En 1997, viviendo en
Chicago, en un grupo de America On Line (AOL), alguien abrió un tópico
que tituló: "Yo le debo todo a este país (USA)"... Era una opinión
personal en un foro abierto a quien quisiera opinar y yo respondí: "Yo
no le debo nada a este país".
Por supuesto que me
cayó la malinchada dándome verga por todos lados.
Varios civilizados me
invitaron a que razonara lo que decía.
Pues, bien, eso hice.
Yo desmigré de mi
tierra porque el complejo militar/oligárquico de turno, más los gringos,
originó la guerra fratricida en 1972 al cometer el Gran Fraude que el
establishment gringolandés refrendó y
apadrinó… Esto ocasionó la lucha armada fratricida y para junio de 1980, de nuevo, invadieron y cerraron la U. Yo quedé en un dilema.
Mi futuro estaba
hecho pedazos y mis opciones
eran aterradoras:
1)¿Me iba a las montañas a exponer mi vida con tal de liberar
mi país de tanto castrense asesino u oligarca explotador?…
Pero entonces ya
tenía 18 meses de recién casado y mi esposa -que trabajaba-, embarazada
con mi primer hijo…
La alternativa de hacerme
guerrillero la deseché porque puedo haber sido cualquier cosa, pero el amor
por las armas no está en mis tejidos; las armas me repugnan.
2)Buscar trabajo… Una vez, en otro cierre de la
universidad en 1975-76, conseguí un trabajo de supernumerario en el almacén
Freund Escalón. Trabajé por casi 6 meses hasta que abrieron de nuevo la U,
ese fue el único trabajo que alguna vez tuve en mi terruño, o sea, en
1981 que estalló la guerra tenía 26 años y el único oficio que sabía era
ser estudiante de medicina.
Busqué trabajar de nuevo,
pero neles, no hallé… Entonces caí en depresión que para entonces no
sabía que putas era eso, me di cuenta que el guaro me "aliviaba" de la depresión
y de pensar que era recién casado, tenía un hijo, pero no tenía entrada
de dinero y virtualmente sin familia que me ayudara, mi esposa era la única que
trabajaba, pero al parir, sucede lo común con la mujer en el terruño. La
despidieron.
Entonces, en enero
1981, estalla la "ofensiva final" y me tocó que escoger: quedarme y hacer
futuro dándome verga o irme a buscar mi futuro robado a la casa del ladrón
donde, aunque no soy bienvenido sino odiado por el color de mi piel, darme
verga para abrirme cancha y recuperar mi futuro.
Por esos días
turbulentos recuerdo que los plumíferos del complejo militar/oligárquico nos
comparaban con Singapur, hoy nos comparan con un nivel de primer mundo
y a nuestro proceso independentista gringo lo equiparan con nuestra "independencia de los mismos de siempre".
Se hace tremenda injusticia cuando se trata de
comparar la independencia gringa con la salvadoreña.
Cuando las 13 colonias anglosajonas
se independizaron en 1776, los que lideraron y firmaron el acta
de independencia se aseguraron de que todos los habitantes recibieran los beneficios
socioeconómicos que derivarían de la independencia británica.
Las leyes que la élite anglosajona
aprobó durante y después de la independencia fueron dirigidas a cubrir a
todos los habitantes de las colonias.
Su población era 97% raza blanca, la
élite primariamente se preocupó por la educación y salud de su
población, vieron y abrazaron a todos como sus iguales, visionaron
una nación que educados, diestros, y saludables, emergieran como gran nación...
lo cual ocurrió.
Desafortunadamente, en El Salvador,
como sociedad, no somos una raza homogénea.
El nuevo complejo bukelero/oligarcas/fascistas
quiere hacer parecer mi terruño como lo más maravilloso del mundo mundial;
sería fantástico si fuera real, pero es sólo distopía.
Hoy somos del quinimil mundo, pero se
habla de satélites, energía nuclear, 3 estadios, 3 aeropuertos, una
biblioteca regalada sin libros, que sólo sirve de circo, en un
territorio de 19,500 km2… Mientras CEPAL dice que convivimos en medio de una
espeluznante pobreza multidimensional…
En 1821, bajo el complejo familiar
oligárquico de la Familia De León, en El Salvador, había cerca de 130 mil habitantes y
era alrededor del 54% mestizo, 35% indígena y sólo 6% blanca, o sea, este
6%, organizó el país pensando en sus propios intereses socioeconómicos,
no en los de la mayoría de la población.
El mejor ejemplo estriba que estas
incipientes familias criollas, dueños del capital, del poder político,
de los medios de información, los medios religiosos..., se dedicaron a
edificar casinos, palacios, iglesias, cuarteles y cárceles... pero NO
centros de estudios, ni sistemas de salud y prevención como hicieron
los gringos.
Los jesuitas, salesianos, maristas, etc., crearon centros de estudios para el 6%, no para la mayoría, porque, aunque eran religiosos, buscaban enriquecerse... Seguir en esto las enseñanzas del
Maestro nunca se les ocurrió.
Esto dio el resultado de que, en El
Salvador, hasta mediados de 1960, llegar al sexto grado se consideraba
bachillerato, y ser bachiller in fieri casi licenciatura.
La mayoría siempre ha sido
mantenida iletrada y enferma a propósito, pues así son más chiches de engañar
y someter.
Ya no sucede ese esquema colonial,
pero el colonialismo sigue cuando hoy el complejo bukelero está
construyendo futuro sólo para fuereños y lavadores del bitfuckingcoins…
Le apuesta al turismo porque
para este rubro no se necesita ninguna educación más que saber servir
comida con una mano, la otra atrás, y lavar platos… Además de poner X, si no
sabe firmar.
Un día,
desgraciadamente, mi historia en mi país, se repetirá en otro compatriota: un
error similar, o el mismo Gran Fraude, se repetirá en mi terruño porque no
aprendemos y nos condenamos a repetirlo.
Los embaucadores que se perpetúan en el poder cometen los mismos errores con tal de perpetuarse y provocan insurrecciones populares y matanza entre hermanos.
Tamen
.