8/11/2011

Un Par de Santas Mujeres

Wikipedia dice que mi santo, San Jorge de Capadocia, fue un soldado romano famoso por que murió mártir en el 303 d.C. Pero en el Siglo IX alguien escribió que había “matado un dragón” y se hizo súper popular en el mundo.

Varios países europeos tienen ciudades con su nombre. En USA hay un estado, Georgia, que deriva de su nombre… y allí está la República de Georgia que se acaba de dar verga con Rusia. En español no hay femenino para el nombre Jorge.

Mi tata alegaba fue mi madre que buscándome nombre vio el santo del día en el calendario, le gustó, y me clavó Jorge, la misma fecha que murió el dragon slayer…, pero llegó Paulo VI y lo sacó del calendario por un rato aduciendo era chafa, protestas mundiales hicieron a Juan Pablo II regresarlo al calendario… y me devolvió mi santo.

Los santos para mi han sido y son Homo Sapiens extraordinarios, como Jesús, Buda, Mahoma, Confucio, Mitra…, pero más importante es que muchos de ellos dejaron este planeta sin haber sido reconocidos por nadie, ni aún la iglesia católica, la única que se ha quedado con la onda de los santos.

A esos terrícolas que pasan desapercibidos, que llegaron y dejaron un legado, una huella humana, pero no necesariamente un “milagro” reconocido por nadie, son los santos que admiro, venero, y recuerdo…, son muertos que en mi mundo viven…, parafraseando la famosa estrofa.

En mis años de formación recuerdo una especial instancia en la cual se me enseñó religión católica. Dos excepcionales mujeres que considero fueron verdaderamente santas…, al menos para mí…, dos viejecitas de apellido Batista Mena que daban catecismo en su hermosa casa los sábados por la tarde a los monos chucos de los mesones circundantes del viejo San Salvador de los 60s…

A estas dos mujeres las recuerdo como que fue ayer.

La “niña” Tinita era una mujer blanca, pelo canoso, y aparentemente más saludable que su hermana la “niña” Chitilla. Tenía una suave y dulce voz, dócil andar y paciente hablar. Era la más envuelta en ayudarnos a saber la vida, pasión y muerte de Jesucristo…, aprendernos de memoria el Credo, el Ave María, Padrenuestro.

Las viejitas Batista Mena nos daban golosinas, refrigerio y un cuartillo de tres centavos con tal de atraernos al catecismo que daban todos los sábados.
Cuando estaba en segundo grado ellas me enviaron “becado” al colegio Espíritu Santo, quienes patrocinaron y pagaron todos los gastos para mi Primera Comunión.

El colegio Espíritu Santo estaba ubicado pegado a una dulcería a la vuelta del viejo Cine Majestic de la Avenida España. Era una casa que se veía pequeña desde la calle pero ya dentro era enorme y de dos plantas. Era un colegio para la clase alta de allá por 1962.

Llegamos seis “becados” a la clase de catecismo los días martes y jueves por la tarde y que durarían tres meses…. Lo que hoy, aquí en Houston, la iglesia católica requiere dos años y $160 dolores para hacer la Primera Comunión…. ¡qué viva el capitalismo!

Una chava preciosa de 14-15 años, de alguna acomodada familia, nos reunió en el pequeño patio y nos comenzó hablando del Génesis, ella era bella y ese primer día yo no oía, sólo la veía.

La imagen de la “niña” Tinita sentada en una mecedora en la amplia ventana con balcones coloniales mirando la gente y los carros que pasaban por la 11 Avenida Norte que terminaba en el parque infantil, cerca del histórico centro de San Salvador… quedó grabado en mis neuronas…, y ni el guaro, la mota, el tabaco, los culos, ni el capitalismo me han hecho borrar esa imagen.

No recuerdo se me haya enseñado la biblia en mi escuela primaria Joaquín Rodezno, tampoco lo recuerdo en mi secundaria en INFRAMEN, parece que el volado “separación iglesia-estado”, por el que hoy los gringos se dan verga, ya lo practicábamos en Cuzcatlán del quinto mundo.

Pero fue en Historia de segundo curso con el burrito Perla Flores cuando se me enseñó sobre Reforma y Contrarreforma, lo más cerca de religión que estudiamos en el INFRAMEN.

Yo personalmente creo más en las santas que en los santos, pero no en el sentido sexual, ni del significado religioso, sino en el humano

Y creo las grandes religiones han curtido el concepto Fe y Esperanza, que hoy se ha hecho “libre mercado”. Todas las guerras de hoy tienen trasfondo religioso y el dogma está tan desviado que hoy los terrícolas invadimos, masacramos, y nos aterrorizamos tratando de demostrar cual “dios” es el mejor.

Tamen
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