4/03/2010

Semana Santa en Gringolandia

Mi ADN fue el año pasado a pasar la semana santa al terruño con sus abuelos y quedó encantado y deleitado con la forma como celebra mi gente esta sagrada semana.

Mijo nació y vivió en Chicago por nueve años y ha vivido sus últimos ocho años en Houston, él ya sabía cuan diferentes son ambas ciudades tocante a religión: Chicago es católico, Houston protestante. Pero él ahora descubrió lo que yo descubrí hace años: ni Chicago, ni Houston celebran la Semana Santa con el fervor, la pasión, y el entusiasmo religioso como lo celebra mi gente.

En gringolandia no hay Procesión del Silencio, Santo Entierro, etc…, pero para mi ADN lo más agüite es que no dan toda la semana de vacación como se acostumbra en mi tierra.

A él le sorprendió que en El Salvador daban “holiday” toda la semana santa, me preguntó el porqué de la diferencia cuando “América” saca tanto pecho al mundo de ser celosamente cristiana..., pero no celebran con el mismo dinamismo nuestro un acontecimiento tan central en la creencia cristiana cual es la pasión y muerte de Cristo..., y no dan la semana santa libre, carajo!

Y es que los gringos se creen tan cristianos que hay un debate actual sobre imponer oficialmente en su sistema escolar la teoría de la “inteligencia divina” como origen del universo y creación del hombre, y mandar a la mierda enseñar sobre la teoría de Darwin, y los fósiles de dinosaurios que demuestran alguien más estuvo aquí antes de nosotros…. Y, puta, no dan vacación de semana santa!

Le dije a mijo que el concepto de “día libre con goce de asueto” para el gringo es muy diferente al de mi gente y mi cultura, y el hecho que tengamos libre toda la semana santa no quiere decir que somos mejores cristianos que ellos.

El se sorprendió más cuando le conté que en El Salvador que yo viví había vacaciones de semana santa, semana de agosto, el entero mes de diciembre…., además del día de la madre, día del telégrafo, día del soldado, día del maestro, día del padre, 15 de Septiembre, 5 de Noviembre…etc., estos eran días libres con paga para la gran maquinaria del gobierno, era la manera como la élite apaciguaba y fortalecía el status quo. Pero Duarte lo cambió todo.

Virtualmente yo nunca trabajé en mis 27 años de vida en el terruño, y no porque tenía pisto sino porque era estudiante full time, pero tuve una esporádica incursión de cinco meses trabajando en la empresa privada.

Una vez, en uno de los múltiples cierres de la Universidad Nacional, conseguí un trabajo “supernumerario” en “Almacenes Freund” en la Escalón. Entonces me di cuenta que sólo daban dos semanas anuales de vacaciones, más los feriados a huevos como Navidad, año nuevo, y en total sólo cuatro días al año… y yo ganaba 91 colones quincenales.

Pienso que el mayor clavo por el cual la semana santa es irrelevante para los gringos es que “the holy week” no ofrece oportunidad de comerciar con el nombre de Jesucristo, y no se hace el vergo pisto usando su nombre como en Navidad.

Pero para las mayorías en el terruño, semana santa es una época de recogimiento espiritual por la muerte de Cristo, y no de andar en “shoppings malls and parties” como es la norma en los regímenes capitalistas.

El gran clavo de las semanas santas que viví en mi terruño era soportar la tortura del bombardeo en cine, y en cadena radial, durante toda la semana, de las interminables “vida, pasión y muerte de Jesucristo”.

Al menos disfrutaba el Santo Entierro y las bellas alfombras (tradición Maya) en las calles de San Salvador, lo mismo que las torrejas, los jocotes, y el delicioso pescado envuelto en huevo y salsa que preparaba mi ruca.

Tamen
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