9/12/2013

TONTOCRACIA II ….. "LAS ILUSIONES", hablando en "broma"

Por Juan-cho

La lotería es el impuesto de los tontos. Si se eleva la piscucha de la reflexión para discutir ligeramente sobre las democracias y su juguete insignia las elecciones, no importa si corremos el riesgo de recaer en vana perorata de mediano vuelo, inspirados por esa irritante pero productiva, utilitaria y positiva herencia de un ilustre alguien, (q.e.p.d. desde hace 363 años), propositiva a que nunca Descartes dudar de tener dudas, por oficio o por deporte. Saltan instintivamente una y chorro mil interrogantes que instigan preocupantes desánimos. Y así, por ejemplo, nos preguntamos: ¿Son las elecciones un impuesto inevitable a los tontos dentro del juego democrático?

La luna parece más grande en el horizonte con el atardecer. Tal percepción, a pesar de ser efímera, nos embruja por su vigoroso y hechicero atractivo, provocando que broten en los afortunados espectadores emociones de asombro y reconocimiento a tal caudal paradisiaco que corteja a la naturaleza.
Cuando tenemos la oportunidad de gozar el espectáculo visual de ver dicho fenómeno exponiendo una gala de colores majestuosos que adornan la colosal dimensión del fenómeno, nos provoca variedad de satisfacciones y manifestaciones sin que falten de cuando en vez preocupaciones. Digerida la mirada, en diligente silencio se despiertan murmuraciones en nuestro interior que hilan brillos de sutil esperanza, las que aterrizan en y hacen recordar las habituales aspiraciones terrenales por desear condiciones de existencia y convivencia no celestial como el citado, pero al menos, siquiera menos viscerales a las que preceden nuestro diario e inmediato vivir
Y mientras más jodido se camine por la cotidiana sobrevivencia, obviamente los deseos y esperanzas ineludiblemente son mayores. Deseos que tienen expresión concreta que se resumen en lograr disponer de la necesaria y suficiente alimentación, salud, educación, transporte, vestido, no contaminación del medio ambiente, esparcimiento, seguridad, etc. Si la naturaleza nos asombra con aquella maravilla de suprema imponente vistosidad, y puesto que como dicen los abogados, si se puede lo más se puede lo menos ¿por qué muchos no logran siquiera mínimamente satisfacer pequeñeces de vida humildemente digna como las aludidas? Ta jodido que ello únicamente sea posible si se es di-puta-do, cercanos, similares y conexos o sobaleba.
La percepción de mayor dimensión en la luna es simplemente una ilusión visual, valga la redundancia. Las elecciones son la "industria" que explota el mercado de las esperanzas. Durante el proceso LUNATICO que las desarrolla, hay una venta de ilusiones de corta duración pasada la efervescencia de la contienda
Penosamente las esperanzas por mejores condiciones de vida siguen, seguirán siendo una ilusión repetitivamente confirmada por la defraudación que sucede luego de las elecciones. El presente electoral, mañana será otro agregado del pasado electoral. Repitiendo el pasado electoral, tendremos nuevamente esperanzas efímeras, con ilusiones sobredimensionadas que a velocidad vertiginosa aterrizarán de vergazo sin satisfacciones que justifiquen las veneraciones de poner al frente de nuestro destino al borrego ganador. Y nuevamente a seguir con el mismo circulo vicioso sin faltar el llanto borincano de jugamos como nunca pero perdimos como siempre
Ciertamente defrauda el incumplimiento de promesas. Y es que no se puede cumplir promesas falsas porque algunas aunque buenas para VENDER el discurso a favor de la conquista del voto de los electores, son inverosímiles de alcanzar; otras porque siendo factibles hay incapacidad de materializarlas al faltar no sólo liderazgo sino algo peor: la falta de habilidades para imaginar y diseñar soluciones por parte de los gobernantes elegidos (presidentes, alcaldes, di-puta-dos), y los equipos con que se rodean; otras promesas se incumplen porque horrorosamente hay miseria de actitudes al gobernar, las que danzan entre el egoísmo y falta de solidaridad, ilegitimidad y bochornoso accionar delincuente.
Frente al pesimismo de ver al paciente medio muerto, podemos ver al ciudadano medio vivo, involuntario portador de una frustración factible de superar. El aprieto es que hacerlo es tarea ardua casi imposible. Pero el casi deja un margen suficiente para abrigar derivada ilusión potencial que es la que finalmente inspira una esperanza. La ciudadanía, nosotros el jacareado pueblo pipi-ri-pao, aquí tenemos un rol trascendental, aunque de ordinario no siempre ejemplarmente verificable en la realidad.
Mientras no haya alternativa superior, para que tratar de inventar sustituto a la rueda. Usemos la rueda.
Qué pena, y ni modo. Pero, para la democracia los políticos son el PRIMITIVO equivalente a la rueda. Ruedas desinfladas, con desgate, chindondos, etc., bloquean o dificultan el desplazamiento. Sin embargo, así como no es imprescindible que las ruedas sean nuevas, y de máxima calidad, tampoco es imperioso que los personajes que se eligen para gobernar sean tan envidiables como candidatos para disputar el premio nobel en el rollo de administrar la cosa pública. Tenemos lo que tenemos. Triste pero ineludible resulta ser que necesitamos de los "políticos", y no tenemos más que los que conocemos. Lamentablemente las personas más capaces, viendo la jungla de los pleitos por el poder de nuestra indió-gena partidocracia, le rehúyen participar, para no salpicarse de la churria que rodea la cerdo-cracia que aún no superamos. A otros se les expulsa, margina o disimula retiro renuncia por razones familiares o malestares “estomacales”.
En términos no tan relativos, la democrática “elección” de los candidatos que se inscriben como contendientes, podemos compararla diciendo que son fruto de "procesos" que hacen recordar la jungla con “suicidios” repentinos y otras porquerías que rodeaban el anuncio del habemus papam en la proclamación del nuevo pontífice no hace mucho tiempo. De ingrato recuerdo, por ejemplo, son las funestas peripecias que rodearon al Papado de Rodrigo Borgia (Alejandro VI). Razón que explica, hoy, que los mejores exponentes por lo general no se convierten en candidatos, ni siquiera lo intentan. Por sana y sugestiva prudencia prefieren mantenerse a la distancia, antes que los "suicide" en cualquiera de las formas modernas, ya que la paja del patriotismo y el máximo sacrificio por… bla bla bla… no cala en quienes no son fans de la tontocracia que nos acosa.
No podemos exigir pureza, en grado visible de comportamiento ético. Pero, aunque no suficiente si necesario, es obligatorio tener, y por lo tanto elegir, autoridades “honestas”, cuyos límites sean sus incapacidades más que su astucia; y que ojalá quienes los sustituyan a futuro (ojalá pronto), aprendiendo de las burradas previas, logren corregir y enderezar el desbarato heredado.
Y por lo tanto, también necesario más que el reciclaje y la simple sustitución en rueda de "gueyes", nuevos cuadros dirigenciales a quienes se brinde la oportunidad de intentar nuevas soluciones. Es imposible que haya cambio si ni siquiera se cambia el que intenta el cambio. En todo hay riesgos, y es probable que aparezcan los feligreses del credo que no rezan pidiendo sino la eventualidad de "llegar donde hay" que del resto ellos se encargan. Lo cual no es probable sino seguro: por lo tanto, cuidado y cuidémonos.
La elección de autoridades es una especie de "inversion". Se sabe que inversiones no reflexionadas llevan a la quiebra económica. Elecciones por fe, bajo el simple embrujo de discursos pajerísticos abrazados en coros ideológicos de las variedades múltiples mieles o mieldas endulzantes según el color, gusto y ardor del mercado elector potencial que se persiga conquistar, llevan al fracaso de las esperanzas. Elecciones amarradas, mantienen los viejos nudos.
En cuanto a las campañas electorales, no sirve la canción y acusación que si este es populista, este es comunista, o este es maricón y etc. etc. Todo eso y sus coros que lo rodean son pura churria y no valen ni un céntimo por más sincronizada que se cante. Por cierto, deberían prohibirse o limitarse al mínimo las campañas publicitarias (horarios de emisión de radio-televisión o espacios periodísticos), ya que sabemos hasta la saciedad que no contienen más que basura.
Mejor, que los candidatos digan y publiquen con plenitud y DETALLE, sometido al debate, como diantres van a cumplir las promesas, que por cierto, son siempre las mismas, en todos. Ello es la única forma de verificar y valorar si existe en realidad un camino, cuál sería el recorrido y cuáles son los puentes que sortearán obstáculos para desembocar en las promesas. Ojo, que tampoco es la simple “novedosa” recién práctica de presentar “planes” de gobierno, cuyos documentos consideran sus portadores da derecho tal cual pavo real para ufanarse de seriedad y auto inmolarse como los mesías, que van a salvar del pecado de la pobreza, injusticia, desempleo, delincuencia…
Detalle en la agenda y planificación institucional de las diferentes áreas de gestión. Su discusión y debate merecería ser el contenido de las campañas electorales. Para quien gane, luego monitorear, darle seguimiento ciudadano, para verificar su (in)cumplimiento según objetivos, metas y calendario comprometido… De lo contrario Despido.
Mangos: hay cansancio entendible en la majada contra el ensordecedor coro: … el pueblo unido jamás serás vencido… ó… Primero El Salvador, segundo El Salvador…. Ya basta. Por ello es que las doñas protestan por quitarles la novela y su cañaveral de pasiones… si sólo es para escuchar peores pendejadas.
Basta de la paja del tiangue politiquero: si me eligen… ya verán que serán felices…. Pero, por el momento el cómo lo haré es secreto nóstico de estado…. Para luego, además de sorpresas peliagudas, ….. Excusarse de los fracasos o engaños, con:    los anteriores que por aquí pasaron fueron peores….. lo que he hecho no se nota porque tuve que dedicarme a ordenar la casa para el que viene luego… El obstá-culo fueron las amenazas extraterrestres del exterior e interior.  
Dan grimas discursos con simples sandeces retoricas de ofensivo vacío. Como por ejemplo: "mi discurso no es ideológico sino lógico", bla, bla, bla… Por eso el fútbol y el resto está como está…. Lógicamente.
De lo contrario, las elecciones tal cual luna despampanante al atardecer que aparenta mayor tamaño, una vez más, repetirán ser otro "anó-malo" que haga brotar emociones a borbollones y falsas esperanzas de futuro promisorio.
Si aplaudimos jugar a la lotería de las elecciones, que recordamos implica siempre ganar mucho menos que lo que se "invierte"; seguiremos pagando un impuesto político regresivo peor que el trasquilado IVA. Recibiendo informes de labores que lo que dan es lástima, cólera y tristeza. Etc. etc. ¿Y la majada? Seguirá igual o peor.
Con una campaña electoral que no pase de ser una embrutecedora propaganda, seguirá latente como castigo (in)merecido vivir en la futura misma múrmura de lamentos contra esperanzas defraudas, mientras comienzan la siguientes elecciones y re-borboteo espectáculo lunar para agitar los sentimientos políticos.
Juguemos a la democracia no a la tonto-cracia. De momento, con lo que domina el horizonte… seguramente seguiremos igual de jodidos, con diagnóstico previsible a que nos acontece certera depresión post electoral…. por distracción diría tal vez el finado Cabral.
Ojo, que está fantástico que nos embruje un atardecer con una luna despampanante. Pero si en cambio son las mismas campañas electorales diarreicas que ya conocemos por experiencia ultra repetitiva, las que nos "excitan" esperanzas, el seguro "fallo" democrático en el ejercicio del voto a que tenemos derecho, no sería fruto de un hechizo poético efímero de la naturaleza, sino de un anti-natural pendejismo recalcitrante.
Pues como dice la sentencia popular: el que por su gusto muere … la muerte le sabe a gloria…. Por lo que otros dicen: aunque lo entierren parado.

Juan-cho
Tamen