jueves, septiembre 01, 2022

Desde Mi Terruño: Perreando En Juayúa

Con mi esposa hoy cumplimos 3 años de ser juayuenses. Yo he recuperado el color original de mi piel. En 1981 desmigré moreno oscuro, regresé moreno claro, hoy de nuevo soy moreno oscuro, que es la piel promedio de mi hermano mestizo viviendo alrededor del ecuador de la tierra en la patria centroamericana.

En USA, en especial en Chicago, yo noté que mi piel se clareó casi a llegar a blanco, es el resultado de pasar 7-8 meses de recibir escasos rayos de sol. También noté que mi raza con pelo rubio, castaño o café claro cuando viviendo en el terruño, en USA se les vuelve color negro. Y mi pelo que era ondulado, casi murucho o morocho, se volvió liso.

Pregunté a una profesora de química en mis años escolares porqué sucedía esto. Tiene que ver con el tipo de rayos solares que se recibe. En latitudes altas como USA, Canadá, los propiedades de los rayos solares son más "melanina-quemantes" por el espectro ultravioleta, la carencia de sol con bajos niveles de proteína melanina, protectora natural solar de la piel, se pierde. Mientras en Centroamérica, cerca del ecuador de la tierra, son rayos infrarrojos que "tuestan la piel…". Fue la explicación que recuerdo se me dio.

Me costó bastante convencer a mi múcura de venirnos de regreso al terruño, aunque este plan yo lo venía cocinando desde hace 20 años, "probemos" le dije entonces… Mi esposa hoy ama a Juayúa y su gente. Y si ella está feliz imagínense como yo me siento.

Hablando en pipil, en Juayúa llueve en puta. La lluvia no se estanca ya que la ciudad se halla a casi 3,200 pies de altura sobre el nivel del mar, el agua corre. Mi carro marca la temperatura en Fahrenheit y cuando bajo a la ciudad de Sonsonate, que está a nivel del mar, hay un cambio de 9-11 grados de diferencia.

Al menos en Juayúa no tenemos el problema de agua que sufren grandes ciudades como la sobrepoblada y mal manejada por décadas, o sea, el área del Gran San Salvador. Tenemos agua casi todos los días y con enorme presión. Quizás promedio el agua se va 1-3 veces por mes… Y sólo por una noche… Toda La Ruta De Las Flores goza de esta gran ventaja.

El pueblo se aglomera de fuereños visitantes los fines de semana que llegan a disfrutar del Festival Gastronómico cada fin de semana. Los platos son económicos para el bolsillo de los salvadoreños residentes: $6 bolas por una cucharada de casamiento, 6-8 onzas pedazo de carne puyazo bien blanda y sabrosa (en Juayúa nunca he probado carne de cuero como la que comí en el desvío de San Vicente), pedazo de queso, 3 mitades de tortilla y vergo de ensalada.

Pero en la Ruta de Las Flores hay restaurantes demasiado caros para la currunchunchún cuyo sueldo medio oscila entre $200-400 mensuales. Por ejemplo, hay un restaurante entre Apaneca y Ataco, en el desvío a Jujutla y Guaymango, se llama Jardín Celeste que siempre pasa lleno no importa el día, cuyos platos de almuerzo comienzan de $14.99 para arriba, lugares donde solo diaspóridos con el familión he observado.

Como este restaurante hay varios donde técnicamente son diáspora orientados porque son los únicos que podrían pagar entre $60 para arriba con su familia de 4-7 miembros.

Dentro de mi hoy ciudad también hay buenos e higiénicos restaurantes con precios relativamente asequibles para la bolsa de mi gente de a pie, con platos de $7-10 bolas. Con mi esposa, al menos una vez por semana, salimos a comer y nos gusta el restaurante San José, Las Ranitas y La Colina.

El gran agüite de hace unos meses para acá, hemos notado un aumento exagerado de la población canina, donde sea se valla en estos restaurantes del pueblo y es peor en el festival gastronómico.


Todos son perros callejeros sin dueño, aguacateros o aguacatérrimos, sin collar, acosando con su mirada los bocados que el terrícola lleva a la boca. Esto es un problema de salud pública que opaca la estadía aún en restaurantes cerrados porque estos perros no son vacunados, mal nutridos y portadores de virus, bacterias y contagiosos parásitos.

Antes, el dueño del local le daba un buen escobazo al chucho para que se fuera. En mis días de los 70 les daban patadas y si subía incontrolable la población de chuchos sin dueños, la alcaldía les daba bocado, o sea, vidrio molido con carne molida.

Crudo, pero efectivo control poblacional.

Pero hoy cualquiera primero es gráficamente humillado en las redes sociales por el régimen…, y lo meten al bote. La única arma espanta perros que hoy le queda al dueño del local es un bote de spray con agua que el chucho se va o se sale del local para regresar en 2-3 minutos cuando el dueño ha ido a otro sitio a espantar otros perros… Ellos me dicen "ni la escoba podemos usar ya con esa ley" y susurrando me dicen que si lo hacen salen los de la diáspora con sus celulares tomando fotos y video que luego postean en las redes sociales…

Estoy seguro es un grupúsculo de agringados quienes le tiran sobras al perro para este vuelva. Si no se puede sacar a vergazos al chucho insistente, debía ser prohibido tirarle sobras.

Si se hacen leyes para proteger a los perros (y yo estoy de acuerdo) también debían a la par hacerse leyes de salud pública para proteger al terrícola que llega a comer a un establecimiento abierto o cerrado.

No debían existir los perros callejeros.

Equivocadas leyes de protección para los perros callejeros ha llevado a la población canina a triplicarse en Juayúa, Apaneca y Ataco en tan sólo un año. No existía este problema cuando llegamos hoy en 2019.

Hoy en Juayúa, este mes e inicios del año, se ven 10-20 chuchos siguiendo una chucha en brama, dándose verga entre ellos por ser el primero, obstaculizando tránsito de vehículos, armando desvergues 24 horas por 15 días peores de los que yo me quebraba cuando andaba a verga.

Eso sucede cuando se hace política pública sin discusión, deliberación, ni debate…, se hace a la brava y al chilazo, sin ponderar consecuencias…, sólo porque mi mujer me lo pidió y yo soy el mandamás.

Los chuchos jiotosos de mi tierra, que siempre han existido, hoy poseen el lujoso y mejor "hospital" público en mi terruño, pero siendo sólo en la capital, los pueblos pequeños y aislados de mi tierra, como mi Juayúa, tienen a huevos que sufrir este problema de salud pública.

Virtualmente el chucho callejero sarnoso en mi tierra hoy día tiene más protección que mi gente. Lo mismo que dijo el ex obispo de San Vicente en 1973.

Estamos volviendo al pasado sin prisa, pero sin pausa, aunque narcisiemos con el surfucking city and bitfuckingcoin.

Tamen

.

2 comentarios:

interesante tu articulo dijo...

Eso de los derechos de los chuchoss y demas animales, son órdenes desde "arriba", hay planes turbios para eso. Y cuando digo desde arriba me refiero a los organismos internacionales y a la o...n.u que tienen a todos o casi todos los países con correa. Según he analizado y por lo que he visto, con lo de los "derechos" de los animales van de paja en paja ir normalizando aberraciones, no te extrañes que en el futuro se puedan casar con animales y tener sexo con animales, ya que como los animales tienen "derechos" también tienen derecho a formar una "familia", como te dije al principio, bien turbio todo pero como todo lo que hacen, poco a poco van trabajando la mente del ganado, la masa, la gente. Saludos.

Tamen dijo...

No sabía ese detalle que expones sobre los organismos internacionales. Intentar regular mundialmente los derechos de animales lo considero yuca y dudoso de lograr. A los coreanos, por ejemplo, les encula comer chuchos, es parte de su cultura, Los chinos comen animaleros raros y así varias culturas han introducido abusos de animales en sus liturgias religiosas. ¿y cómo van a regular la diaria matanza de res, aves, pez...? Los perros son los animales más cercanos del terrícola, casi son familia, de eso no hay discusión, pero en una sociedad tan pobre, explotada y mantenida bruta y enferma a propósito, como mi gente, no se debería tener perros que no se puede alimentar y mantener saludable,

Aunque fuera del huacal, eso que decis de que terrícolas se van a casar con animales yo también lo vi venir hace una década y lo dije en un post. Hoy que ya virtualmente aceptó la comunidad occidental a los homosexuales y las bodas gay como nuevo normal, en un futuro no muy lejano se tendrá a huevos que aceptar la zoofilia y la necrofilia, o sea aquellos desviados que les gusta "hacer el amor" a los animales y a los muertos... y en esto que decis acuerdo con vos... Espero no estar en este Cuadrante cuando eso pase, porque honestamente, aunque me he acanelado tocante a este tópico y hago guevos para verlo "normal", yo siento involuntaria repulsión con la nueva "normalidad" de ver besarse 2 de mis semejantes del mismo sexo, quizás porque estoy veterano. No quiero imaginar ver un comercial por tv con un terrícola cogiéndose a una chucha, que a la vez es su "esposa".

Gracias por la visita y el comentario.

Publicar un comentario