sábado, febrero 20, 2016

CUANDO LA LOCURA PREVIENE Y CONTIENE LA ESTUPIDEZ (II parte) - por Juan - cho

Se dice que cualquier preponderancia de la fantasía sobre la razón es un grado de locura.. Pero el progreso se ha edificado con innovaciones que pudieron en sus inicios ser fantasiosas pretensiones… quizá locuras.

Con modestas gracias a la memorable Mercedes por “Soy pan, soy paz, soy más”, y  recordando reiterativamente a Mario Benedetti advertir que un pesimista es un optimista informado. En resignada condición de discípulo sin autorización ratificada, precisamos que lo que sigue es una carta que desafortunadamente no alcanza para ser canción, que no vuela, y es remitida a “ninguna parte a ningún buzón”.

Escasez de virtudes que no impiden su uso destartalado 
al propósito de compartir una ruidosa versión pesimista alternativa a otras optimistas que, erradas según nuestro latoso juicio, pululan ejerciendo su justo, plausible y reconocido derecho, en quienes las asumen para respaldar 
esas felices percepciones responsables (por activa o por 
pasiva) que se repitan insistentemente, las mismas carencias que convierten en fracaso la gestión del gobernante, lo que explica la histórica decepción reinante en el pulgarcillo, y en consecuencia cautela que las recetas aplicadas son similares en los frutos, aunque se tapicen amistosas, opuestas o criticas las ideas que las apadrinan.
Si anticipadamente ameritan las disculpas por soberbia no pretendida, citamos al maestro declamando “perdón si me propasé y me puse moralejo, nadie puede dar consejos, no hay hombre que sea tan viejo”.

¿?        ¿?        ¿?         ¿?        ¿?        ¿?

¡Habemus! muchos quienes siendo de ordinario aturdidos incrédulos, también franqueamos la dicha de ser desbocado-creyentes sin religión, pero con religiosa afición a una magna acaudalada divinidad universal. No es extraño, en consecuencia, resultar (¿ingenuamente?) denodadamente ¡luciados! con las exóticas y peregrinas imágenes descubiertas, producidas e impresas, de esos cuerpos celestes llamados estrellas, constelaciones, galaxias, planetas (enanos, gigantes o Chespiritos), mostradas en grado inteligible para ser compartidos por aquellos nosotros llanos infantes ultra-neófitos frente a esos menjurjes, con la suficiente obviedad que facilita digerirlos con las escuálidas neuronas que habitan en el estuche corporal superior, bajo cuya tapadera se alberga el cerebro.

Ello gracias a la posterior traducción a un lenguaje visual, que permite y vuelve factible masticar los rayos ultravioletas, infrarrojos, Xs, gama o con “goma bar etílica” que captan los telescopios Hubble, IRAS, SOHO, SPITZER y otros satélites artificiales que hacen el trabajo centinela como modernos esclavos espaciales, observando a los tales oscuros brillantes cuerpos azulados e infinidad de inversos y reversos colores.

Tan entendible progresivamente resulta ser, que no hay dificultad en aceptar gracias a las virtuosas polémicas que comenzaron con las revolucionarias formulaciones de Copérnico y los insignes descubrimientos del impropiamente acusado Galileo Galilei, que esos chunches cielo celestiales se mueven. Y por lo ‘tantísimo’, que CAMBIAN. Cambian al menos y para empezar de posición en el mapa universal.

13700 MILLONES años de existencia, es el cálculo barato que mínimo en oferta de compra se estima para el vasto universo, según sugieren científicamente los expertos y afanosos estudiosos en la materia. ‘Chiche’ se verifica que aquello que comenzó finalmente siendo un pun pum, ron rom o Bing Bang, es o se ha convertido en un fenómeno con dimensiones infinitas, armónico y fundamentalmente dinámico, logrando apreciarse las hormigueantes verificadas imágenes, con nuestros ojos, que aun dando “gracias a la vida que me ha dado tanto, me dio dos luceros que cuando los abro, perfecto distingo… en el alto cielo su fondo estrellado”,  traslucen ciegos ante potente indescifrable tenue luz, por lo que únicamente son perceptibles (incluso recién audibles) con la invaluable ayuda de nuestros esclavos tecnológicos, asimilables augustamente, bajo el medidor milimétricamente cuantificable de los insurgentes años luz. Así de fácil ¿? digestión los indicios por harto difícil que realmente se presuman.

Maravillosamente magistral resulta ser tal evento de indiscutible mega voluminoso movimiento, vale recalcar, cambio universal. Todo cambia. ¿Todo?


Que TODO cambie es una ley universal. Bueno, casi todo. En ese colosal universo, hay infinitesimal minúsculos micros super reducidos espacios que se resisten al cambio. ¿Cómo? Si. Y ese es el pereque’: hay pelos en la sopa. Hay de aquello, aquellos y aquellas que NO CAMBIAN. ¿Porqué? Ya Juan Gabriel (ante reticente terca pregunta) expresaba a su entrevistador que lo obvio no se pregunta.
Sin embargo, sobra mencionar que el pulgarcillo es un botón de muestra bajo nuestro interés entre otros pedazos terrícolas que sufren estancamiento con estoicismo involuntario, en el que orbitan quienes no cambian, incluso aun cambiando en la forma y/o mudando el formato verbo-rreico. Ciertas insultas realidades y ciertos ingentes seres humanoides que las habitan, de carne y hueso no diferenciables con el resto parecido, toscamente intransigentes, no cambian.

Han nacido en diferentes décadas, diferentes siglos. AQUELLOS que consideran “imposible” estar equivocados; que presumen ser embestidols de MECIAS, autoproclamados contendores salvadores de la vorágine transitada; aferrados a un sinfín multivariado de biblias terrenales. Y como por los frutos los reconoceréis, certeramente podemos saber que son quienes nutren los contingentes que nos han gobernado, por los últimos cinco siglos. Aquellos qué al contrario de la gente inteligente, lúcida, reconocedora de estar llenos de duda, por el contrario, se muestran y venden abrigarse de glorificada insensata confianza que produce verdades e ideas infalibles. “Ingeniebros”, aboga o ahoganster, puercolíticos y economicidas, con la carbonizada ‘virtud’ de ser ginecólogos de partos fósiles, cuyo energúmeno producto:

“son aquellas pequeñas cosas… que como un ladrón te acechan detrás de la puerta… que el viento arrastra allá o aquí, que te sonríen tristes y nos hacen que lloremos cuando nadie nos ve” ... en su versión virulenta sustitutiva de la original romántica.

Nos deleitamos coreando que 20 años no es nada”. Bien. ¿Pero será el mismo sentimiento si hablamos de centurias? Por 5 y pico enjundiosos siglos hemos vivido, vivimos una eterna fiesta entre invitados privilegiados, asilados, marginados y no bienvenidos. Sin pretensiones denigrantes, únicamente anunciar los apellidos invisibles de multivariados gobernantes en nuestra historia, digamos que hemos estado mal rodeados y regentados por avaros, pedros pica-piedra y casampulgas, en cuanto a pensamiento y capacidad gobernante se refiere, que en conjunto, más allá de alguna que otra individualidades en ocasiones audaz, conforman (han conformado) un relajo de Anicetos que no socan ni son Molina, que en amañada conveniencia degustan tararear olvidar “que cada uno es cada cual” tal cual es en el mal oficio del resistir.

Sin embargo, damos gracias al poeta que nos despierta mostrando qué si bien uno se cree que los mató el tiempo y la ausencia”, ciertamente… “su tren vendió boleto de ida y vuelta, al personaje y a su cosecha, reiteradamente en resurrección sucesiva sin fin hasta el ingrato presente. Una especie de clon histórico inmerecido para este indefenso pulgarcillo.

Como ayer y desde muy antier, sin desaparecer, con visible y mocetona efervescencia, hay en el terruño desnutrición mezclada con gordura, agua bebible insuficiente de dudosa condición potable; paupérrimos desdichados servicios médicos poco más que curanderos; formación académica productora a lo sumo de muchos títulos de bajo contenido pero que no educa y si deforma; balaceado medio ambiente deteriorado bajo inclemente tortura por la contaminación y el ‘vale verguismo’ por ignorancia, vasto pendejismo y/o truculenta predominancia del principio indiferente que esboza máxima ganancia al menor costo; infausto y desesperante elevado desempleo; capacidad (¿cuál?) innovadora especializada exclusivamente (99%) para el chunchucullo ‘bisne’ maloliente en multiplicidad de escenarios… al tono ‘ton tin’ del  “guacata” que hay les va “chibola o nada”.

Al emerger el mínimo de conciencia requerido para aspirar/procurar tener con-ciencia de la perfidia que transitamos, como pronostica el canta-autor catalán… lloramos en soledad con frustración, interrogantes contra el optimismo en coma que pregona insistente un sospechoso de aquí en delante perdón y olvido, que ‘agora’ si vamos pa lante’ (en enésima enunciación). El aludido Joan Manuel nos revela que “el olvido solo se llevó la mitad”, frente a esas pequeñas cosas, pequeños deplorables masivos detalles que inundan las noticias de siempre. Además de vivirlas, recitarlas no deja de ser religiosa santa atea tortura masoquista justificable de evitar.

Suficiente memoria para reconocer que el resto recordable, documentado, confirma que ‘semos’ los mismos de siempre, con los ‘mesmos’ problemas de un plus ultra siempre, retratados en leyendas campechanas, fotografiados en blanco y negro o el a todo color en vigor, cualquiera sea la alteración, cualquiera sea el precio-costo social por ella pagado, se hayan cambiado los caites por zapatos, las carretas por camiones, machetes por fusiles; cualquiera hubiese sido el gobernante de turno o pasado.

La estupidez crea y reproduce una suerte patógena
enfermiza y contagiosa de mediocridad al gobernar, y consecuentemente se cultiva y mantienen una producción multivariada de resultados mediocres, que arrojan satisfacciones sosas en los gobernados. Se han promovido (¿cuándo no?) proyectos, políticas, y programas de gobierno, con o sin inútil presentación en mamotretos impresos llamados planes de… lo que sea, irreversiblemente cultivadores de frutos incansable y esperadamente mediocres de generales conocidas.

¿Pruebas? Terco podría respingarse al inquisitivo fan de san tomas que reclama dubitativo comprobar lo obvio, cual requerimiento si efectivamente es la tierra la que orbita al sol o lo que resulta evidente ser Juan Gabriel. Por supuesto, siempre estará disponible la respuesta cortés: “destapar” los ojos y “abrir” los oídos… pues, como decía mi madre no hay mayor ciego que el que no quiere ver ni sordo que el que no quiere oír; tanto como para que hallan algunos desorbitados que cuestionan quien orbita a quien.

Con la mediocridad, como cualquier vicio, se convive 24/7/365 en la inercia del pulgarcillo, minuto a minuto, día a día, año con año, décadas, siglos (cronometramos casi 5), taciturnamente disfrazada (y por lo tanto cuasi invisible) entre las necesidades, aspiraciones, intenciones y respuestas que pugnan por batallar contra las múltiples penurias que abruman la vida diaria.

No es una peste cuzcatleca exclusiva. Es compartida por otras muchas pulgarcillas naciones del planeta, no importando si son de menor o mayor kilometraje cuadrado, diferente lenguaje, ubicación continental y/o clima, cercano o inferior desarraigado subdesarrollo alcanzado y abonado como inmerecida penitencia. Aunque como siempre toda regla tiene su excepción, en estas malaventuradas provincias, post conquista+colonización, desfila rimbombante un cromosoma cultural enfermizo en el ejercicio dirigencial de larga data. Síntomas de dicha lacra: harto conocido el atraso, pobreza, contaminación, deterioro ambiental, etc., que colorea la geografía del país. Como causa probable crucial de su ejercitar recurrente, la estupidez que nos desayunamos a diario, mesclada con otras imbecilidades de menor calado.

Entre tales etc. y etc. síntomas, el mal mayor asociado se consolida y expresa en la vigencia eternizante de un analfa-bestialismo político conductor de las riendas estatales; energúmeno aparentemente cándido, irremediablemente culpable, que se ha mostrado por periodos independentista, gritón, purgante, golpista, contra o pro insurreccionista, es decir, permanente guerrerista hasta la cepa, por lo que el estridente ruido ambiental asociado, impide ver a muchos el drama de verse exclusivamente preocupados por sobrevivir, sin percibir que otras aspiraciones no son, nunca han sido decentemente atendidas. ¿Se le podría pedir peras al olmo?

A lo largo del tiempo, hay variedad de gemelos actores protagonistas autoproclamados amigos, enemigos/adversarios con viceversa y reversa en la trama de gobernar (o lo que algunos vociferan campechanamente “guebiernar”), quienes flotan (flotaron… ¿flotarán?) frente a los “gobernados”, los que a fuerza del conformismo, cual paciente indefenso ataviado con hipo crónico, decide con fortaleza vivir atrincherado al margen, disfrutando en calidad de espectador desahuciado, siendo convidado de cuando en vez a la fiesta sin festín que disfrutar, focalizado inconscientemente en superar escasamente con penuria la cotidiana tarea de subsistir.

Condiciones contra las que permanentemente urge mantener en uso y oportunamente alguna CAJA CHINA coyuntural. Entre las últimas tenemos las parodias sobre ex presidentes, previamente en torno al recién fallecido Paco F…, y la que comienza su curso saleroso alrededor de Mauricio F…). Figura orquestadamente bulliciosa cuyo mecanismo operativo destapa (ilustra visualmente) con lucidez jocosa los entretelones de la Dictadura Perfecta. Una variedad de recurso distractor moderno que ayuda con actualizado ropaje, auxiliarse de las iluminaciones del padre de la política moderna, Maquiavelo, a quienes abrazan, se regocijan, instrumentalizan el poder, los príncipes contemporáneos del presente en la era de las ondas hertzianas, la caja idiota (tv) y la internet con su ‘esgunfiado’ embrujo ‘despijes.com’.

Padecer cáncer (el que nada tiene que ver con nacer entre el 22 de junio y 22 de julio) es un tormento insoluble para la magistral maravillosa construcción de nuestra ingeniería médica corporal dotada bajo el patrocinio de la naturaleza, puesto que se ve atrofiado su poder destructor de cuerpos extraños que invaden o crecen sin licencia en nuestro cuerpo. Aniquilar al cáncer es una tarea desconsolada para nuestro organismo, ya que su ingeniería inmunológica resulta engatusada con el pasaporte falso de amistad diplomática que acompaña al monstruo microbiano que distorsiona el crecimiento y estructura de las células que pueblan masivamente con diversidad de formatos nuestros cuerpos.

El engaño inhabilita nuestras defensas naturales contra ese bicho pernicioso del cáncer. Lo mismo sucede con su equivalente (conductualmente): la insulsa fastidiosa estupidez (obviamos el apellido “humana” por redundante).
Lo que permite muy a lo mula en Caballo de Troya, que estos engendros se acerquen, se instalen, carcoman y aniquilen o anulen: el cáncer vidas y por parte de su hermana gemela humana, la estupidez, pasaderas esperanzas de vida.

Hay una prudente confianza que tanto la estupidez como el cáncer a estas alturas de la civilización, abandonen su cualificación de enigma lógico o biológico. Hay cura, en proceso de fortalecimiento. Cual alcoholismo atormentante tiene solución. El primer paso es reconocer que vegeta alrededor e identificarlo, que acongoja, acosa y maltrata nuestra existencia.

Se dice que quien es alcohólico lo será toda su vida. Lo mismo pasa con la estupidez. Pero, precisamente a pesar que el camino de la civilización transita cuesta arriba, uno de sus frutos es que va reduciendo la invisibilidad de su presencia y, lo más importante, de sus efectos, a quienes “voluntariamente” busquen y practiquen el o los tratamientos pertinentes a sus nacional condiciones y naturaleza particular.

Reafirmado sin relatividad por el autor de las ‘múrmuras’  (revolucionaria predicción) sobre las ondas gravitacionales en el universo, recién al fin verificadas, con la complicidad protagonista de dos inocentes hoyos negros desconocidos, invisibles, sentados en el banquillo de los acusados, inconcientes del delito probativo que se les adjudica, NO OLVIDAR que la estupidez (humana) es infinita, a lo que agregaríamos el agravante de involuntaria genética invitación. Por intención a fuerza de imbécil insuficiente conciencia y/o falta de visión, esa amarga genética es la que explica que tengamos medio oculto apuntando mortalmente nuestra existencia, y la de ajenos inocentes compañeros de viaje, en esta nave llamada planeta tierra, un destructivo monstruoso poder nuclear a nuestro alrededor y una inmensa creciente basura espacial sobre nuestros cabezas. Y paremos de contar, para no provocar innecesaria invitación a la depresión.

Es dado afirmarse que un loco es aquel que sufre de una enfermedad que le tiene trastornadas las facultades mentales. Pero habría que preguntarse cuáles podrían ser esas facultades agobiadas por la locura, en tanto algunas contrariamente resultan inspiradas para la creatividad. No es insensato discurrir en ello, si urge de respuesta explicarnos porqué, a diferencia de otras afortunadas comarcas, sin distinción de ser grandes o pequeñas, más o menos pobladas, con más o menos sentimientos fríos o calientes, capitalistas o “comunistas” con el común divisor de ser consumistas, con más, menos o nulos dioses, y otras más o menos etc., las provincias nuestras ni por traspié corremos la “suerte” de un mejor y digerible destino.

Otros pueblos, otras naciones que en algún momento han dejado de resistirse a la ley universal que todo cambia, han experimentado progreso, han confirmado que es terrenal imaginarlo, por imposible e inverosímil que pueda parecer a nuestra enjundiosa experiencia histórica. Cambio en los hechos, en los frutos, vale decir con decentes mejorías en las condiciones de vida de la población.

No simplemente en las propuestas y en el discurso. Costa Rica, Chile, Noruega, China, son ejemplos, entre otros, que meridiana envidia provocan. Con o sin la presencia de ejércitos. Independiente de cual sea la mano que sostenga el micrófono anunciante. Con mayor o menor ‘san jodiendo’ agobio sobre el medio ambiente planetario.

¿Entonces cuál es la provocativa diferencia que no obstruye y si favorece/promueve el cambio notable, sustancial, deseable y aspirado desde siempre en nuestras pulgarcillas mentes?  Puesto que no hay que rendirse ante ese vicioso estancamiento persistente en el tiempo por irresistible a desaparecer, y que por tanto “nos coma el tigre”. Aquella es una reclamación que apremia respuesta, ya que los multivariados protagonistas que han asumido, bajo cualquier método de ascenso, a la administración de la cosa pública pulgarcilla, han heredado el mismo sarcástico pobre arrebatado bienestar.

No puede calificarse como irreverente e impaciente inconformismo contra el optimismo imperante quejarse sin límite cuando nos acompaña un parvo, exiguo, gris y exasperante mofo devenir social a nuestro alrededor, conforme sin lugar a mínima duda, las estadísticas respectivas, las noticias, los chambres, y otras etc. fuentes lo confirman y reafirman históricamente desde la enjundiosa colonización hasta el presente y probable futuro. Peripecia vivencial vehemente terca, empecinada, caprichosa, recalcitrante, que firme y consistentemente rehúye y rehúsa ser corregida en los hechos, a pesar que en los ‘guiri’ ‘guiri” discursivos, se rezonga, se promete, se jura, se garantiza lo contrario ayer, antier, ahora y mañana; máxime cuando hay nuevos gobiernos continuadores en favor de intereses previos o diferente signo y/o color publicitario, pero al final de cuentas pertenecientes al mismo zodíaco. No se avizora la luz al final del túnel puesto que ni siquiera hemos comenzado avanzar por el pasillo del progreso, únicamente por periodos efímeros uno que otro cuasi progreso que culminan ahondando en el lodazal, lo que dificulta más la salida.

Cuando se revisa diferentes momentos de nuestra historia patria, es frecuentemente ineludible calificar que los protagonistas políticos lideres mandantes en ejercicio o auto propuestos sustitutos desde la oposición, padecen lo que a veces se llama el complejo de creerse FERTILIZANTES, puesto que dicen que con su [sacrificio] y brillantes aporte todo crece.  

Serán retro-zica-químicos fertilizantes de la incapacidad dirigencial que históricamente nos ha acosado… anulando, bloqueando cualquier desarrollo, incluso asomo de motores pensantes que rompan el circulo de la mediocridad que explica nuestro presente… por el éxito persistente de una orientación demencial.

Cada vez que, a fuerza de repartir camisetas, tamaleadas (con o sin tamales), trompadas, culatazos, real o candente amenaza de balaceras y/o morterazos, o himnos estridentes acompañados de plástica cumbia y salsa, ha figurado como ganador una nueva propuesta de gobierno, los gobernantes y patrocinadores (los menos) se han recuperado con éxito religioso del sacrificio que dicen justifica los jugosos beneficios, lo que deriva en plegarias de agradecimiento por los dueños del circo, capataces y chaneques, recibido el pan nuestro de muchos o muchísimos días.

Ello per-se, aunque opción valorativa voluntaria de asumir bajo un régimen democrático y consecuentemente libertad de pensamiento, no es, no debería ser un problema que provoque envidia vengativa, angustia, impaciencia o ansiedades. Lo que si asegura tales sentimientos y percepciones es el lamentable hecho que los ciudadanos gobernados fuera del fragor hegemónico (los más que son muchos), ni siquiera por azar o truculento accidente histórico, observan ser receptores gozantes de beneficios; o los cambios que cantan esperanza no cuajan en vigorosas mejoras de sus condiciones de vida. No es extraño el conformismo por lograr descifrar cómo al menos asegurarse la vigencia de la máxima “coyol quebrado coyol comido”.
Imaginemos, tocando madera, que se elimina el flujo de remesas familiares (pequeños y minúsculos billetes verdes que suman arriba de $ 40 mil milloncillos en los últimos 12 años), real cuantiosa y efectiva cuasi silenciosa fuente de política social por los subsidios gratuitos que conlleva tal voluminoso flujo monetario voluntario, que no tiene pleito impositivo, tributario sino el noble gesto de la solidaridad. ‘Trá cá tá’ se acabaría el tenue sosiego social que temporalmente aseguran tales ayudas. Más que crisis que albergue oportunidades que explorar, habría explosión social, económica y política incalculable de predecir. Recordar que durante los 12 años del conflicto el gobierno recibió únicamente alrededor de $ 3 mil millones en ayuda militar y conexa. Cae por su propio peso y obviedad numérica la borbollante relevancia del ‘chingo’ de $$$$ en remesas familiares.

Si seguimos manteniendo esos dólares lejanos muy cercanos, como el largo presente actual, se advierte que no hay tampoco futuro prodigioso que pronostique salida sostenible a la falta de empleo, insuficiencias del aparato productivo, recuperación eficiente y útil del sistema educativo ¿Y la salud? ¿Y la seguridad ciudadana? ¿Y muchos otros esto, y aquello, y lo otro, y lo que sigue, y lo que se olvida de muchos etc. desvergues imperantes? Para un mientras eterno, seguir con el debate que abate en cansancio sobre si prevención y/o represión… que resulta en místico bla bla bla.

No es suficiente, aunque aplaudibles por necesarios y convenientes, proyectos como los existentes de obras públicas y transporte, útiles escolares, ciudad de la mujer… Es triste y algo decepcionante, que ni siquiera el fútbol sea una opción potencial de progreso al menos para pequeños contingentes de la población como es el caso de los argentinos, uruguayos y brasileños, y que en nuestro caso las escazas oportunidades de empleo queden restringidas a las expectativas de llamado a nuevo ingreso que vierte la PNC.

Y qué hacemos con la gama de bachilleres que año con año salen… ¿Enseñarles inglés y un curso de comando para travesías migratorias?; ¿técnicas, tácticas, y estrategias de comunicación para como ser convincente y exitoso en la gestión solicitante de ayuda con los parientes lejanos? ¿entrenamiento para ejercer profesionalmente en pinta y pega durante las campañas electorales y amaños sobre como competir, post sudada la camiseta, para las plazas de diputados, asistentes y rejuntados partidarios? ¿y las mareas oceánicas de jóvenes fuera del andamiaje social y productivo por ser ya miembros de pandilla o acosados para ser incorporados?

Si los diferentes en fila histórica gobernantes que han transitado en el pulgarcillo post conquista-colonización hasta el amoldado presente, disque han ejercido racionales inspirativos formatos de manejo del Estado, si cualquiera sea el color del chaleco, saco o uniforme que calcen, la venta de esperanzas prometidas no se ha cumplido, y no aceptamos ni complace lo que hemos tenido y tenemos; si incluso el reciente inspirativo informe de la Comisión de la Verdad asumía provocativamente el título De la Locura a la Esperanza…

Únicamente queda rescatar por el contrario la bondad, fineza y virtud que alguna clase de locura racional pueda arrastrar a favor de genuinas, factibles y realistas ilusiones, para verdaderamente comenzar a transitar la ruta de la esperanza hacia el desarrollo, que fomente un cambio eficiente, y eficazmente cultive el cambio que merece, que añora el pulgarcillo… para rotura del estancamiento centenario que nos aqueja y deje de estar ausente el progreso que causa real bienestar. Recordando que es estúpido pretender diferentes resultados si se repite lo mismo. Y si se contra verifica que la cosecha educativa, económica, social etc… es la misma…. Mediocre hasta la saciedad… no hay duda que lo trabajado, fuese o no “variado”, aglutina la maldita invocación de la estupidez.

Ni por romanticismo de fugaz coliflor, o cualquier variante disfrazada de estupidez experimentada en nuestro hoy pasado reciente o lejano, se alude invitar a caminar bajo el influjo de parlanchinas locuras inoperantes. Se propone transitar guiados por “locuras” que llevan el gen real del progreso. Pero no hay que inventar la orilla azul de la bacinica.

Las experiencias exitosas externas con esfuerzo imaginativo tropicalizadas y confiadas a la conducción de dirigentes capaces, honestos, democráticos, eficientes y eficaces, imperativamente cuasi santos (necesariamente con “un montón de cosas santas, mescladas con cosas humanas… cosas mundanas”), terrenalmente fértiles que cosechen cuasi milagros si es preciso. Tales son referentes que, aunque no garantizan a rajatabla la lotería de resultados mágicos, indican macizas posibilidades de encaminarse a cambios cualitativos perceptibles en el destino de nuestras sociedades.

En el arte de gobernar rezongamos necesaria e imperativa cuasi santidad, pero reconociendo que santidad sin honestidad es droga espuria acompañada de ineludible pronto raterismo hormiga y elefante. Igual, honestidad sin capacidad resulta en santidad inútil e infértil. Y capacidad sin imaginación garantiza segura repetición, solo de repente, casualmente innovante con alcance desnutrido.

Por Cabral sentencia, no hay que renunciar a lo aparentemente imposible, visto el presente, pasado. Asumir que no hay electricidad que encienda una ruta marcadamente distinta, es subyugarse a la inclemencia de un futuro que amenaza reproducir la misma mediocridad de frutos que tendremos que tragarnos desayuno, almuerzo y cena en el pulgarcillo, según venimos purgando desde siempre.

Puesto que para que la cuña apriete tiene que ser del mismo palo, sabiendo intuitivamente que solo un clavo saca otro clavo… recordando nuestro ADN geográfico sinsonte, en tanto pulgarcillo el país que nos asila y acobija nuestra diurna y nocturna existencia. Quizás, talvez, por supuesto que si… podría ser sublimemente conveniente prestar atención con sabios oídos esas insinuaciones que dicen …. si no creyera en la locura  de la garganta del sinzontle…si no creyera en la razón del equilibrio … para repensar que tipo de maza (neuronal-dirigencial-pensante) requerimos para exorcizarnos de la savia que nos hace presa de cualquier “testaferro del traidor de los aplausos… servidor del pasado en copa nueva… eternizador de dioses del ocaso”. Que son los mismos de siempre que en su ingente estupidez repiten con igual o diferente cocinada las recetas conductivas que en consecuencia generan los mismos frutos mediocres.

Ese Ilobasco cuasi platónico previamente pregonado, con seguridad tiene ya matices de partida en los habitantes dentro de los 22 mil kilómetros cuadrados o en tierras lejanas. No hay mínima duda. Forjemos una oportunidad al inesperado destino para romper la mediocridad que desde siempre garantiza carencias estructurales irresistibles a desaparecer.

Demos paso, promovamos a líderes, dirigentes, técnicos, guerreros del progreso con virtudes como las susurradas, escogidos con sigiloso trabajo de selección. Única posibilidad para que emerjan fórmulas gobernantes que ejerzan eficiencia en el uso de los recursos escasos disponibles, que aprovechen el talento marginado, que rompan y barran el obsoleto esperpento dirigencial (¿será demencial?) que trunca la insurrección contra el pasado mediocre que perpetúa un presente sin esperanza, que reproduce docentes que no enseñan y entorpecen el aprendizaje creativo; que administra prestación de servicios sociales desnutridos; que reproduce una capacidad en organización e ingeniería rancia improductiva. 

No es la edad sino la habilidad. No interesa algo nuevo simplemente diferente sino lo innovador.  Lo que sí es claro, que los ‘mesmos’ de siempre de sobra conocidos, cosecharán lo ‘mesmo’ de siempre. Estos, sean viejos o jóvenes, hijos o parientes cercanos y arrimados a conveniencia, claramente no podrían ser candidatos, si estamos concientes de que aspiramos un cambio que si cambia.

Solo así podemos los ciudadanos ver otro amanecer. Por cierto, en España un fenómeno como el aludido ya ha germinado en la palestra política, atrapando aceleradamente un peso respetable y sustantivo dentro del sistema político y
congresista en particular. Por cierto, incorporando dichos sugestivos nombres (PODEMOS… CIUDADANOS), con amplio espectro por el que satisfacen la variedad fértil de gustos ñurdos y saturnos, priorizando los temas que espinan al ciudadano. Su bandera común, rechazar etiquetarse como sutil recurso que les de valor político con feligresía (de voto duro rebuznante); impulsando implacable intolerancia contra la corrupción. La mayoría de sus integrantes provienen fuera del estatus quo dominante, tradicional, arcaico, llamado casta (¿suena pachito el rio?), lo que garantiza fructífera independencia frente a ese pasado reprobable, compromisos con financistas, etc. etc.

Guerrear por lograr algo similar, al menos u ojalá mejor, sería una locura racional, en efecto revolucionaria por constructora de un fecundo inicio del cambio que si cambia. Decidida victoria en proceso contra las cadenas de la estupidez que reproducen similares frutos, no importando la denominación conexa o lejana de los protagonistas que gobiernen desde la parca tradición.

EL PULGARCILLO URGE DE LIDERES Y DIRIGENTES

 SUSTITUTOS CON MASTER EN LOCURA RACIONAL, 

HONESTOS, CAPACES E INNOVADORES QUE 

ENCARRILEN EL ATERRIZAJE DE PROMETEDORAS 

FRUCTIFERAS ESPERANZAS DE BIENESTAR Y 

DESARROLLO.



Juan - cho

miércoles, enero 13, 2016

Guerra de Imagen: Cúpula Contra Cúpula

La cúpula frentista está a la defensiva. La cupulera Nidia Díaz ha salido a la defensa de la cúpula frentista ante los señalamientos de la vasta y bien financiada propaganda de los medios de información de la cúpula oligarca criollo extranjera del partido Arena.

Es cúpula contra cúpula y en esta cancha la cúpula frentista lleva las de perder.

He leído por doquier que la cúpula FMLN de Merino, Lorena Peña, Sigfrido Reyes, Violeta Menjivar, Medardo González, Benito Lara, Nidia Díaz… y demás flora y fauna… se han "aburguesado" … la UCA por fin los despertó.

En Facebook es de todos los días hallar que poseen "enormes mansiones, lujosos carros, grandes empresas...", pero sin exponer, publicar, documentar una pinche válida prueba.

Yo doy el beneficio de la duda, pero sigo esperando las putas gráficas, documentos o video pruebas…, pero las pruebas fotoshops que abundan en la red no son válidas.

Hay una tangible y visible prueba que se presta a dar crédito a estas alegaciones que sin duda son generadas por los tradiconales enemigos del partido Fmln: la cúpula oligarca de Arena-Anep-Fusades-4fab, los ex oficiales y ex soldados de los batallones asesinos gringo-entrenados y sus familias, o de los incondicionales que odian no importa qué al FMLN.

Ello es los detestables, injustos y vergonzantes salarios de funcionarios y diputados en el gobierno del Fmln… Y esto sí está bien documentado.

Allí está a quien exitosamente las cajas resonantes de Anep-Arena-Fusades-4fabs, como LPG, EDH, TCS, DEM, más los troles derechistas, han convertido en paria: Sigfrido Reyes.

Sigfrido Reyes acaba de ser nombrado a una posición "semi" gubernamental que le pagará mensualmente nada menos que 7 mil dólares…. Me imagino que Sigfrido Reyes ha de poseer las correctas credenciales para llegar a ganar nada menos que $84 mil vergas al año y repijo de etcéteras en prebendas.

Yo le llamo al robo arriba enriquecimiento ilícito legal e inmoral.

Veamos.

Yo me verguié cuatro años en gringolandia gastando 56 mil dólares prestados al 5% anual a pagar en 20 años para obtener un diploma universitario y mi salario no llega a 6 mil al mes.

Me fui a Wikipedia donde alguien colocó el perfil del controvertido ex presidente de la Asamblea Legislativa y hallé que, como yo, Sigfrido Reyes es ex alacrán promoción 1978 y como dice Wikipedia "fue reconocido como el Primer Bachiller de la República de El Salvador”… Pensé mi INFRAMEN no sacaba de esos densos desde Marinero en 1969.

El perfil continúa contando que Sigfrido es Licenciado en Relaciones Exteriores graduado de la UNAES, o sea que al menos califica para la posición…

… Pero en un país donde el campesino gana 150 al mes y 200 en las ciudades es oneroso, injusto, insólito, e hipócrita que un ex guerrillero salido de las filas de la currunchunchún gane o acepte ganar este extraterrestre salario en un país del quinimil mundo.

La única empresa que está documentadamente poseída por la cúpula es Alba Petróleos.

De nuevo vuelvo a manifestar que al diablo sólo el diablo lo derrota y al pisto sólo el pisto lo derrota... Alba Petróleos es vital y necesaria para enfrentar el revergo de millones de Anep-Arena-Fusades-Corte Constitucional.

Sin el pisto generado por Alba Petróleos ni Mauricito el rojo ni Sánchez Cerén hubieran ganado la presidencia.

Indirectamente gracias al prócer de América Latina, Hugo Chávez, mi tierra por fin sacó a los ladrones oligarcas extranjeros del poder desde la paja independentista.

Pero volviendo al enfrentamiento cúpula contra cúpula.

Salir defendiendo a la cúpula frentista con argumentos tan risibles como decir que aun "viven en la misma colonia" es como que salga Blatter de la FIFA y diga "si huevié, pero poquito", esta clase de raciocinio empeora, no mejora, las alegaciones de burguesía contra Merino, Reyes, Gonzalez, Lara, Díaz, Peña. Menjivar, Guevara…. y demás flora y fauna.

Debían empezar trayendo de regreso a la tierra no sólo sus salarios sino del aburguesado salario de todos esos gañanes en la Asamblea, ministerios, semi autónomas y demás dependencias gubernamentales.


Es más que ingrato que el presidente de la Asamblea legislativa gane $5,781.72 al mes y el presidente Sánchez Cerén gane $5,200 al mes, más que el presidente de Chile, cuando apenas hace 10 años vociferaban, aullaban, ladraban contra "esta injusticia".

Ambos funcionarios ex jefes guerrilleros lucharon una guerra de guerrilla por doce años bajo el lema de luchar "por mejoras económicas y sociales para las mayorías" hoy con estos extraterrestres sueldos ofrecen el mejor perfil que un político puede brindar a su enemigo y cae al pelo porque retrata la imagen de estar traicionando a las mayorías.

Aviven no sean pendejos.

Los gestos y gestiones humildes, anti codicia y anti avaricia son las que ganan la mente y el corazón de las mayorías.

Yo sospecha que bajo la mascarada hay arreglos entre cúpulas, pero cuando viene a la guerra de imagen la cúpula frentista no puede culpar a nadie de estar perdiendo la batalla

Ellos mismos son sus peores enemigos.

Tamen
.

viernes, diciembre 11, 2015

"Mi Historia Entre Tus Dedos"

Coincidiendo con las fiestas navideñas, que por muy viejo que me ponga siempre filtran mi cuero y me ponen canelón… y para respirar, oxigenarme y sacar el CO2 humo negro que se respira al escribir y abordar sobre políticos corruptos, ladrones, evasores de impuestos, putos ideológicos, racistas, xenofóbicos…. y un revergo de etcéteras, hoy traigo esta historia personal canelona.

"Olvidáte del pasado que ya pasó, el presente es lo que cuenta…” He oído este aforismo miles de veces, por decenas de diferentes humanos y en dos diferentes lenguas. El último al que se lo oí casi a diario era un jefe que tenía aquí en Houston, le enculaba acallar menciones de antecedentes, parámetros, experiencias que retaban su estancia y proceder aludiendo el aforismo.

Pero mi ex jefe, y todas las decenas que me la dijeron antes de él, están errados porque para mi entender el pasado es lo único que vemos y dice vivimos…, es gratis y causa ningún daño

Aún estas palabras que escribo son ya el pasado.

Veo en mi ventana la luz del sol y esa luz es el pasado, ese fotón de luz le tomó ocho minutos en llegar de la superficie solar a mis ojos y 500 millones de años desde su origen en el centro del sol a la superficie solar.

Veo la luna y su luz reflejada es tres segundos vieja…, y la luz de millares de estrellas, ¡man! Allí hay miles, millones, billones de años que hablan sólo pasado y puro pasado…

El presente y el futuro son los que no cuentan porque no existen y cuando llegan existir son efímeros.

Es la música la musa del recuerdo. Una melodía agita ese pasado que ha hecho vibrar tantas emociones. Una canción inquieta el alma y crea un poema, hace palpitar el corazón cuando hay amor, y ajolota la mente cuando hay odio.

La Navidad de 1999 fue algo nuevo para mi. Hacía seis meses había regresado a vivir a mi bello e inmortal terruño después de 18 años ausente.

Vivía sólo en un apartamento de tres cuartos en la Cima 1, era afrontable a mi bolsa y ahorros, sólo 170 dólares al mes, 10-15 mensual de luz y 5-8 de agua… 200 bolas para vivir de fufurufo arrepentido.

El edificio quedaba en lo alto, en lo que fue las otrora famosas Lomas de Candelaria, y desde mi apartamento se veía San Salvador y el Boquerón nítidamente.

La calle cuesta arriba, que pasa enfrente del estadio Cuscatlán, más arriba de este se bifurca en dos, la calle de la izquierda es una subida que topa en el bar y restaurante El Neptuno…, esquina opuesta estaba localizado mi edificio con cerca de 10-15 apartamentos.

Había regresado a terminar una meta que dejé abandonada en 1981 debido a la guerra y esa Navidad de 1999 la iba a pasar en completa soledad.

A principios de diciembre se llevaban a cabo los exámenes finales en la universidad privada a la que asistía y yo trataba de estudiar, pero tenía un gran clavo para concentrarme… era la música de El Neptuno.

En El Neptuno había un solista que cantaba los jueves, viernes y sábados. A mi me encula la música, la guitarra, la cantada… yo mismo charranganeo la guitarra… Esto no era problema. El problema era que casi sin falta el solista de El Neptuno cantaba el mismo set de canciones.

La primera vez que escuché las canciones me gustaron en paleta, pero no tenía ni idea quién las compuso o quien las cantaba…, estaba completamente desconectado de la música en español.

Manejando un carro de palanca y cambios, que tuve que aprender porque nunca había manejado uno, les daba jalón a cuatro de mis compañeros y compañeras del hospital de San Bartolo, los del asiento de atrás hablaban de música, yo hablaba de fútbol con mi compa al lado… de repente la compañera atrás me pregunta: ¿Jorge, y te gusta Luis Miguel?... yo respondí la pregunta con esta pregunta: ¿En qué equipo juega?

No les miento cuando les confieso que casi me linchan con todo y carro.

Honestamente nunca había hablar ni oído cantar en Chicago a Luis Miguel…, como nunca había oído de Selena hasta que murió.

Y no es que me había vuelto malinche, Dios guarde, sino que había vuelto ley en mi casa que, aunque sólo se hablaba español, también por ley sólo veíamos televisión en inglés. La razón era que en Chicago de los 80s y parte de los 90s había sólo una estación mexicana en FM de rancheras y una estación de TV gratis pero sólo novelas transmitían.
Las canciones en español que oía en la casetera de mi carro y el estéreo de mi casa eran las que me traje en mi diáspora o conseguía con mi familia: Los Gatos, Los Brincos, Formula V, Los Mitos, Iracundos, Kiriaps, Guaraguao, Alberto Cortés…, y pijo de etcéteras…. Yo seguía viviendo la música en español de los 60s y 70s.

Después de seis meses en mi regreso y oyendo a este solista en El Neptuno me di cuenta que no sabía de música contemporánea en español.

No sabía de Luis Miguel, Franco De Vita, Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Soda Estéreo, Caifanes, Adrenalina, Enanitos Verdes... Todos de moda por esa época.

Pero para Navidad 1999, después de seis meses de oírlas, y aunque no sabía quién la cantaba, quién la compuso o el nombre de la canción, gracias a este solista de El Neptuno, yo ya me las podía todas de memoria… pero también, como el muerto que después de tres días hiede, esas canciones sin nombre ya me emputaban y para diciembre ya no podía concentrarme.

Una noche de sábado vísperas de mi último examen final, de repente sonó una canción que me puso los pelos de punta, era otro cantante quizás invitado del solista titular, un comienzo soso, lento, casi aburrido…, pero conforme se escucha va gustando… paré de estudiar y me concentré en escuchar.

Cuando terminó la canción fue un triunfo total por el griterío de la mara que quizás debido a la estación navideña se oía la bulla más grande… Para cerrar su set casi a las dos de la mañana el solista volvió a tocar otra vez esta canción que hasta casi ocho años después pude saber su nombre, compositor y cantante.

Un nombre peculiar, dialéctico, sin querer me hizo pensar en mi propia vida: "Mi historia entre tus dedos".

      

Hoy que oigo esta canción de nuevo y de nuevo
y de nuevo… me acuerdo Navidad 1999 y mi precioso terruño, mi linda y sufrida gente que Dios siempre la tiene a prueba… Y entonces vuelvo a escuchar esta canción otra vez… porque el pasado para mi es el presente, es lo cierto, y el futuro es incierto, ya que cuando llega, como el rayo de sol, ya es solamente pasado.

Tamen
.