5/05/2017

Lo Nuestro: Comixahual-Conchagüita


Hace un año tuve la oportunidad de hacer un tour de las islas del Golfo de Fonseca. Parte del tour incluía una visita a la bella ciudad de Conchagua, ciudad libre de mareros y ubicada en las faldas del volcán de Conchagua o Amapala.


Visité la ciudad de noche, llegamos a las 7 pm, pero encontré un pueblo alegre, dinámico, campechano y con muchos visitantes. El guía turístico, un señor local de mediana edad, cuando nos habló del origen de la ciudad y su nombre, de paso nos narró la leyenda precolombina de una mujer piel blanca que influyó mucho en el desarrollo de la ciudad y en el progreso de sus habitantes lencas.

La narración del guía sobre la historia de la mujer blanca que nadie supo de donde llegó despertó a mis neuronas, me sonó familiar el volado... Pero hay otras leyendas sobre seres raza blanca en las tradiciones de varios pueblos indígenas precolombinos.

Me agradó ver a un humilde nativo de Conchagua como guía turístico, un mestizo como yo, usurpando una labor que se creería es exclusivo de "gente estudiaba"..., aunque ni creí ni dejé de creer en la leyenda, la narrativa me gustó..., entonces, curioso, me fui a rebuscar este relato y escarbar la fuente y veracidad.

Aunque no tengo una biblioteca de decir "qué bruto", tengo libros herencia de mi ruco y tengo internet... ¡Hace tan sólo un cuarto de siglo hubiera sido imposible la tarea de localizar este relato en la historia nuestra!

Encontré la historia que nos narró el guía en dos distintos libros: en la Historia de El Salvador de Santiago Ignacio Barberena y en la Toponimia Autóctona de Jorge Lardé y Larín.

Uno narra e inmortaliza y el otro desglosa y la destruye.

Antes una reseña de esta bella entrada de tierra, o "ínsula" como la llama Lardé y Larín, que Andrés Niño, Piloto Mayor de la escuadra del conquistador Gil González Dávila, descubrió en el Siglo XVI. Lo nombró Golfo de Fonseca.

El origen del nombre Fonseca se dice es en honor a Juan Rodríguez de Fonseca, capellán de la reina Isabel IIenemigo de Cristóbal Colón y regente del Consejo de Las Indias.

El Golfo de Fonseca abarca un área de 3,200 km2 compartidos entre Honduras, Nicaragua y El Salvador.

Su litoral costero se extiende por 261 kilómetros de los cuales el mayor tajo lo tiene Honduras con 185 km, le sigue Nicaragua con 40 km y para el más chiquito como mi terruño le dejan el bagazo de 29 kilómetros de litoral costero.

Las zonas limítrofes y la posesión de las varias islas se mantuvieron en disputa entre los tres países hermanos hasta 1992 cuando la Corte Internacional de Justicia definió las fronteras marítimas y la posesión de tierras. A El Salvador le fue concedido las islas de Meanguera y Meanguerita. A Honduras la isla El Tigre, una de las más grandes.

Pero de todas las islas guanacas la más importante históricamente es la pequeña isla de Conchagüita y de la cual se origina la hoy bella ciudad de Conchagua.

Esta pequeña isla de origen volcánico fue bien conocida por los cronistas, viajeros españoles..., y los piratas ingleses..., desde el siglo XVI. Es una isla alrededor de ocho kilómetros cuadrados de forma elongada, tan diminuta que parece increíble la importancia que tenía hace 500 años, y más asombroso que este cutuco de tierra, hace medio milenio, haya albergado a dos tribus lencas: los Conxuaga o Conchagua, y los Tecas.

El guía turístico nos relató que debido al ataque del pirata de su majestad británica, Francis Drake, los indígenas Conxuaga de la isla Conchagüita emigraron a tierra firme y fundaron la ciudad de Conchagua donde hoy se encuentra.

El guía no daba casaca, estaba ilustrado.

En ese mismo año (1586) los habitantes de Conxagua, Teca y Mianguera (o Miangola) sufrieron las consecuencias de la presencia del célebre corsario y almirante inglés sir Francisco Drake: los más huyeron con sus familias, a la tierra continental, mientras los invasores saqueaban e incendiaban esos miserables pueblos y degollaban a los moradores que no pudieron huir... ,,, En 1613 los piratas ingleses volvieron atacar los pueblos lencas causando muerte y desolación. (Toponimia Autóctona El Salvador Oriental página 202)

Son famosos los ataques que este pirata inglés, y otros, realizaron a varias ciudades americanas en la costa del Pacífico. El pirata de su majestad Sir Francis Drake fue el segundo hombre, viniendo del Océano Atlántico, en atravesar el Estrecho de Magallanes para pasar al Océano Pacífico 60 años después de Fernando de Magallanes.

En reconocimiento a sus piraterías, genocidio, saqueo y destrucción de ciudades coloniales e indígenas en América, Francis Drake fue nombrado "caballero de la reina" por la reina Isabel II.

Los libros de Historia anglosajones llaman a Drake entrepreneur, o empresario, cuando sólo fue un pinche pirata asesino.

Regresemos a la isla Conchagüita... "Comixagua es el nombre potón que escogieron los primeros cronistas españoles en el siglo XVI para referirse a la isla de Conchagüita"... dice Jorge Lardé y Larín.

Pero Santiago Barberena dice en su Historia de El Salvador Tomo II que... "Comixagua actualmente se conoce como isla del Tigre".

Lardé y Larín refuta a Barberena y dice que no es la isla del Tigre hoy perteneciendo a Honduras de la que habla la leyenda, sino se refiere a  la isla guanaca de Conchagüita.

Así cuenta Ignacio Barberena la leyenda de la sabia mujer piel blanca que le oí al guía: "En algunos pueblos de la actual República de Honduras se conservaba la tradición de haber aparecido, como 200 años antes de la conquista, una mujer blanca y muy sabia en el arte adivinatorio, a la que dieron los indios el nombre de comizahual (tigre que vuela). Referían que había llevado por el aire una piedra grande de tres puntas en cada una de las cuales estaba figurado un rostro deforme, y que con esa piedra ganaban las batallas contra sus enemigos, etc, etc."

"Tenemos pues que la isla de Comixahua o de Comizahual estaba consagrada a una de las más interesantes leyendas indígenas centroamericanas y dicho nombre significa Tigre que Vuela".

Lardé y Larín, a la vez que cuenta la misma leyenda en la Toponimia, despedaza este último párrafo de Barberena: "Esta leyenda lenca de Comizahual, propia de la región de Cerquín en Cabo Gracias a Dios (Honduras) nada tiene que ver, ciertamente, con el toponímico Comixagua o Comixagoa, como infundadamente pensó el sabio maestro Dr. Santiago I. Barberena".

La leyenda lenca de la "sabia mujer blanca", dice Lardé y Larín-, se halla en el libro Monarquía Indiana de Fray Juan de Torquemada, pero nada tienen que ver con el nombre Comixagua.

"En esa leyenda la clave en el nombre de la heroína civilizadora es el 'tigre'.... n poton o lenca 'tigre' se dice lepa o léba; en nahuatl o pipil tecuan; en chorti, o cholti y otros idiomas maya-quiché, balam;.... De tal suerte que ni comi ni zahual, en ninguno de los idiomas prehispánicos de Centro América significa tigre".

Fundada la ciudad de Conchagua en 1683 por pueblos lencas, según Jorge Lardé y Larín, la palabra Conchagua es lengua potón y significa "valle delgado".

Potón es nombre dado a la lengua de los pueblos lencas dominantes de la zona.

En este debate histórico entre dos académicos nuestros de distintas generaciones, el Dr. Lardé y Larín presenta extractos de muchos documentos de diferentes autores para apoyar su hipótesis que el Dr. Barberena está errado sobre la palabra Comixagua y el contexto histórico de la zona. Tiene sólidos argumentos.

Pero como la historia nunca termina de escribirse, hasta que no salga otro historiador nuestro que muestre citas y documentos que rebatan la ponencia del Dr. Lardé y Larín sobre la historia de  conchagüita-Conchagua- Golfo de Fonseca, pienso que Larde y Larín está correcto.

Tamen
.