4/28/2010

Desde la Diáspora: La Racista Ley de Arizona

Con la nueva ley que la mayoría blanca y sus elegidos oficiales racistas republicanos han creado en Arizona (parte de la antigua Aztlán), y sin querer queriendo, han inicialmente comenzado a unificar a los 32 millones de hispanos legales y los 12 millones de ilegales que residimos en USA… esto ya tiene asustado a la élite ultraderechista y a la jerarquía republicana.

Y es que yo estoy seguro que aún tipos como el lacayo salvadoreño, Steve Montenegro, representante estatal republicano de Arizona, que los racistas han puesto como vocero y defensor de la ley, sienten que la han cagado, no porque hay rechazo general de la población a la ley, sino por el peligro de unir monolíticamente a los desunidos hispanos en gringolandia.

En Texas, el Houston Chronicle saca hoy en “front page” la inquietud de si Texas y otros estados seguirán el ejemplo de Arizona y su racista ley.

Pero como puntualiza la noticia, si se diera el caso de intentar por los redneck texanos de imponer la misma ley en Texas “Such a push would cause an enormous political transformation… It would galvanize the Hispanic community astronomically.”.... enfatiza la noticia

El volado es que en Texas los hispanos ya sean nacidos o emigrados, son apáticos a participar, defender, o aún considerarse hispanos.

Cuando en 2008 hubo marchas multitudinarias en apoyo al inmigrante y su legalización, hubo medio millón marchando en Chicago, 300 mil en LA, 40 mil en Denver, 30 mil en Nueva York… pero en Houston sólo llegaron ocho mil a una silenciosa convocatoria.

En mi trabajo alguien me preguntó porqué la apatía latina en Houston cuando viene a apoyar la legalización de los inmigrantes.

Hay dos cosas, la primera es que buena mayoría ha nacido en esta ciudad, es primera, segunda y hasta quinta generación, y la segunda es que Texas queda pegado a México y nadie quiere ser mexicano en Texas… y si habla español siente que los anglos lo verán más mexicano que “americano”, y por eso oculta su idioma ancestral y su origen racial.

Si se aprueba la ley en Texas un día llegará cuando manejando o caminando por la calle me pare la animala y me pida demostrar que soy ciudadano, pero no lo podría demostrar porque no llevo el certificado de naturalización conmigo, y es prohibido por la ley fotocopiar ese volado, mi número de seguro social debía bastar, pero el gringo no se va a conformar, él quiere humillar al hispano, y no doy paja ni dramatizo, esto sucede a diario.

Me llevan a la delegación y allí meten mi número de social a la computadora y ¡bingo!, resulta que soy ciudadano by choice, y me sueltan…, conmigo no hay clavo, no será la primera vez que me haga al surco y acepte la discriminación y humillación por ser minoría…, porque al rubio ojos azules, aunque sea ilegal de Polonia, de los cuales hay un vergo en Chicago, nunca lo van a parar y hacer pasar esta humillación.

Pero hipotéticamente qué pasaría si un día, bajo esta nueva ley, fulanito de piel morena, pelo negro, labios orondos y pelo chirizo, o bien menganita light skin and bleached hair, que al preguntarles el cuilio where you from? contesta I´m from here, como a menudo me han contestado a mi, pero al policía rubio ojos azules eso le pela el eje y le pide demostrar que es ciudadano...

Ese fulano o fulana, que ayer se consideraba “americana” se sentirá humillada, y temiendo pase otra vez, entonces buscará luchar la ley que le discrimina, pero para eso tiene que volver a sus raíces latinas, a los suyos, y esto es lo que significa galvanize the Hispanic community astronomically, a que se refiere la noticia en el Houston Chonicle.

Entonces, pienso yo, no hay mal que por bien no venga, la desunida población hispana de casi 50 millones llegará ser compacta, unida, como debía ser, y ese es el miedo del político blanco racista, y quizás sea la razón porqué esta ley de Arizona quizás no va a prosperar.

“Divide y vencerás” escribió Maquiavelo y eso es lo que la élite imperialista gringa ha hecho en Centroamérica y Latinoamérica, y así es como nos tienen en gringolandia… pero ojalá mantengan esta ley y quizás así cambien las cosas entre mis hermanos latinos en USA.

Tamen
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