9/08/2015

Una Tragedia de ADN

Que lamentable el suceso de los bebes intercambiados que acaba de resolverse en mi tierra. Se dio una tragedia que tantos pusieron en duda y lastimaron a una madre.

El hospital públicamente lo llamó "imposible" sin importar el efecto sobre la madre… Abogados contraminaron la honestidad de la madre… y algunos en mi currunchunchún, que siempre llena la sección de comentarios, lo llamaron "chanchullo de la madre".

La casi inefabilidad del ADN salió a relucir y dijo que en este prestigioso hospital se intercambiaron dos recién nacidos hace tres meses. Punto.

En este lamentable drama, y el resultado "exprés", ha habido ganadores y perdederos.

Felicitaciones a los padres, el extranjero y la compatriota, que tuvieron la osadía en denunciar públicamente la tragedia nomás descubrirla. Sin este crítico paso nada hubiera pasado.

La institución llamada Fiscalía General de la República funcionó esta vez, y rápido, cosa rara en mi terruño, los motivos del fiscal Martínez para ser esta única vez tan efectivo podrán ser muchos y variados, pero es el relevante desenlace del suceso lo que esta vez cuenta.

Guste o no el fiscal ha salido en caballito blanco ante la población.

El fiscalito Martínez, en proceso de reelección, vio la gran oportunidad y hay que honestamente aceptar que la manejo hábilmente a su favor y con buen resultado contra un poderoso y petulante hospital privado con vastos recursos económicos.

El Hospital Ginecológico resultó un gran perdedor.

¿A quién en ese hospital privado se le habrá ocurrido la imprudencia, petulancia y estupidez de insertar las palabras "certeza" e "imposible" en un comunicado oficial?

Un hospital es básicamente regido por protocolos. He trabajado en cuatro hospitales en USG por 25 años y cada departamento o sección dentro del hospital tiene su propio S.O.P. (Standard Operation Procedures) o manual de procedimientos, para hacer que todos estemos en la misma página y no nos salgamos del huacal…. Pero se puede dar el hecho que alguien por pereza, ignorancia, desconcentración, maldad,…etc.…, no siga el procedimiento, se salga del huacal y se comete un error… u horror como en este apenado caso.

El Hospital Ginecológico tiene su S.O.P. -que la vocero del hospital casi lo llama infalible-, y la regó poniendo la mano al fuego por sus empleados y médicos que rentan su espacio. Se tragó sus palabras.

El gran poder de las redes sociales y medios cibernéticos fue manifiesto. Este caso fue noticia mundial gracias a ellos. En ausencia de escasa o nula información a los salvadoreños por los tradicionales medios escritos, radiales y televisivos debido al contubernio, las redes sociales llenaron el vacío y salieron grandes ganadores.

Pero un perdedor es el médico que efectuó el parto. Sí las alegaciones de la madre son ciertas, y todo indica que son, el ginecólogo durante el prenatal no debía haber vaticinado u opinado del potencial color de la piel del bebé… Y ya en medio del problema debía haber mostrado buena disposición pública ante el dolor de la madre y ex clienta en caso sus alegaciones resultarán ciertas como se dio…

… Y terminantemente puesto freno a las declaraciones imprudentes en su nombre por sus abogados defensores.

"No hay una evidencia sólida que diga que el bebé que tiene la señora no es su hijo", dijo su abogado a los medios… una escupida a la integridad de una madre y a la madre en general… Una madre no reniega de su hijo así por así… Un matasanos buxo hubiera públicamente rechazado esta declaración y echado a la mierda al abogado.

Tengo varios amigos en la profesión médica porque dos veces, y en dos distintas generaciones, fui yo mismo aspirante, son ex compañeros de escuela y seguimos en comunicación, pero los varios gremios médicos en general y en especial el gremio de ginecólogos y obstetras no hicieron buen trabajo de relaciones públicas que ayudara a subsanar la pésima imagen que hoy tiene el médico con gran parte de la población.

Hicieron una vigilia en apoyo de su colega acusado pero no hicieron una sola declaración de simpatía y empatía ante el dolor y sufrimiento de la madre... En vez de ello se pasaron la pelota del ginecólogo al pediatra neonatólogo… Dieron la impresión de darse verga entre ellos mismos sin aceptar ninguna responsabilidad de lo que pasaba en su cancha.

Un potencial ganador con este turbio caso es la red de salud pública y privada para hacer ajustes y reparaciones y no se vuelva a repetir… que suceda esto es ser un salvadoreño soberanamente optimista, lo cual no ocurre.

El gran perdedor es mi gente y ese estremecimiento de inseguridad natal que ha surgido en toda la población secuela de este incidente.

Si en un hospital privado que cobra caro y por tanto accesible a unos pocos suceden estas turbias ondas… ¿Qué estará pasando en los hospitales del estado?

Quizás un feo, auto culposo, e íntimo sentimiento de vacilación inconscientemente surja en muchos padres y madres que verbalmente no lo digan a nadie…, pero lo piensen… ¿Será mi hijo?... ¿Será mi hija?... Es peor si cuando vacilantes buscamos y no hayamos rasgos físicos que nos alivien.

Tamen
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