1/23/2015

Juan-cho: Y TU TAMBIÉN… Y TU MAS… un síndrome bien conocido.



Con el “A ninguna parte a ningún lugar” de Serrat, para el profeta Groucho, donde siempre estés: Gracias por ayudarnos a entender el pasado presente siempre futuro.

Por Juan-cho

Y es que nadie sabe para quién trabaja profetiza el dicho. En los tiempos posteriores al cólera emergente producto de motivaciones amorosas inmortalizado por el Premio Nobel Gabo, salen a la palestra, a la par de justas alegrías, mutaciones ponzoñas de otro tipo de frenesís que a la majada causan acerbo furor con desencanto, al sentir esperanzas frustradas en materia de chanchuyos que se aspira desaparezcan.
Fenómeno social que conforme al diccionario de la “rial” academia poblana se entiende como aquella situación donde muchos trabajan arduamente para que pocos se mal-beneficien ilegítimamente con chanfle chocarrero, facilitando inusitadamente las pretensiones de otros pocos contrarios para desprestigiar los buenos actos que cuesta arriba se impulsan en la trama política a favor de los muchos que lo necesitan, con la consecuente desviación de la discusión pública sobre los ingentes problemas que aquejan a la majada, sustituidos por el chambre-río cierto pero inútil de siempre, todo lo cual se resume en la contundente fiebre de la corrupción, nueva o simple continuada bajo nuevo reparto de actores.
Efectivamente, a la magistral 5ta Sinfonía de Beethoven con su titiritero PARA PAPA, en el hoy de ‘agorita’ bajo nuestro entorno pulgarcillo, con ton y son de lagartija relatividad, hemos aportado al cancionero político medieval, luego de “emprendedores esfuerzos” penosamente repetitivos, una y mil tantas veces cel/enel sucesivos, tal cual es observable wherever y forever ‘joder-ever’ en el planeta terrenal que habitamos, la simbiótica obra musical no menos genial, aunque tenebrosa y marrullera, mal calcada sin-fonía conocida en “delante” como CHIKUNGUNYA del TU-RU-RU en versión TU-TU-TU.
Nada que ver con el chido comediante Luis de Alba. Son otro tipo medio variado de cómicos los que integran la orquesta musical simbiótica, y que van saliendo a la luz pública, en la medida que vienen y se van desenmascarando. Sinfónica porqué, como siempre, no son muchos (ojalá), pero suficientes para hacer ruido
penoso por pernicioso devenir que continúa frente al asombro de chingo de espectadores. Sinfónica simbiótica merced al berenjenal de inter-relatores que de ordinario siempre presente medio se re-juntan, con un uno de primer orden público y otro de mayor orden particular socio y/o asesor “estratégico”, similares y conexos. Tu-ru-ru y tu-tu-tu, sin duda.
Para los negocios en cuestión machacantes de nuestra triste historia hoy de fondo , resulta reiterativo que converjan “dudas” sobre los precios de venta, financiamiento y manos invisibles alrededor de estos negocios … además de los reinantes en el día a día infieles nombramientos, gastos taimados, etc., etc.
Pluscuanperfecto que algún verdolaga indicativo imperfecto que participa en el show acusatorio habida cuenta su participio pasado, impute denunciando que los que debiesen dar el ejemplo de pulcro accionar exento de corrupción máxime que critican afanosamente los 20 abriles previos de enjambre,  tienen negocios reprobable sospechosos con financiación imposible en sana práctica, derivándose la recriminación que grita en coro Y TU TAMBIEN. De requeté en-frente pasmoso que los acusados directa o cercanamente adyacentes …. se recontra defienden con la denuncia múrmura huidiza con el pero en todo caso, Y TU MAS, sin faltar argumentar que esto que es propio si es que es algo, resulta ser de pulga cuantía comparativamente a los monstruosos negocios oscuros previos de larga data.
Ni ser menos el bulto en ciernes, por el momento, es atenuante a los que contravienen/ granjean bajo la cobija del poder en el presente. Ni romper la exclusividad al tener los de antaño actuales colegas adversarios ‘sospechudos’ en el negocio del chanchuyo, es motivo de alegría que lleve a desaparecer o amnistiar los pecados capitales del pasado a sus protagonistas.
La dignidad y el honor no se manchan por los decires, pero sin duda quedan marcados por los hechos, puesto que habida cuenta, nada está oculto bajo el sol eternamente.
En buena hora la posición a desligarse sobre el particular, por parte del joven candidato a la Alcaldía capitalina en punta según las encuestas, compartiendo el deseo de muchos que hayan explicaciones, que se resumen en la exigencia a menos show y más auditoría revisora y sancionatoria si se comprueba algún menjurje.
Conviene en el ejercicio de la política más que recriminar al que acusa, independiente de los fines que este persiga, explicar a velocidad luz si hay o no razón del chambre, particularmente cuando los indicios filtrados apuntan algo chueco que amerita ser dilucidado. La tardanza enhebra imaginaciones culpables en los espectadores asombrados por confirmar presuntivamente la múrmura “todos son iguales… sólo es cuestión de tiempo confirmarlo”; puesto que el retraso sugiere pensar que ta’ pezón de hinchado la cocinada sobre como exonerarse del embrollo. De nada sirve cortar abruptamente el viaje a Marruecos mientras aun transcurría la supuesta misión oficial (por cierto ta “curioso” que se invitara al Presi de la Asamblea en vez del Organo Ejecutivo; por cierto, invitación girada en octubre y atendida con rapidez afanosa); si el regreso intempestivo es para declarar que pronto, luego (¿?) se va aclarar el menjurje. Esas prisas no cuadran, ni ayudan si no hay un fulminante pa que. Todo lo contrario. Pero ya hay, al fin, la tal explicación. ¿Se diferencia a otras justificaciones del pasado pulgarcillo Berlusconi o son la misma canción con distinta tonalidad musical?
Podría decirse con pulga cinismo parra-fraseando a Héctor Suarez en su versión ‘polite’ del Dr. Merengue “politique”, a través de su personaje Justo Verdad:
A diferencia de muchos que comen salteado,
 unos y otros cuantos alrededor,
muy pocos que comen privilegiado,
tienen capacidad de ahorrar
¿Y?
La esposa del Presidente mexicano Peña Nieto, a lo Berlusconi, recién apareció como gaviota roñosa en las noticias al revelarse su “compra” de una residencia valorada en humildes $ 7 pequeños millones, casi nada, “ganga” en la que sale involucrado como vendedor un contratista (¿amigo? ¿asesor? ¿campaña electoral financista?) ultra beneficiario de negocios con el Estado. Para la defensa de la compra, factible sanamente únicamente por milagro imposible de imaginar, se acude a señalar los “ahorros” fruto de 20 años de trabajo como actriz de novela más una jugosa “indemnización” para que no “trabajara” con la competencia luego de ser desplazada de la empresa con que estaba contratada. Con el “inocente” chascarrillo subsiguiente que los actores de Hollywood estarían viendo con ojos de envidia la posibilidad de solicitar trabajo en Holly-México, para que su suerte pueda sobreponerse a las bochornosas limitantes matemáticas de los salarios ordinarios que no dan para igualar estos milagrosos patrimonios en base a los ‘emolumentos’ que representan los ingresos del trabajo.
Se intuye compulsivamente la sugestiva pregunta si los legisladores presidentes de otros lares tendrán la misma envidia, y solicitarán residencia y traslado al parlamento del Holly-Pulgarcillo, visto que de la nada pueden emerger negocios inmobiliarios, bancarios, energéticos, viajadera oficial turística …. En y un conjunto de tortuosas peculiaridades morbosamente “legales”.
Funcionarios que "funcionan" sin evadir transitar sobre alguno que otro margen de generales sospechosas, complican (del verbo “malversar”) la verificación
continua del requisito honorabilidad que inexorablemente es exhortado para quienes detentan la confianza ciudadana por basamento legal de ser autoridades, con unos a favor y otros en contra, lo cual es normal. Lo inaudito es violar el principio elemental sobre deber ser y parecer digno y honorable en la cuantía mínima necesaria y extra suficiente, sin posibilidad ni siquiera remota de exigua duda, es decir, cuasi candidato potencial para competir por un escaño de santidad. Condición imposible si vemos el pasado, algunas frustraciones si hurgamos el presente; exigencia factible a demandar de cara al futuro, siempre y cuando se corrijan las desviaciones recurrentes superestructura-lmente tercos a desaparecer.
En consecuencia, el escudo de lo legal al que se le puede cuestionar únicamente desde lo legal, presumiblemente cierto, o como diría la Chimultrofia… “puede que sí, puede que no, pero lo más probable es que a saber quién sabe”, en tonada similar al que se utiliza para argumentar defensivo padrinazgo en la privatización de la banca, donaciones mañoseadas, y de los negocios de cel/enel, etc. etc.; no solo pone en entredicho, sino que provoca disgusto en grado de cólera indignante a la sociedad, lo que instiga a preguntar cuál es el cambio sobre las materias pecaminosas en peregrinar mediático durante la coyuntura comparando con el pasado de los siniestros negocios. Como es de esperar, es lógicamente azuzada la cantaleta acusatoria por los opositores, adversarios más la complicidad de algún “amigo” dizque cercano, puesto que los brother no hablan de la familia… hasta que conviene “olvidar” serlo.
De ordinario, el pelo en la sopa resulta filtrado a la opinión pública por miembros muy cercanos al entramado, con gratitud gratuita no sólo de los competidores y/o adversarios, pero también por distintas motivaciones por el resto de la ciudadanía ajena a los chanchuyos, más bien al final su víctima injusta.
Insistentemente se ha dicho por los defensores del negocio cel/enel, que lo pasado en torno al negocio bajo cuestionamiento público fue de índole legal; que otras transacciones grandes y medio pequeñas mal vistas en su momento, también fueron legales. ¿Lo serán? La duda de maño peluda involucrada en la
llamada conversión legalizada de lo ocurrido es una incógnita con hipótesis preliminares desfavorables.
Lo bueno es que la esperanza sigue latente. Votos, oraciones y llamados mágicos para que nuestro Mujica y primer mandatorio tenga la salud necesaria y suficiente para que su ejemplo sirva de motivación, invitación e impulse/imponga ser emulado  por sus colegas y subalternos, sobre otro tipo de comportamiento, conducta, actitud y aptitudes en el ejercicio personal legal y legítimo, que debe acompañar al funcionario para que ‘funcione’ imitando su honesto y ojalá austero proceder en lugar de copiar las viejas artimañas.
Ser y parecer no es el dilema sino menester inexcusable. No obstante, sigue latente, entre otros, el “problema” sobre el nombramiento impertinente de asesores en la Asamblea Legislativa. El ayer sigue jocoteando en el hoy. ¿Y TU TAMBIEN? ¿Y TU MAS?
La transición a un nuevo amanecer no está exenta de flagelos. Pero poco a poquito con paciencia ante los zig zag, degustando que al menos se va en el rumbo conveniente, orando por que se perdone pero aparte a los susodichos que si saben lo que hacen, para que ojalá pronto en el horizonte más que lejano se aporte la sinfonía Y CASI NUNCA MAS. Así, no habría necesidad frecuente de pedir disculpas por llamar caballeros a tanto ‘pajero’ que se atraviesa en el camino.

Juan-cho