5/28/2012

Ecos del Viejo San Salvador IV


Allá por julio de 1969, a las 11 de la noche, me hallaba con un pariente  y cerca de dos mil guanacos gritando y cantando el himno nacional, un pájaro picón picón, y reventando cuetes en la afueras del Hotel Nuevo Mundo, entonces ubicado pegado al correo, cerca de la Catedral de San Salvador, un edificio de 12 pisos y de los más grandes entonces.... estábamos serenateando a la selección catracha, en pago a la desvelada que le dieron a la Selecta el domingo anterior en tegucigalpa.
Otro de mis recuerdos tocante a este hotel es el bar que tenían en el sótano, en 1973 tenían en su rocola la rola de Willie Nelson Help Me Make It Through The Night que me enculaba, un par de veces ya cipotón me puse bien a talega allí.

Pero este Hotel Nuevo Mundo, uno de los primeros en San Salvador, en 1889, fecha de este anuncio, se ubicaba pegado a la Universidad Nacional, enfrente del Palacio Nacional y de Catedral, en pleno downtown... Se quemó la U, de seguro se quemó el hotel.

Para 1889 eran los tiempos cuando…El sueldo mayor era el del administrador, quien recibía entre 80 y 100 pesos mensuales, mientras que un peón solo recibía de 8 a 10 pesos. Los capataces ganaban aproximadamente 25 pesos y los sirvientes recibían casi lo mismo que los peones. Sin embargo, la diferencia entre estos últimos la establecía la comida. Los sirvientes, al igual que el resto de los trabajadores de mayor categoría, podían comer carne, arroz, queso y café. En cambio, la peonada solo tenía derecho a dos tortillas con frijoles en la mañana y al final de la jornada…” (Tomado de “Products of Agriculture”... 15 de noviembre de 1883, Despatches from US Consuls in San Salvador, Washington, D.C., National Archives)

No mucho había cambiado para 1970 que encendió mi interés en la historia de mi terruño.

Todavía en la década de los 60s, este era el envase de la Orange Crush, verga de gaseosa que junto a la Grappette de San Miguel, eran mis favoritas. Como se aprecia en el anuncio, a principios de siglo ya existía una embotelladora de la familia Soler haciendo competencia con los Meza Ayau.
También ya existía la Embotelladora Tropical, La Constancia… y la familia oligarca criolla Meza Ayau…. Pero al menos tenían competencia. Lo que ya no existe y no recuerdo existiera cuando nací es la Cerveza  “Perro”, mi tata nunca me la mencionó, quizás desapareció rapidol, o renació en la Pilsener.

En esos años del anuncio de los hermanos Soler y Meza Ayau era cuando Tal es el caso de Isabel González de 27 años, jornalero de Sonsonate. Isabel, en 1884, fue demandado por don Diego Ángeles cuando se ausentó del trabajo adeudándole 44 pesos y 2 reales que le había dado de adelanto. En el juicio verbal criminal seguido en la Alcaldía de Sonsonate, las autoridades concluyeron que los jornaleros no tenían derecho a ausentarse de sus labores por causa de enfermedad pues “...esta circunstancia no estaba legalmente justificada...”.



Cuando esta compañia de importación de la familia d'Aubuisson existió, quizás no había nacido aún el infame ícono de esta familia. La Plaza de Armas primeramente se llamó Plaza Central, luego Plaza de Armas, entonces Parque Dueñas y hoy Parque Libertad... allí quedaba este negocio de los d'Aubuisson…. La Dalia fue el Almacén que después pasó a ser Paris Volcán y el Portal de La Dalia llegó a ser ícono del downtown de san salvador entre mi gente capitalina.

Alberto Masferrer, en 1911, le hizo una entrevista al ex vice y nuevo presidente, el doctor en medicina Manuel Enrique Araujo. El primer presidente “del Salvador” desde Dueñas que no fue militar… no obstante Araujo era terrateniente... Masferrer publicó la entrevista en el Diario del Salvador bajo el título de “Las nuevas ideas en el Gobierno”, Araujo le dijo a Masferrer que una de sus prioridades sería que los “montepíos presten a bajo interés “… esa era la importancia que tenían las casas de préstamos usureras como el Montepío del Pueblo, La Confianza, y Las 3 Bolas de Oro que quedaba enfrente de la abarrotería El Cochinito.

Empeñe varios anillos, relojes, en una de esas lipidias, lo que más me dolió fue que cuando me vine a gringolandia en 1981, y no pude sacar una enciclopedia de mi tata de cuatro tomos súper talegona, la empeñé en las 3 bolas de oro en 20 chuyas y perdí la boleta.

Tamen
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