2/15/2010

El Faro, el Diputado Lorenzana, y El Ego

Estaba leyendo la entrevista que El Faro le hizo al diputado Roberto Lorenzana del FMLN. Yo sabía que Lorenzana fue jefe de campaña de Funes cuando las elecciones, y emputado por algo que no entendí y pensé errado, renunció antes de las elecciones… entonces pensé era conflicto de egos.

Pero leyendo la entrevista de hoy pienso que Lorenzana no anda equivocado en el fondo del conflicto que tiene a Funes hecho mierda y cagándola: El Ego.

Roberto Lorenzana, quizás sin él aún darse cuenta, describe breve, llano, y conciso, lo que el miasma del superego hace a la personalidad humana.

Desde antes de las elecciones, Arena, venía sonando los tambores sobre el ego de "mauricito el rojo", pensé que solamente era un válido argumento de descrédito contra Funes, pues no conociendo al tipo personalmente, no podía aventurarme a decir es un pinche fufurufo..., extrañamente, en 1998, en un viaje, lo mismo le oí decir a un abogado tocante a Paco Flores Pérez que resultó correcto.

Cuando llegué a vivir al terruño en 1999 lo vi y escuché por primera vez en su programa “sin censura”, puta, el tipo me durmió: bien articulado, sin pelos en la lengua, con evidencias lógicas…, sencillamente me durmió y no me lo perdí cuanta vez tenía tiempo de ver su segmento de casi cinco minutos. Era paloma para mi ver su “Entrevista al Día” por que salía a las seis de la mañana, pero en mis días libres lo hice de a huevos.

Yo ya sospechaba que Mauricio Funes no venía de las filas del pueblo chaqueta, de donde yo vengo, ni aún venía del nivel de Monseñor Romero, no tengo evidencia pero estoy seguro su tata fue Roberto Funes, un tipo unos 6-8 años mayor que yo, vivía en un caserón con cancha de básquet adentro, en un pasaje detrás del mesón en San salvador donde nací y crecí hasta los 10 años… y Roberto Funes era un tipo tufoso que se la llevaba de caché porque también estudiaba en el Liceo Salvadoreño, en los tiempos de hato Hasbún, la estrella de básquet del Liceo…, y según las noticias actuales mauricitillo, el “ñiño”, también lleva el gen dominante.

Pero cuando los dos terremotos del 2001, presencié su desenvolvimiento como periodista. Mauricio Funes, el periodista, se mantuvo firme denunciando potenciales hueveyos de la ayuda internacional, cosa que por tradición e idiosincracia, siempre sucede, entonces el negrito Flores Pérez, junto al “intachable” extranjero Murray Meza y una camarilla de oligarcas también extranjeros, se quisieron apoderar de la distribución de la ayuda… Funes siempre estuvo allí, 24 horas, denunciando esto y aquello que por lógica e historia podría propiciar el tradicional robo de la ayuda que llegaba día a día, extrañamente, una noche, en "prime time", su línea telefónica abierta al público fue desviada por la compañía telefónica que hoy defiende.

Vi con gran placer como se enfrentó con el loco quiquito Altamirano del pasquín de propaganda EDH, quien comulgaba con que la oligarquía extranjera se hiciera cargo de distribuir la ayuda. El loco quiquito acusó al futuro Señor Presidente y al canal 12 de "levantar chusma en pick ups para llevarlos a protestar a la Feria internacional"… Esa noche, con clase, “mauricito el rojo” hizo mierda a quiquito, llamándole varias veces frente a las cámaras, por primera vez, como mi tata lo llamaba: simplemente "quiquito".

Esa noche, inmediatamente después de su segmento, me fui a comprar cigarros a una tiendita a dos cuadras de mi apartamento en la Cima I, y escuché en mi camino a casi todas las casas sintonizadas con el Canal 12… y puta! un deja vu se me vino cuando caminaba Calle Concepción al mercado La Tiendona a las nueve de la mañana los domingos en 1979… todas las casas sintonizadas con radio YSAX, escuchando a Monseñor Romerola voz de los sin voz.

Pero Lorenzana no se equivoca, yo mismo estoy viviendo horas extras como terrícola, y sé y sufrí en carne propia lo que el ego causa a la personalidad humana. El gran clavo es aceptar esta realidad personal y trabajar sobre ello, aceptar que tenemos un ego sensible que cuando activado trastorna nuestra personalidad, y desde hace 29 años yo siempre estoy ojo al Cristo con mi ego, tratando de mantenerlo en jaque, desinflado, aplanado, porque si me sube a la altura del picacho, como pienso Mauricio Funes lo tiene, sencillamente voy a comer mierda de nuevo, como le va a pasar a “mauricito el rojo” sino desinfla el suyo y acepta que la está cagando.

Tamen
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