1/27/2014

Juan-cho: UNIVERSIDADES Y PERIÓDICOS DEBEN PAGAR IMPUESTOS




por Juan-cho

Como continuación a las propuestas legislativas de la mara ciudadana en materia de decretos con pragmatismo democrático que conviene aprobar a velocidad luz, hoy traemos a cuenta una exigencia de
reforma fiscal igual de urgente y ventajosa para el país, que obviamente es "comprensible" no sea deseada, acompañada ni avalada por sus afamados destinatarios.

 
La presente coyuntura y su estrella Hollywood trillada de la campaña electoral, en la que no faltan como siempre las tradicionales lágrimas de cocodrilo, los ensalzamientos poéticos de los protagonistas, las denuncias pírricas de segura corta vida y resto de hiervas plagadas de promesas que florean las musas publicitarias que dicen mucho de nada, ha tenido alguna que otra bizantina novedad, al fin, como es el caso de llevarse a cabo el llamado primer debate entre los candidatos a la presidencia, aunque curioso precisamente por la falta precisamente de debate. Bueno, de nada se pasó hacia algo, un comienzo.
Más allá del morbo tradicional que se vende por los medios de comunicación, por ejemplo, infidelidades y secretos de alcoba a lo HOLLANDE, violencia familiar y otros chunchucuyos irrelevantes para la sociedad sobre la vida personal de protagonistas públicos. Lo bueno por estos lares dado el horizonte de vida fértil que avecina su particular contribución, aun reconociendo que es herencia de la campaña sin duda es un fruto ajeno a su esencia propositiva sobre que pesares nos esperan a futuro dependiendo de quién "gane".
Aquel fruto prohibido inesperado por el contrario tiene que ver con el estandarte popular de Estado que han llegado alcanzar los chismes inobjetables sobre leperadas cotidianas en el arte pulgarcillo de gobernar, en particular sobre los entuertos que permite el manejo carente de efectivo y transparente control ciudadano de los $,$$$,$$$ que transitan "libremente" en los entretelones porno-políticos con usos y abusos desconocidos.
Gracias a la discusión/denuncia sobre el manejo "privado" y discrecional con subsecuente accionar evasivo del pago de impuestos por reales o supuestos donativos, sea cual sea el donante, fuese dirigido u apropiado por autoridades o próximas de serlo; ahora se ha logrado MASTICAR y masificar el aprendizaje de que los funcionarios públicos no tienen más facultades que las que la ley les otorga, y que lo contrario es delito grosero, repugnante, repudiable, en grado desleal de chabacanada tan penosa incluso de comentar.
Así, también se destaca positivamente que saliera a luz pública el manejo clientelista del poder que ha facilitado jugosos negocios, como resulta ser:
EXENCION DEL PAGO DE IMPUESTOS A
PERIÓDICOS Y UNIVERSIDADES PRIVADAS.
(¡CHUSCA Evasión legalizada!)

De las muchas tareas pendientes por corregir, suprimir esta figura fiscal áspera de digerir por el resto de agentes económicos sin derecho a similares bendiciones mañosas, grita por ser una medida prioritaria que cualquier siguiente gobierno debe impulsar, a fin de eliminar tales exenciones de ignominiosa naturaleza insertas en nuestra legislación bajo formato de fraude o elusión bufona.
Darle vida a tal gesta es una proeza que constituye más que reto una necesidad imperiosa para darle real sentido y llenar de contenido el rollo de cambio que medio mundo tiene en boca y pregona en los discursos parlanchines nuestros del diario acontecer político.
Aunque es de prever que quizás habría lluvia de misiles despiadados y ponzoñosos en contra, peligro de "lobbies" que endorsan maletines negros, etc., etc., por parte de los "afectados" a los que se pretenda dar un trato impositivo equivalente al que tienen mayoritariamente sus colegas del sector privado; dicha medida correctiva es relativamente fácil de impulsar y concretar, que no requiere mayor trabajo analítico como tampoco hay que pensar tanto para saber que el sol ilumina esta sección del universo, mucho menos algún revuelco científico, ni necesidad de consultar espíritus escondidos en la Luna, Marte o Andrómeda.
Únicamente, existe el pequeño y ligero gran obstáculo que demanda fielmente la decisión responsable de los padres de la patria y de la partidocracia reinante, por allanar el camino para hacer realidad la tan cacareada justicia impositiva en uno de los pilares endebles que la carcome, con un significado de suyo importante para:
  • iniciar la recuperación de fuentes de financiamiento público secuestradas al erario, con efectos monetarios plausibles nada despreciables al propósito de bajar el déficit fiscal y menores necesidades de endeudamiento,
  • asegurar igualdad en la competencia empresarial para generar rentabilidad y atraer inversión a los negocios del conjunto de agentes económicos sin favoritismos fiscales innecesarios; o todos arriba del petate o todos en el suelo;
  • un saludable manejo auditable de los nuevos fondos que se recauden vía gasto público sometido al escrutinio de las instituciones de control pertinentes, para que la tal función social delegada en terceros deje de ser únicamente otra forma que esconde inequitativos privilegios.
Para bien o para mal se recuerda que en su momento (mediados 60's) hubo la motivación política-ideológica del régimen dominante por restar peso a la UES, particularmente con mayor énfasis durante el conflicto en los 80's. Los dueños del nuevo negocio aprovecharon y usufructuaron aquella agenda política. Indudablemente gozaron de un alba amanecer oportunista, cuyo atardecer es meritorio acelerar.
Hoy son tiempos y por suerte intereses diferentes. No hay mínima justificación imaginaria o real de peso para que sigan vigentes las barrabasadas impositivas paridas en el pasado. Es fuertemente discutible el cumplimiento de la exigencia más bien letra muerta en la ley que rige a las Universidades privadas a que las ganancias se reinviertan en las mismas.
Igualmente alucinante resulta la presunción de que tales entidades desarrollan una función social ¿? Son negocio y punto. Lo cual no es cuestionable, pero sí el hecho que no paguen impuestos como cualquier otro negocio, máxime si este es de "envidiable" rentabilidad, en buena parte a costa de la pésima calidad del servicio que venden a un universo social sediento de ilusiones propio de un país pobre y carente de oportunidades.
Todos tienen que pagar impuestos si tienen capacidad de pago, de lo contrario, hay desigualdad entre los sujetos impositivos. Es el principio tributario que se pregona, ¿verdad? Si vale para el IVA, vale en todo y para todos.
Además que no hay forma ni posibilidad de ocultar la deficiente formación que trasladan a sus estudiantes las universidades privadas en general, y precario o inexistente su accionar en materia de investigación y proyección social. Es ampliamente conocido el falso perfil de reinversión sobre las jugosas utilidades de estos centros educativos, bajo abiertos o asolapados mecanismos de evasión, disfrazando reparto de utilidades/ (excedentes") como gastos o inversiones amañadas.
Claro que los socios propietarios de las universidades tienen derecho a repartirse utilidades, como cualquier empresa, pero como actualmente la ley lo "prohíbe", tienen que acudir a la imaginación guasona para inventar piruetas que escondan el recibo de utilidades vía alquileres inexistentes (para pagar
casas y otras propiedades que compran los socios principales), funciones y cargos redundantes, salarios y emolumentos ejecutivos fuera de orden, etc. etc.
Poner en orden sus cuentas sincerando las finanzas con el fisco y la sociedad, vendría a ser una medida no suficiente pero necesaria para enrumbarse en el camino de mejoría y superación académica que se les demanda urgentemente a tales instituciones. La formación de cafetín que reciben sus usuarios constituye una modalidad si no de estafa al menos de burla académica, lo que en parte explica el desnutrido progreso que cercena el futuro, presente y pasado nuestro.
De los periódicos sobra decir que es justo, necesario y conveniente que paguen impuestos igual que el resto de sus colegas empresarios. Es obvio que, a pesar de las reservas de opinión que amerite considerar, tan "importante" es la función disque social que hacen los actuales medios de comunicación gozosos del beneficio de exención de impuestos, como el resto de empresarios que trabaja produciendo bienes y servicios de cualquier otra naturaleza, merced a los trabajos que generan como por las necesidades que satisfacen lo que producen, sin que se les libere del pago de impuestos, a diferencia de las firmas propietarias de los periódicos.
Ya a principios de los 90's se logró corregir la herejía nada inocente que dejó plasmada la ley de imprenta vigente que data de 1950, por la que antes hasta el negocio de cajas y bolsas estaba exento del pago de impuesto, con la simple excusa que se les incluyera cualquier frase o palabras sueltas; barbaridad chusca que matiza la historia fiscal. A los periódicos…. Huy ya yay…. Ni siquiera se les consideró "reducir" sus privilegios ¿? Propio de los increíbles Ripley.
Es muy curioso e instructivo que naciones más pobres como El Salvador, Nicaragua, Honduras, Haití, sean países que conceden tratamiento impositivo dadivoso y privilegiado a los periódicos. En cambio, USA, Canadá, Chile, México, Costa Rica, países con superior desarrollo y porvenir económico, por el contrario, gravan con nulos o menores privilegios a las empresas periodísticas. Consecuente-mente, de inmediato brota la sugestiva tentación por formular la hipótesis que tales prerrogativas pulgarcillas sean parte explicativa del menor desarrollo y pobreza que caracteriza  a los primeros países, en los que resa  lta el nuestro.
Si es justo que el resto de empresarios no evasores y asalariados  siempre hayan pagado el impuesto sobre la renta, mucho menos justificable puede ser continuar manteniendo la fiesta fiscal que emborracha a  los periódicos y universidades privadas, fiesta que les ha durado más de 50 años a los primeros y tres décadas a los segundos.
Es una deuda histórica pendiente de honrar con la sociedad: la de aplicar tarjeta roja al uso frívolo de privilegios fiscales a favor de pocos en contra de muchos heredado en la política socio cultural. Para justificar a rajatabla y defender lo indefendible se acude a figuras demagógicas como función social ¿? promoción de la cultura ¿? contribuir al desarrollo integral, etc. etc., marea de letra hueca con los que simplemente se disfraza favorecer intereses torcidos y/o engordar negocios.
Lo único cierto en el entuerto legal a favor de estas "empresas" con nombre de periódicos y universidades privadas es el goce bacanal de un mecanismo de elusión vano, entiéndase turbia carroñera evasión autorizada. Que periódicos y universidades contribuyan al erario público como el resto de sus colegas empresarios privados, es lo justo y necesario….pues hoy desde muy ayer... es inaudito que NO PAGAN.
POR LO TANTO:
PROYECTO DECRETO URGENTE  (2)… ciencia ficción … misión posible

CONSIDERANDO:
I) que por sabia real costumbre los Estados imponen tributos a todos los que tienen capacidad de pago como elemental precio democrático que se paga por vivir en la civilización alcanzada;
II) que los "pasquines" son negocio rentable que no han honrado fiscalmente la tal honorabilidad de periódicos que presumen;
III) que las academias de cafetín por mucho guiri guiri con que se auto perfumen, ni son de utilidad pública, ni investigan más allá de chambres, ni por accidente dejan de repartir indirecta y directamente las utilidades, de manera que no reinvierten en su totalidad las ganancias dentro de las mismas instituciones;,
IV) que es imperdonable la tardanza en corregir mafiatadas pero mejor que nunca.
EL HONORABLE CONGRESO DEL PULGARCILLO:
Para mejor proveer, además de exhortar otran vex a la majada ser menos tarugos y tarugas:
DECRETA en aras de limpia fiscal
Art. 1.  A velocidad luz DEROGA, MODIFICA, REPRIME, SUPRIME, ERRADICA, ELIMINA, ABOLE Y PROHIBE las exenciones de impuestos MALICIOSA e INEQUITATIVAMENTE otorgadas a PERIODICOS y UNIVERSIDADES dispuestas entre otros en:

o   a) Ley de imprenta, que establece en su "Art. 8.- Las imprentas no estarán sujetas a ningún impuesto ni caución.".
 
o   b) Ley del impuesto sobre la renta que en su Art. 6 literal c) exime a las corporaciones de utilidad pública. Y Ley de educación superior Art. 28 que califica como corporaciones de utilidad pública sin fines de lucro a las instituciones de educación superior….. (¿Superior en qué?).
Art. 2.  De aplicación y vigencia ULTRA inmediata reconociendo que ya basta de troglodismo fiscal y que es mejor tarde que nunca, PERO YA A TODA PRISA teniendo conciencia que reduciendo tarugadas se hace patria.
Juan-cho
Tamen