jueves, octubre 24, 2019

Poema Finsemanero XVII: Cuartas de Memorias



Cuando cumplí 43 años allá por los años 97-98, decidí escribir un poema autobiográfico de 43 estrofas que hoy quiero compartir. Yo nunca me he ahuevado de lo que fui y soy…, cosa que cuando era adolescente sí me ahuevaba en puta de quién era y donde vivía, esa onda está superada y me permite escribir con la soltura que adolescente adolecía.

Han pasado 22 años desde estas 43 estrofas de cuartetas libres, como a mi me fascina, y lo vergón que ya no se necesita ser famoso para escribir y compartir públicamente mis ondas... "y ya no me tomo mis latidos tan a pecho" como dice Estopa en su verga de canción que presento… 22 años es un pijo de tiempo, pero ya sexagenario el tiempo virtualmente hablando ya no se siente, pasa como ver pasar un tren sin parar en una estación cualquiera…, tan rápido como un año luz… El año va volando con el viento y con el tiempo.

CUARTAS DE MEMORIAS
        
Prefacios de un Impúber

Quisiera escribir un sumario,
sin buscarme justificación,
no soy víctima ni victimario,
pero sí lleno de inspiración

Yo no puedo evitar acudan
a mi mente en correntadas,
esas memorias que ayudan
a confrontar la escarpada…

Yo jamás pensé la poesía
vagara latente en mis venas,
y ni aún sabía que podría
enredarme en este poema…

Un ego preso de un prefacio,
los vicios torcieron mi mente
y fueron diez años despacio,
edificando un fondo latente…

Y vi la cara del alcohol de niño,
cinco años guarda mi memoria,
arrullos maternos de un cariño,
paternales mimos de mi historia…

Sentí la vergüenza del alcohol
en mis infantes años de pobreza,
ser hombre era dar la cara al sol,
y emborracharse una riqueza...

Un preludio de soledad familiar,
precedió mi afán de curiosidad,
pensaba ser macho es igualar,
coqueteando la perversidad

Me enamoré de una mujer mayor
en mis diez y seis años, comenzó
tan de repente, fue algo superior
nunca sentido que me obsesionó…

El desenlace fue dulzura amargada,
y mi sensible carácter se manifestó,
era un inexperto en edad avanzada,
y un temor de amar me apoderó…

¡Pero necesitaba completar la pieza!
Fumar, beber, novia...!Ah, un amigo!
hallé el mejor...¡y con gran destreza!
En dicha y desdicha...¡fue mi abrigo!

Pubertad y Juventud

Fue esa fría noche de noviembre
que cambió el giro de mi futuro,
¡y de pronto!, joven e inmaduro,
conocí la orfandad en diciembre…

Pero amistad me era desconocido,
y no sabía de filiales sentimientos.
Amistad subsanó mi aislamiento,
y sin ella..., no sé que hubiera sido…

Estudié con un ahínco desconocido,
cuando me dí cuenta del gran error,
rectifiqué mi respuesta a lo sufrido,
pues estudiar me salvaría del dolor…

Juntos mi amigo y yo comenzamos
estudiando con esperanza y ardor,
poco a poco nos hicimos cercanos,
aún no había competencia y rencor…

El fue primero en conseguirse novia,
y los celos me despertaron un sentir,
mi claustrofília ya era claustrofobia,
no quería la soledad volver a sufrir…

Y me llevó a conocer esa bella ciudad
que siempre guardo en bella memoria,
¡con sus fiestas, su gente, su amistad!
y el mar Pacífico reina en su historia…

Allí quedó mi resistir a vida inocente
cuando aborrecía el fumar y el beber,
pensé que para ser normal y decente,
tenía que hacer como todos, y así ser…

Me enamoraba rápidamente de un beso,
y fui fácil presa creyéndome un vergón,
las unionenses jugaron con mis huesos,
yo amé en serio, para ellas fui ilusión…

Fue esa mañana de mayo que cambió
el destino de mi vida, llegó la que sería
mía ante Dios. Cinco años cuando pasó
que pensamos ya nada nos separaría…

El último año de la década nos casamos
cuando ya era un enfermo de los vicios.
Tenía veinticinco años cuando pensamos
que casándonos ayudaría a mi suplicio...

Un Sueño Imposible

La nueva década llegó con esperanzas,
pero entonces pasó lo que más temía,
un embarazo, pensé, mi futuro truncaría,
y tratar el aborto generó una venganza…

Y la guerra me encontró todo un señor,
pero todo un señor parásito de mi mujer,
la universidad cerrada, mi vida era beber,
y ella gestaba el fruto de nuestro amor…

En seis meses el alcohol se apoderaría
mi mente, poco a poco me hundí en él,
nació mi hijo estando yo cual un burdel
y pedía mi muerte a seguir como vivía…

Acepté mi impotencia y su trasfondo
y busqué ayuda sin querer encontrarla,
pues la deseché después de hallarla,
y me fui en picada hasta tocar fondo…

Un hermano me rescató de la abyección
separándome de eso que tanto amaba:
Mi Patria, el alcohol, también mi amada,
pero mi vida, de nuevo, giró su dirección…

Fueron horas, días y meses desesperado,
nueva casa, nueva gente, nueva ilusión,
un nuevo idioma y normas, nueva visión,
devoré mi opresor orgullo equivocado...

Fui sirviente de hotel y trabajé en factoría,
y mis amados ausentes viviendo tan lejos,
ilegal en un país que me creía humildejo,
analfabestia... filthy... ¡pero no bebía!...

Cuando llantero ropa sucia y callosidades
ya tenía a mis amados conmigo, con ilusión
nació mi segundo hijo, con él la resolución,
y comencé en afán a buscar universidades…

Entonces regresé después de larga ausencia
a Mi País, vi como la guerra mataba con saña
vidas, esperanzas, e ilusiones de un mañana,
guerra inevitable, pero con fuereña influencia…

Justo a tiempo asenté mi ilegalidad con el medio,
pero fui obligado a buscar juramentar en vano
lealtad a quién nunca me vería como hermano,
pero que sólo así sería considerado promedio…

Las Altas Cumbres

Dicen que "el sueño americano" es tener
una casa, un carro y una cuenta bancaria,
trabajar es rutina y un objetivo: El poseer
una vida holgada, cómoda y estrafalaria...

Idos muchos años por lograr mi sueño,
escasos medios detenían mi superación,
pero siendo por fin de mi vida su dueño,
lograr mis altas cumbres fue mi misión…

Mi ideal llegó a ser una positiva pasión
por coronar una carrera, no ser doctor,
sí llenar la ilusión de ganar una profesión,
y que el fruto del empeño le diera valor…

Supe el significado propio de ser minoría
en la universidad, pero tenía un objetivo,
nadie me detendría, nada se interpondría,
pues hice del estudio un sagrado motivo...

Me gradué al empezar los noventas,
y mis ideales, mis metas, todo varió,
la dureza me maduró en los ochentas,
enfrenté un reto y mi mente cambió…

Tres hijos varones de amor nacidos
llegaron, pero todos eran hermanos,
la buscamos y no llegó; bendecidos
fuimos de que todos nacieron sanos…

Un varón nació en la lograda y luchada
casa la víspera del día de enamorados,
no fue la esperada hembrita anhelada,
pero hoy él es el favorito y tan mimado…

No ha sido fácil el batallar por criarlos
rodeado de nefastas bajezas morales,
la libertad exagera limitando educarlos
contra influencias dañinas y banales...

No sé si fue error darles lo que no tuve
y que el fruto de mi esfuerzo permitía,
lo sabré con el pasar del tiempo si hube
hecho correcto, o bien lo lamentaría…

No compararé la comodidad disfrutada
aquí con mi tierra; todavía si yo pudiera
desligarme su nostalgia bien arraigada
en mi corazón, sólo será cuando muera…

Temprana Medianía...

Hoy reconozco todos mis defectos,
la envidia, la ira, los celos, el rencor,
yo siempre me creí un gran perfecto,
hoy acepto mi impotencia con valor…

En los comienzos de mi mediana vida
hoy me aferro a Dios y su instrumento,
no vivo del ayer con temor que atosiga,
¡pero si olvido..., repetiré su tormento!

No debo nada a este país que no es mío,
todo lo que obtuve él me lo robó antier,
¡Mi Futuro!..., ¡ésa dádiva divina del ayer!
lo vine a recuperar en la tierra del impío…
Tamen
.

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