3/01/2017

Ecos del Viejo San Salvador VII

Campomarte-Finca Guadalupe

¿Quién de mi generación no se acuerda de los carritos go kart, la circunvalación, la llegada del "avión más grande del mundo" al aeropuerto de Ilopango, y los clásicos mascones de los juegos estudiantiles en el gimnasio chorro de humo?

Con los que coincidimos se recordarán de dos lugares que en mi son imborrables: el "campomarte" o Parque Infantil y la Finca Guadalupe.

En la foto se visualiza entre las calles y caserío un oasis verde porque resalta el verdor de los árboles rodeado por edificios, y entre lo verde oscuro sobresale  el Palacio de los Deportes, construido por el fraudulento ex presidente coronel Molina... La foto representa el área del Parque infantil de Diversiones y Centro de Gobierno desde mediados de los  70s hasta hoy.

Pero más antes de este palacio y este centro de gobierno, para mi ruco, para mi y para casi todo abuelo crecido en San Salvador, allí se alojaba el Campo de Marte y la Finca Guadalupe.

Allí fueron mis vacilones de cipote chaquetero en mi infancia.

En el kindergarten del "campomarte" me gradué. El kínder estaba en lo alto, a la orilla de una pequeña hondonada donde comenzaba la finca, desde la cancha de fut de la finca se distinguía el laminado color verde del kindergarten, era el límite del parque y desde la ventana trasera del kínder se apreciaba la extensión y belleza de la Finca de Guadalupe.

Eran los tiempos del Bucanero, el Mongol, Tony Jackson... y el Enmascarado de Plata.

Pegado a este Kínder estaba la piscina del parque, era pachita,
con desvestideros y deslizadero... una piscina para bichos de kínder que tanto disfruté..., aún hoy la recuerdo claramente.

En primaria teníamos la asignatura de "deportes" y en mis seis certificados de primaria que aun poseo en cinco gané el calificativo de "aptitud para el deporte"... La asignatura "deportes" en mi escuela Joaquín Rodezno era mayormente llevarnos a trotar a la pista de asfalto que rodeaba todo el Parque Infantil, quizás de medio kilómetro de largo.

En la Finca Guadalupe había una cancha de fútbol polvosa pero con portería de madera FIFA oficial. Esta cancha era sede para los campeonatos escolares anuales, y en esta chancha con mi escuela Joaquín Rodezno sufrimos buenas pijiadas por la Gamboa o la escuela Brasil.

Era una cancha blanca-oscura de polvo y zacate entre mesclado, donde su jugaba fut y las vacas pasteaban. Y no era 100 % cancha plana, habían hondonadas y colinitas, además de las plastas caca de vaca que había que evadir.

Un bosque enorme con varios árboles frutales, ceibas, amates, flores..., todos esos edificios, casas y parqueo del centro de Gobierno era un formidable bosque abarcando desde la hoy Juan Pablo y antaño 7ª Calle, hasta la orilla del Tutunichapa por los Juzgados.

El cuidandero de la finca -nunca supe quien era el dueño-, vivía en una casa de madera y lámina a la par de la cancha, su hijo, Lemus, era mi compañero en la escuela Joaquín Rodezno. Lemus nos dejaba usar la cancha para masconear, él jugaba chuñas y era bueno con la #5, también nos permitía apedrear los palos de mangos, carao, guayaba, marañón..., y cazar con hondilla las tortolitas.

En la orilla de la finca, donde se aprecia en la foto la arboleda en doble fila, pasa un río, es el Tutunichapa, en la foto se nota donde empieza su embovedamiento porque ya no hay verde, el volado es que al cruzar este río se llegaba a los Juzgados donde los domingos había carreras de carritos go-car.

Allá por los años 65-66, y desde La Campana, se trajeron a la Finca Guadalupe las ruedas de la Feria de Agosto... cuando el Martillo, el Remolino, el Pulpo, los Carritos Eléctricos, el Satélite, los Aviones, el Rocanrol y la Montaña Rusa de bolsillo; si en la Campana -"por la Cruzadilla"-, valía 15 ctvs., en la Finca Guadalupe ya valía peseta, o una "chelita", hasta en el gusano.

Las ruedas de la Feria de Agosto, con  toda y la Play Land Parry, la trasladaron después al Don Rúa porque inmediatamente destruyeron la Finca de Guadalupe y su bosque, otro pulmón del viejo San Salvador, para edificar el Centro de Gobierno.

Fue el final de la era de mi tata.

Finalmente el fraudulento Coronel Molina acabó con la mitad del Parque infantil, incluyendo kínder y piscina, para construir el Palacio de los Deportes..., ignoro qué uso le dan hoy porque supe lo averió el terremoto de 1986.

Finalmente la Avenida Juan Pablo II, que se aprecia en su longitud, llegó a contaminar el remedo de Parque Infantil que había quedado.

Para mi recordar es volver a vivir!

Tamen
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