5/11/2010

Darle Vuelta a la Tortilla

Mauricio Funes tiene aún la oportunidad de desvirtuar las acusaciones de traidor, de ser presidente sólo de la derecha, de ser manipulado por una mujer extranjera, de como en el planeta de los cerdos dejarse impresionar por los cerdos rubios, de venderse a una tríada perversa: Slim/ Salume/Saca, de ser títere de la familia Cáceres, de hacer tratos masónicos en la oscurana con el más desprestigiado y perverso político del país: Ciro Cruz Zepeda.

Y el volado NO es porque él parezca hacer precisamente todo lo anterior, quizás, como escribí una vez, precisado por los tratos ineludibles que tuvo que hacer con el diablo para el pisto de la campaña, …, bueno, Jesús lo hizo con los romanos, Inglaterra con Hitler..., pero NO, el volado con Funes es otro.

Mauricio Funes, yo sigo creyendo, tiene aún el chance de accionar su visión como cuando periodista y candidato y encaminar el futuro del país fuera del nefasto modelo neoliberal que a huevos nos ha impuesto la derecha… Funes tiene aún la gran oportunidad de darle vuelta a la tortilla para que esta enseñe el lado moreno de ella, el lado por el que ofrendó su vida Monseñor Romero, el lado que Funes tanto defendió y protegió con su pluma por tantos años, el lado de las mayorías…, el lado quemado por el atropello y la impunidad de los trafiques políticos e ideológicos a espaldas de esa mayoría morena, quemada, ineducada y enferma por casi 200 años.

Ya será un año el primero de Junio, cuando creyendo ver por primera vez luz al final del túnel donde está sumergido mi terruño, vi llegar a Mauricio Funes y hablar de la educación y la salud de las mayorías..., cuatro areneros también habían hablado de ello antes, pero Mauricio era diferente, Funes candidato NO era arenero.

Y el volado NO es sólo porque Mauricio Funes parezca hoy seguir la escuela de esos cuatro nefastos areneros en relación a las mayorías, no, de ninguna manera, honestamente la onda NO es meramente esa.

Quizás como no soy ducho en esos volados de la política, irresponsablemente me dejé llevar por el ajolote que mandar a la mierda a ARENA después de 20 desastrosos años significaba. Y no doy paja si digo que fantasié ver a Mi Tierra salir del agujero donde está, y también vi llegar frustraciones… pero, honestamente, no las que hoy veo y leo.

Tampoco el volado es que Mauricio Funes hoy parezca incluso lastimar el legado de íconos nuestros de la religión y la poesía, y de los que concordamos con la elegía por justicia ante sus asesinatos.

Pero Mauricio Funes todavía le queda la chanza de desvirtuar a los que hoy burlescamente se cagan de la risa de la izquierda, de la cúpula del FMLN, y de los que votamos por él, y ya lo comienzan públicamente a declarar que lo tienen en el bolsillo.

¡Cuidado, es sólo un año y la novela aún no termina!

Y NO es el volado porque Mauricio Funes, hasta ahora, sólo ha dado muestras de favorecer el bushista “stay course” de la derecha dominada por extranjeros que tiene al país hecho mierda, y él abiertamente apoyando, reafirmando, despidiendo, declarando, y mal accionando a favor de la fracasada y derrotada máquina derechista ricachona y egoísta.

Yo insisto que el volado NO es que estas cosas no pasen, no, ellas suceden a cada rato y en todo el mundo, especialmente cuando viene a ideología política, son pocos los ideólogos muertos con las botas puestas.

En política nuestra es clásico prometer y no cumplir…, pero NO, el volado contra Mauricio Funes NO es esencialmente eso, es algo muy, muy diferente, algo más intrínseco...

Y quizás debido a este canelón volado intrínseco me aferro al hilo que Mauricio Funes todavía puede darle vuelta a la tortilla antes que ese lado de la tortilla se le queme irreparablemente.

Tamen
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