaron alrededor del giro del siglo a explotar más al mestizo ya mayoría que conformaba la clase trabajadora del campo que hoy llamamos campesino.

El siglo XX también encontró a España fuera del escenario americano y mundial. Pero fue el surgimiento de Estados Unidos como potencia lo que sellaría el destino de Hispanoamérica hasta nuestros días.

Después de robar a México las tierras de Texas, Nuevo México, Arizona, California, sur de Nevada y Colorado…, y también Puerto Rico, Hawái, Islas Marianas, Filipinas..., de España, el interés gringo se volcó en un canal, pero sus primos ingleses eran los únicos que obstaculizaban su afán.

Inglaterra, llamada por Lord Byron como "Pérfida Albión", y que también después de robar Belice, Jamaica, la Guyana… etc., había edificado inversiones económicas en la región, veía con recelo las intenciones gringas del canal. Pero Inglaterra era el mayor comprador de café salvadoreño en 1900. La industria había crecido tanto que 40% de la superficie territorial ocupaba su cultivo. Esto hizo necesarias nuevas vías de acceso para su transporte. Entonces los ingleses exigieron y obtuvieron la concesión del Ferrocarril de Occidente en la zona más rica de cultivo de café: Santa Ana, Ahuachapán y Sonsonate.

Con esta industria y esta concesión se enriquecieron aún más las camarillas familiares... La élite comenzó a construir casinos, palacios, museos, cuarteles y cárceles... ¡pero no escuelas!

La Clave para Mantener Privilegios: Analfabetismo y Enfermedades...

Pienso que el éxito y prosperidad de las colonias gringas hasta su formación como nación hoy día ha sido, que desde su independencia, su sistema socioeconómico fue dirigido a educar, mantener sano, y compartir sus ganancias económicas en su nueva sociedad, invirtiendo en la misma sociedad. Para lograr estos fines no esconden el botín para el invierno como la Cotuza. La inversión de su gobierno en la educación del pueblo anglosajón originó nuevas ideas que podían ser llevadas a la práctica, a su vez, por un pueblo educado, adiestrado, y sano. Inventaron la electricidad, el teléfono, construyeron ferrocarriles, escuelas y universidades, grandes industrias, y finalmente escogieron la teoría capitalista de Adán Smith para llevar a cabo todos sus proyectos socioeconómicos.

Pero ellos eran racialmente homogéneos y El Salvador no lo era... sería el pretexto baladí. La verdad es que el color de la piel fue el máximo contribuyente para que la minoría autócrata raza blanca salvadoreña no emulara a su gigante vecino creando un sistema socioeconómico, sino igual, al menos con similares fines... ¡Así como copiaron al dedo su bandera...!

El cuto Regalado, después de destruir a cañonazos Casa Presidencial, realizó una invasión a Guatemala donde murió en medio de la batalla. Varios de los 44 eran ya millonarios con las tierras recién robadas a la nación y a los ejidos indígenas, dominaban la industria del café y la vida política del país, así pusieron más presidentes de los suyos. De 1895 a 1913, los ex-44 terratenientes oligarcas Pedro Escalón y Fernando Figueroa, fueron los presidentes. En 1911 Figueroa señaló con el dedo a su sucesor y organizó "elecciones" que las ganó su dedazo por supuesto, su vicepresidente Manuel Enrique Araujo.

A pesar de que Araujo, médico y terrateniente cafetalero, fue impuesto por la oligarquía trajo anti-oligárquicas reformas laborales y fiscales. Era fiero unionista y resultó ser el primer "anti-yanqui" guanaco que registra la historia.

Fue Araujo quien por fin cambió el escudo (concurso de diseño que ganó Rafael Barraza Rodríguez) y la bandera copia gringa de mal sabor.

Varios nuevos edificios y monumentos surgieron que aún perduran en el país, intentó paliar el descuido de sus antecesores a la salud del pueblo, pero no puso mayor interés en la educación del mismo. Un singular presidente que caminaba solo por las calles y que una noche, 4 de Febrero de 1913, sentado en una banca de la actual Plaza Barrios, escuchando el concierto, recibió un machetazo en la cabeza y un balazo. Se acusó a un oficial del ejército y tres campesinos. Nunca se supo con certeza quién lo mandó a matar.

De 1913-1927 fue rueda de caballitos, alternándose en la presidencia los hermanos Carlos y Jorge Meléndez con su cuñado Quiñonez Molina, lo que se conoce como "la dinastía Meléndez". Los Meléndez eran ya una rica familia de Santa Ana y se convirtieron en millonarios terratenientes gracias a los 14 años en el gobierno. La familia llegó acumular grandes haciendas cafetaleras y azucareras, poseían destiladoras de licores, enormes mansiones, y junto a compañías gringas explotaban sin oposición la naciente industria de la electricidad. Fue una poderosa familia oligarca.

Las críticas a la dinastía por la recientemente establecida prensa criolla, que ya respondía a intereses extranjeros, obligaron un cambio de gobierno y los Meléndez-Quiñones, sin otra salida, señalaron con el dedo como sucesor a su Ministro de la Guerra Pío Romero Bosque. Éste gobernó de 1927 a 1931 y se salió del huacal al dar apertura política y libertad de prensa. La dinastía se encolerizó e intentó un frustrado golpe de estado en 1927. Pero entonces cayó el precio del café mundialmente y la nación se empobreció... Para colmo el derrumbe económico gringo estaba en su apogeo. Todo ésto se empandilló ocasionando la segunda insurrección armada, esta vez tildada comunista, del ya indistinguible pueblo mestizo/indígena salvadoreño en 1932... ¡100 años después de Anastasio Aquino!

¡La Patria del Criollo estaba en peligro de muerte!

Romero Bosque llamó a elecciones que extrañamente los historiadores de ambos bandos dicen había sido la más "limpia" hasta entonces. El rico hacendado de Suchitoto Arturo Araujo Fajardo, educado en Inglaterra, ganó las elecciones; sin embargo, la élite autócrata le había impuesto como medida preventiva al General Martínez como su Vicepresidente.


Araujo Fajardo no cumplió con sus promesas y alienó tanto a las masas como a la oligarquía.

Capturó y expulsó a Farabundo Martí a Honduras, quien regresó clandestinamente. La crisis económica mundial golpeaba duro al país y se acababa el erario, ningún país prestaba dinero, esto condenó a Araujo a tratar un empréstito con la oligarquía para sanar el déficit económico, pero entonces el pueblo de Sonsonate se sublevó en 1931 y la oligarquía le negó el dinero derrocándolo en diciembre 1931.

Después de un breve lapso de una junta, la oligarquía impuso al General Maximiliano Hernández Martínez, el vicepresidente de Araujo, como el nuevo Presidente.

El primer acto del dictador Martínez fue reprimir a sangre fuego el alzamiento en occidente y capturar y asesinar a sus líderes. En 1932 miles de indígenas y mestizos fueron masacrados. La cifra exacta de muertos nunca se supo, pero el acuerdo de varias versiones oscila entre 10-30 mil salvadoreños. Martí, Zapata, y Luna, líderes del Partido Comunista, fueron fusilados el 1º de Febrero de 1932 en la Bermeja.

El cacique izalqueño Feliciano Ama fue también fusilado junto a miles de su tribu. La oligarquía pusieron a funcionar las "guardias cívicas", espejo de la de Fernando VII en 1814, los cuales eran escuadrones de la muerte con asesinos asalariados que crearon terror en las ciudades y campiñas de occidente con ametrallamientos masivos de indígenas y campesinos...

Los oligarcas criollos y extranjeros usarían el mismo método 50 años después.

Martínez cayó en 1944 debido a una "huelga de brazos caídos" dice la versión oficial. El resultado fue que el pueblo quedó temeroso y humillado, como dice Roque Dalton "se estableció una paz de cementerio".

Durante la sangrienta dictadura de Martínez se estableció la casta militar como fuerza interdependiente, junto a la oligarquía y los gringos, desde aquí surgió el complejo militar/oligárquico/gringo para imponer el status quo sobre el pueblo cuzcatleco que perdura hasta este día.

Pero en 1972, después de un vergonzoso fraude, se inició clandestinamente la sublevación mestiza contra la Patria del Criollo la cual ha sido la más sangrienta de la historia salvadoreña.

Tamen
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